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viernes, 23 de febrero de 2018

IRAQ-KUWAIT: A MOCO TENDIDO

En agosto de 1990, Iraq invadió Kuwait, en un acto ilegal. Fue el preludio de la primera guerra del Golfo, bautizada como Tormenta del desierto. Los soldados iraquíes fueron acusados, entre otras cosas, de sacar incubadoras de los hospitales y de dejar a los bebés fuera de ellas para que murieran de hambre y frío.
     Nayirah Nasir al-Sabah, una adolescente kuwaití de 15 años, dió testimonio ante un comité de congresistas estadounidenses de lo que había visto en los hospitales kuwaitíes. 312 bebés habían muerto de frío y hambre, y Nayirah lo contaba casi llorando a moco tendido. No quedaba duda: Sadam Husein, líder iraquí, era el "nuevo Hitler", de tal modo que los congresistas se pronunciaron por darle su merecido.
     Terminada la guerra de la coalición de aliados contra Iraq, se supo que Nayirah, en realidad, nunca había estado en ningún hospital de Kuwait a la entrada de las tropas de Husein, pese a que incluso Aministía Internacional (AI) había dado fe de la veracidad de los hechos. AI pintó las cosas de tal modo que el entonces presidente estadounidense George H. W. Bush la citó como argumento para la operación Tormenta del desierto. ¿Y Nayirah? Era la hija del embajador kuwaití en Washington y fue entrenada para hacer un show.
     En efecto, el discurso de la adolescente ante los congresistas y las cámaras de televisión, de tal modo que todos acabaran llorando a moco tendido, correspondió a un guión y una dramatización orquestadas con una empresa de relaciones públicas y mercadotecnia, American Hill & Knowlton, con sede en Nueva York. La empresa fue contratada por la organización Citizens for Free Kuwait (Ciudadanos por un Kuwait libre), del gobierno kuwaití en el exilio, para actuar como lobby (grupo de presión) en Estados Unidos y conseguir una intervención militar. Según terminó por revelarlo el New York Times Magazine, el contrato se hizo por 10 millones de dólares, incluyendo la actuación de la hija del embajador kuwaití. Pudo haberse llevado algunos Oscares: a mejor actriz, mejor guión y mejor producción, pero el que se llevó las bombas fue el territorio iraquí, cuando por lo demás no se estaba lejos de una solución negociada al conflicto. El espectáculo pudo más. Era la época en que a Homero Aridjis le parecía graciosísimo hablar de "Satán" Hussein mientras Ikram Antaki pegaba de alaridos contra Iraq y el periodista Gregorio Selser ante las cámaras de Televisa. En casi 30 años los intelectuales no han dejado de plegarse al poder mediático y de ver el curso de las relaciones internacionales como un espectáculo al que hay que presentarse "a moco tendido". Pobres bebitos.

miércoles, 21 de febrero de 2018

SIRIA: LOS GASES DE BASHAR

En el año 2013, el gobierno sirio de Bashar al-Asad fue acusado de usar armas químicas en Ghouta, matando a mil 500 civiles. Rusia evitó una escalada al proponer que Siria se adhiriera a la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, y el arsenal de este tipo (600 toneladas de material para fabricar gas mostaza y sarín) fue desmantelado bajo supervisión de Washington y Moscú. El entonces presidente Demócrata estadounidense, Barack Obama, consideraba que se había cruzado la "línea roja" y fue disuadido con las justas de lanzar un ataque contra Siria. Un laboratorio británico había tomado muestras de gas sarín en Ghouta y no era del tipo de arma química que poseía el ejército sirio, así que el director de Inteligencia de Estados Unidos, James Clapper, apaciguó a Obama. Por lo demás, el ataque se había producido justo cuando un grupo de inspectores de armas químicas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) visitaba Siria a pedido de al-Asad. El inspector de la ONU Richard Loyd y el profesor del MIT Theodore Postol elaboraron un informe a comienzos de 2014 demostrando que los proyectiles con gas que cayeron en Ghouta solo podían haber sido lanzados por opositores al gobierno. Ese mismo año, 2014, el periodista Seymour Hersh expuso en el London Review of Books que la oposición armada siria -en concreto, el Frente Al Nusra- estaba en condiciones de atacar con armas químicas, contrabandeadas desde Libia vía Turquía y con la anuencia de la secretaria estadounidense de Estado Hillary Clinton. Hersh citó un informe de agosto de 2013 del servicio secreto militar estadounidense, DIA (Defense Intelligence Agency, siglas en inglés). Para 2014, Estados Unidos de todos modos concluyó que el desmantelamiento de las armas químicas oficiales sirias había terminado.
     Con todo, un nuevo ataque químico se produjo en 2017 en Khan Cheikhun, causando la muerte de unos 80 civiles. De inmediato, el ataque fue atribuído al gobierno de al-Asad, pese a que desde 2014 no tenía ningún arma de ese tipo (aunque Al Nusra sí), y como represalia Estados Unidos bombardeó la base aérea siria de Cheyrat. La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, había culpado al gobierno Siria aunque dijo que "no tenía información de lo sucedido en el terreno". El ex congresista estadounidense Ron Paul dijo por su parte que se trataba de un ataque "de falsa bandera". Por cierto, los "contenedores" de la base de Cheyrat no tenían armas químicas.
     Un buen día (2 de febrero de 2018), el secretario estadounidense de Defensa, James Mattis, a preguntas de la prensa sobre el uso de armas químicas por parte del gobierno sirio, simplemente contestó: "no, no tengo pruebas, no específicamente. No tengo pruebas. Lo que estoy diciendo es que otros grupos en el terreno, ONGs, combatientes en el terreno, han dicho que el sarín ha sido utilizado. Así que estamos buscando pruebas. No tengo prueba alguna, creíble, ni no creíble". Pues increíble.

