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viernes, 20 de octubre de 2017

GENTE INCREIBLE

Hay que saber ser algo disoluto, sin escrúpulos, dilapidador, que al fin y al cabo cuando papá termine en su propio burdel vendrá al rescate de su hijo pródigo.
       Srda Popovic es un serbio autor del libro Cómo hacer la revolución. Instrucciones para cambiar el mundo.Para más señas, este señor Popovic, un "rebelde", orquestó la agitación estudiantil que acabó con la supuesta "dictadura" de Slobodan Milosevic en el año 2000. Peter Gabriel celebra en la contraportada del libro: "Srdja recurrió a la imaginación, la astucia y el humor para crear un movimiento que derribó a una dictadura brutal y se convirtió en modelo para las insurgencias pacíficas de todo el mundo. !Srdja es increíble!". Es más, es la clase de tipo que seguramente "gozó en las barricadas" (entiéndase como se prefiera).
      En 1998, Popovic, ex miembro de una banda de rock gótico, creó el movimiento Otpor! (!Resistencia!, en serbio), con el símbolo de un puño cerrado que luego se popularizaría en el mundo. Este grupo fue entrenado en los métodos de "cambio de régimen" de Gene Sharp, fundador del Albert Einstein Institute, en Cambridge, Massachusetts, en Estados Unidos, y por el embajador estadounidense en Belgrado, capital serbia, Richard Miles, especialista en "golpes blandos" del Departamento estadounidense de Estado.
     Otpor! recibió millones de dólares de la Central de Inteligencia Americana (CIA) a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés, y una conocida tapadera), la organización no gubernamental National Endowment for Democracy (NED, otra conocida tapadera), el Instituto Republicano Internacional (IRI) y el infaltable Instituto George Soros (una tapadera más), organizaciones que, dicho sea de paso, también tuvieron un papel importante en el derrocamiento del gobierno legítimamente electo de Viktor Yanukovich en Ucrania. !Srdja fue increíble, en efecto!
     El IRI les pagó a Popovic y dos docenas de líderes de Otpor! un seminario de entrenamiento en "resistencia" en el Hotel Hilton de Budapest (capital húngara) en octubre de 1999, aproximadamente un año antes de la caída de Milosevic. El principal conferencista fue alguien cercano a Sharp, el coronel retirado del ejército estadounidense Robert Helvey. A partir de entonces, para organizar un movimiento de "resistencia no violenta", Otpor! recibió de sus patrocinadores (organizaciones no gubernamentales) más de 41 millones de dólares. Después de tirar a Milosevic, Popovic creó CANVAS (Centre for Applied Nonviolent Action and Strategies, Centro para la Aplicación de Acciones y Estrategias No-violentas), para exportar su "revolución de color" a otros países, como los del mundo árabe. Richard Miles, por su parte, ya había probado en Azerbaidján y probaría luego en Georgia con éxito . Popovic también estableció vínculos para CANVAS con Stratfor, empresa estadounidense especializada en servicios de inteligencia, y, finalmente, con Goldman Sachs, en algo digno del mejor rock gótico.
        Eso en cuanto al serbio. Por lo que toca a los ucranianos, cuando despertaron del goce en las barricadas del Maidán, Monsanto se había quedado con las tierras negras de Ucrania, las mejores de Europa, y la banca Rotschild con el sistema de transporte de gas local, a través de NJSC Naftogaz. Volvió apoteósico de su burdel papá, el avaro, luego de la revolución pródiga de Junior.

miércoles, 18 de octubre de 2017

TOTALMENTE COHN

Hace pocos años, el ex líder del movimiento del 68 francés, Daniel Cohn-Bendit, participó en el lanzamiento del movimiento European Young Leaders, en apariencia destinado a promover el "europeísmo" entre jóvenes talentos del mundo político, empresarial, sindical, artístico, universitario y mediático en Europa. En Francia, Young Leaders fue un programa importante de la French American Foundation, que premió entre otros al hasta hace poco mandatario francés Francois Hollande.
     El programa dirigido por Cohn-Bendit fue respaldado por Europanova y Friends of Europe, que recibe fondos del sector privado y de la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
      Al momento de recibir Cohn Bendit la dirección mencionada, a la cabeza de Friends of Europe estaba Pat Cox, un irlandés antiguo presidente del Parlamento Europeo y presidente para entonces del Movimiento Europeo, financiado regularmente por la Central de Inteligencia Americana (CIA), según lo denunció en su momento la prensa británica. Entre los líderes del Movimiento Europeo, al servicio de la CIA, estuvieron connotados europeístas como Robert Schuman y Paul-Henri Spaak. El financiamiento estadounidense se hacía a través de las Fundaciones Ford y Rockefeller. La iniciativa provenía del Comité Americano para una Europa Unida (ACUE, por sus siglas en inglés), que tuvo en los orígenes como vice presidente a Allen Dulles, director de la CIA en los años 50.
     European Young Leaders, el programa a cargo de Cohn-Bendit, tuvo a otros patrocinadores: General Electric y el European Council of Foreign Relations (Consejo Europeo de Relaciones Internacionales), financiado entre otros por George Soros.
      Cohn-Bendit, conocido alguna vez como "Dany el Rojo", fue vicepresidente del Movimiento Europeo Francia. Según documentos desclasificados el año 2000 por la administración estadounidense y retomados por Francois Asselineau (líder de la Unión Popular Republicana-Union Populaire Républicaine), el Movimiento Europeo Francia también fue regularmente financiado por los servicios secretos estadounidenses. Aunque no estuviera "en la nómina" en Mayo de 1968, Cohn-Bendit parece haber servido siempre a los mismos intereses: diciendo estar "a la izquierda del Partido Comunista", se encontraba en realidad, como lo decía el filósofo Michel Clouscard, "a la derecha de Charles De Gaulle".

lunes, 16 de octubre de 2017

ES COSA SOLO DE DOS

Hay quien cree muy serio que la Europa "unida" fue apareciendo para hacerle contrapeso a Estados Unidos.
      La trayectoria de los dos últimos presidentes de la Comisión Europea, la instancia más alta de la Unión Europea (UE), no dice exactamente éso.
      El actual presidente de la Comisión, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, miembro del Partido Cristiano Social, ha dicho en entrevistas haberse confrontado con el "modo de vida burgués" de sus padres, algo extraño para quien tenía un padre obrero en la siderurgia en la cuenca (muy socialista) de Belvaux. La "rebelión" de Juncker contra el padre enrolado por el ejército alemán para ir al frente soviético consistió en coquetear con el trotskismo. No fue más allá del coqueteo, pero Juncker parece haber querido dejar constancia de que, como "todos", fue un "rebelde" a final de los años '60.
     El predecesor de Juncker, el portugués José Manuel Durao Barroso, también tuvo sus flirts. Comenzó militando a los 18 años en un partido maoísta portugués al que se afilió "porque no encontraba nada más anticomunista". Aterrizó así en el Movimiento Reorganizativo del Partido del Proletariado (MRPP). Frank Carlucci, agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA) en Portugal en esa época en que había que desmantelar la Revolución de los Claveles, financiaba y manipulaba al MRPP, tal vez porque tampoco encontraba "nada de más anticomunista que ser pro-chino".
     Barroso recaló en el Partido Social Demócrata, desde donde llevó a cabo la carrera que lo llevó a ser primer ministro de Portugal y luego a la cumbre de la UE, a partir de donde hizo negocios y remató con un alto cargo en Goldman Sachs. Barroso también puede presumir de un pasado "rebelde". Gracias a Carlucci y saliendo del grupo pro-chino, Barroso declaró: "me desperté de mi sueño o de mi pesadilla y volví a mi círculo natural, la pequeña burguesía". Ni tan natural, porque la casa Goldman Sachs no es tan "pequeña". En cuanto a Juncker, supo guardar sus discretos vínculos con la NSA (Agencia de Seguridad Nacional, por sus singlas en inglés) americana en medio de turbulentos escándalos de espionaje en Luxemburgo.

viernes, 13 de octubre de 2017

DE LAS CHICAS TOJOLABALES A LAS CHICAS KURDAS

Hay guerrillas, como la kurda, que se ufanan de ser ecológicas, feministas y sobre todo libertarias, la palabrita que más le interesa al imperio. Después de haber sido marxistas-leninistas y haber luchado contra Estados Unidos, la dirección en la cual sopla el viento requiere para algunos kurdos de una alianza con Washington, al menos para una ala del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo), alguna vez protegido de Siria, y para las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo). Las YPG han estado operando en el norte de Siria contra el Estado Islámico, pero con ayuda de Estados Unidos (que mientras tanto facilita la huída de los líderes yihadistas). En febrero de 2016, el presidente estadounidense Barack Obama envió al "zar antiterrorista" Brett McGurk a supervisar la batalla de Ain el-Arab (Kobane), y el enviado de la Casa Blanca acabó condecorado por las YPG. Entretanto, el Kurdistán iraquí, instigado también, declaró su independencia, por lo que algunos kurdos sueñan con un territorio que vaya desde Iraq hasta Siria (por el norte, con salida al Mediterráneo). Eso sí, nada de independencia para los kurdos en Turquía, y quedan los de Irán.
       Lo simpático del caso es que el nuevo liderazgo de las YPG profesa el "municipalismo libertario" en Rojava, nombre de la franja de tierra que, a través de Siria, conectaría al Kurdistán iraquí con el Mediterráneo. El principal teórico de este "municipalismo" (partidario del asambleísmo en una democracia directa) ha sido el estadounidense Murray Bookchin, uno de los pioneros del movimiento ecologista, antiguo trotskista e inspirado también del anarquismo ruso de Kropotkin. Así que es tanto el entusiasmo -en el entendido de que el territorio bajo control de las YPG quedaría fuera de Siria- que muchos extranjeros pelean desde hace pocos años al lado de las chicas kurdas en armas: la brigada Bob Crow (ingleses e irlandeses), las estadounidenses Fuerzas Internacionales Revolucionarias de Guerrilla del Pueblo, la brigada francesa Henri Krasucki, los griegos de la Unión Revolucionaria por la Solidaridad Internacional, la Unidad del Partido Marxista-Leninista (españoles), el Partido Comunista Marxista-Leninista de Turquía, y hasta brigadas LGBT. Lo único que molesta un poco a los estadounidenses es la "marca oficial" de las YPG y tal vez quisieran otra, como lo expresó hace poco el general Raymond Thomas, jefe del Comando de Operaciones Especiales, quien, palabras más, palabras menos, preguntó si no sería posible poner la palabra "democrático" en alguna parte por ahí. El PKK está catalogado como organización terrorista en Estados Unidos. No importa: las YPG han recibido una ayuda generosa en armamento por parte de Washington.

miércoles, 11 de octubre de 2017

ANTIFA: CHICAS DE HOY

Ser antifascista hoy es chic. Tan es así que el académico Mark Bray acaba de publicar un manual para serlo, Antifa: the antifascist Handbook. Se vende bien y lo celebran The New York Times, The Washington Post, The Guardian o la NBC. Los antifascistas están tan activos que persiguen desde los supuestos signos precursores del fascismo, como el patriarcalismo (un asunto claramente pre-facista), hasta la transfobia (digamos que asunto post-fascista). Como lo ha sugerido Diana Johnstone en un artículo reciente en Counterpunch, este movimiento "antifa" parece ser más heredero de Batman que de Marx o Bakunin. Y no tiene nada que ver con el antifascismo real de la Internacional Comunista (Comintern) en otra época.
     Bajo el pretexto de perseguir a los "conspiracionistas" y "roji-pardos", los Antifa, que en manifestaciones callejeras europeas sirven muy bien como provocadores, se meten con quienes están contra la guerra, en particular imperialista, o contra el todopoderío de las finanzas. Es así que Ornella Guyet, bajo el pseudónimo de Marie-Anne Boutoleau, atacó virulentamente en Francia a la Unión Popular Republicana (Union Populaire Républicaine-UPR) de Francois Asselineau, un partido que se opone a la Unión Europea y al euro, lo que no tiene nada de fascista, salvo en la calentura de las equivalencias antieuropeísta=nacionalista=fascista=genocida en potencia.
     La UPR decidió seguirle la pista a Guyet y la encontró entre los conferencistas (Guyet fue la número 22) de un seminario sobre medios de comunicación masiva organizado en marzo de 2009 en París, la capital francesa, por el Center for the Study of International Communications y la School of Media and Public Affairs de la Universidad George Washington. Esta universidad, situada en Washington D.C., es conocida -al igual que Georgetown University- como lugar de reclutamiento de agentes de la Central de Inteligencia Americana (CIA). Entre los conferencistas estaban mecenas del Partido Demócrata estadounidense, de la agencia financiera Bloomberg, corresponsales de CNN y miembros de la republicana "Ripon Society" y ex asesores de Richard Nixon, entre otros. En sus ataques contra Asselineau, Guyet (la supuesta Boutoleau) se presentó como "periodista independiente". No parece serlo tanto. Participa como administradora en la red Indymedia (Indymedia Paris) financiada entre otros por George Soros y la Fundación Ford, y en programas de la American University of Paris.
     Diana Johnstone ha hecho notar que movimientos como este "Antifa" han logrado sobre todo penetrar la academia, impidiendo la libertad de expresión en nombre de la "política de la identidad". "Las palabras son consideradas tan peligrosas, dice Johnstone, que deben ser creados 'espacios seguros' de ellas para la gente. La extrema vulnerabilidad a la injuria de las palabras está extrañamente ligada a la tolerancia con la violencia física real", la callejera. Los "antifa" lograron entre otras cosas liquidar la libertad de expresión en la Universidad de Berkeley. Johnstone ha hecho notar que este tipo de movimientos sirve, mediante su lucha contra fenómenos del pasado, para silenciar las luchas necesarias del presente. Es cierto que ninguno de los "antifa" se ha metido con quienes organizaron en Estados Unidos casi tres décadas de guerra en distintas latitudes.

lunes, 9 de octubre de 2017

DE RELUMBRON

Se supone que el académico es el tipo "frío y aburrido", "un tonto que es un reprimido". Basta ver cómo lo retratan en la televisión: el supuesto es que el estudio vuelve a la gente idiota, inepta para la "vida", y apenas apta para usar lentes muy gruesos y perderse en los libros, cosas "interesantes pero inservibles", como diría un youtuber. El académico, en América Latina, es visto peor que el maestro, aunque a éste también se lo ridiculiza bajo distintas formas en la telecracia, minándole toda autoridad y llevándolo a convertirse en "animador" en medio del relajo al que tiene derecho el joven, rebelde y malcriado por naturaleza. Todavía hay quien distingue entre un más o menos cariñoso "maestro" y un agringado "profesor", pero para el académico que investiga no hay nada, salvo medallas a la antiguedad que cada vez quieren decir menos.
     Otra cosa es el pulular de los intelectuales. Desde siempre, han tenido en América Latina aura sacra. No exactamente por santos, sino porque hay que suponer que ya han "trascendido". El intelectual goza de fama, el académico no, es casi anónimo; el uno brilla, el otro es gris. Al académico no lo sigue ni su secretaria, si la tiene. El intelectual tiene seguidores y hoy diríase que fans, donde ayer se decía que clientela, ganada por lo demás a fuerza de intercambio de favores e invitaciones muy, muy personales, casi selectas.
     Los intelectuales mediáticos -porque ya no hay de otros- se han convertido hoy en jueces supremos, sin dejar de ser los sacerdotes que dan sermones sobre "lo que todos queremos" y expresiones por el estilo, supuestamente desde la representación de la "sociedad civil". Estos intelectuales se erigen en tribunal desde cuyas alturas se juzga todo lo que se ignora, por la sencilla razón de que ser intelectual dispensa de ser académico, y por ende de indagar. Se entiende que la "marca" es "garantizada", así que ni fecha de caducidad es necesario ponerle. Basta "tener un nombre" (y se puede incluso ser Marqués, como Vargas Llosa) y administrarlo, así haya que pasar, en las complicidades, por encima de cualquier verdad que el académico haya establecido o que busque establecer. Ser intelectual dispensa también de aprender y enseñar, puesto que de lo que hay que saber es de retórica, de sofismas y palabrería por el estilo. Hay que ostentar las letras, poco importa lo que quieran decir, y el blasón.
     La universidad es cada menos menos de "grises" académicos y cada vez más de "lúcidos" y "brillantes" intelectuales -un puñado muy reducido que se repite- por el impacto de los medios de comunicación masiva, que los "amplifica". Pocos, en ciertas generaciones, resisten al reflector o al micrófono y al brillo de la moda y las "relaciones" para trepar a toda prisa. Así, mientras más brilla y más "se muestra", infaltable en cada coyuntura, menos aprende, enseña e indaga la universidad, vaciándose de sus funciones sustantivas.

viernes, 6 de octubre de 2017

FERNANDO TINAJERO VILLAMAR VUELVE A LAS ANDADAS

"Algo" siempre queda en la sombra, que se percibe, cuando a uno lo están tratando no por lo que es, sino por lo que otros han dicho que uno es, con frecuencia para mal. Hay mucha gente que se especializa en este trato, que da la comodidad de escudarse en el "se dice". Cuando uno lo descubre o lo intuye, no debería cometer el error de tomarlo a personal. Cabe más bien la posibilidad de descubrir o intuir la bajeza de quien se rige por rumores y maledicencias o, ya en otro nivel, por el "estado de opinión". Y es el caso de Fernando Tinajero Villamar, Premio Eugenio Espejo 2015 en el Ecuador, un dizque "hombre probo" que lleva ya una buena serie de artículos en el periódico ecuatoriano El comercio pidiendo, solapadamente, la cabeza del vicepresidente de la república, Jorge Glas.
       Para resumir, Glas está envuelto en el escándalo Odebrecht, pero hasta el momento no se le ha podido probar nada. Según argumentaba en una entrevista televisiva la Ministra de Justicia ecuatoriana, Rosana Alvarado, en casos como éste se deben respetar primordialmente dos cosas: 1) la presunción de inocencia, que dicta que cada persona es inocente hasta prueba de lo contrario, y 2) la contundencia de las pruebas, porque tampoco es válido sacarse de la manga cualquier cosa para inculpar (lo que corre el riesgo de hacer la justicia ecuatoriana con Glas). En la ley debe ocurrir algo muy distinto de lo que sucede con los rumores y la maledicencia, que hacen de cualquiera un culpable (a veces sin que sepa ni de qué) hasta que pruebe su inocencia, y sobre la base de "evidencias" que pueden ser completamente fabricadas. Incluso la prensa debe cuidarse de no caer en lo descrito, para lo cual existe, entre otras cosas, el derecho de réplica. Pero el hecho es que la inmensa mayoría de los medios de comunicación ecuatorianos parecen necesitar un linchamiento, que ya ha ocurrido, y al que optó por sumarse Tinajero Villamar, no desde las pruebas, sino desde una supuesta altura moral, función que muchos les atribuyen a los intelectuales, que se arriman así a los mass média como supuestos "jueces" de todo y de todos .
     Muy en concreto, Fernando Tinajero escribió en "Una lección de Benjamín":"la sociedad entera está exigiendo la verdad sin dilaciones ni pretextos. Nadie debe usar las dilatorias que ciertos abogados han aprendido a practicar hasta llegar al virtuosismo: nadie debe ampararse tampoco en el debido proceso para dar largas a la revelación definitiva. La conciencia colectiva merece respeto, y nadie debe olvidarlo -menos todavía quienes han recibido en el voto la confianza ciudadana: defraudarla es también corrupción y tiene su castigo, ese castigo moral que puede dar un pueblo". Eso es: en nombre del pueblo (que nunca se equivoca, ni en la "hoguera bárbara" que linchó a Eloy Alfaro) y de la "sociedad entera" (es el tipo de lenguaje que usan los medios de comunicación masiva), bien vale la pena saltarse la ley (el debido proceso), a la torera. Después de todo, el derecho natural y el consuetudinario están por encima del derecho positivo, si se atiende a la parrafada de Tinajero Villamar.