lunes, 19 de febrero de 2018

BOSNIA, LA JOLIE

Durante la guerra en Bosnia-Herzegovina en los años '90 se denunció en Occidente que los serbios estaban cometiendo violaciones en masa contra mujeres musulmano-bosnias, para obligarlas a tener hijos no deseados y de una "etnia" distinta. En enero de 1993, la revista Newsweek estimó en un reportaje que se llevó la portada en 50 mil el número de mujeres violadas por los serbios. Previamente, en 1992, una delegación parlamentaria europea encabezada por Dame Anne Warburton cifró en 20 mil las violaciones en Bosnia. Por lo visto, la violación se había convertido en "instrumento de guerra".
     La actriz Angelina Jolie, Embajadora de Buena Voluntad del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), filmó y dirigió en 2011 In the Land of Blood and Honey (En la tierra de la sangre y la miel), con el mensaje de que la comunidad internacional debió seguramente haber intervenido antes en la guerra de los Balcanes. Jolie, para hacer su película, consultó a gente como Richard Holbrooke y Wesley Clark, quienes jugaron un papel importante en la destrucción de Bosnia y de Kosovo. Clark, Demócrata, dirigió el bombardeo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra Yugoslavia, y Holbrooke, Demócrata también, fue negociador estadounidense en los Acuerdos de Dayton para la paz en la antigua Yugoslavia, además de "protector" del líder serbio-bosnio Radovan Karadzic. En el año 2014, Jolie visitó el memorial de Srebrenica en Potocari, Bosnia, junto al ministro de Relaciones Exteriores británico William Hague. Jolie aprovechó para afirmar: "el uso de la violación como arma de guerra  es uno de los crímenes más salvajes y horrorosos contra los civiles. La violación es algo tan brutal, con tal violencia extrema, que es incluso difícil hablar de ella". Hague, por su parte, alegó que "decenas de miles de mujeres, niñas y hombres fueron violados durante la guerra en Bosnia". Para Hague, fue "uno de los grandes crímenes en masa del siglo XX y del siglo XXI". Al bombardear Yugoslavia en 1999, el secretario de Exteriores británico Robert Finlayson Robin Cook alegó que los serbios practicaban violaciones sistemáticas en el campo de Djakovica. Siguieron "reportes" de "violaciones orquestadas" en Globocica, Urocevac y la frontera entre Kosovo y Albania.
      Sucede que Newsweek y gente como Warburton, Cook y Hague se inventaron por completo las cifras de violaciones y los asuntos de los campos. El 29 de enero de 1994, un informe especial sobre violaciones en la antigua Yugoslavia (Bosnia y Croacia), preparado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) con una comisión de expertos, encontró "126 víctimas, 113 incidentes, 225 perpetradores, y 73 testigos". El grupo de expertos informó que las violaciones habían sido actos individuales o de pequeños grupos "sin evidencia de que hubiera una responsabilidad de mando". Por su parte, durante la guerra de Kosovo, The Washington Post reportó que "las acusaciones occidentales según las cuales hay campos de violación controlados por los serbios, que también mutilan a vivos y muertos -incluyendo castraciones y decapitaciones- resultaron ser todas falsas".  Fred Abrahams, de Human Rights Watch, quien trabajó como investigador para el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), admitió que nunca se encontró ninguna evidencia de que hubiera campos de violación serbios.
    Recientemente, Angelina Jolie publicó con Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, un artículo en The Guardian intitulado "Por qué la OTAN debe defender los derechos de la mujer". El artículo sugiere que la organización puede "volverse un líder militar global para prevenir y responder a la violencia sexual en conflicto". Nada más sano que unos buenos bombardeos para castigar crímenes contra las mujeres inventados, cuya causa da por lo visto para mucho. Para hacer toda clase de daños y vandalizar en nombre del Bien, por ejemplo.

viernes, 16 de febrero de 2018

EL VIAGRA DE MUAMAR

La guerra contra la Libia de Muamar el Qadafi arreciaba, en particular con los bombardeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que probablemente estaban alcanzando blancos civiles. Algunas potencias se quejaron en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
      Susan Rice, representante permanente de Estados Unidos en la ONU, encontró una respuesta: era la gente de Qadafi la que estaba atacando a civiles. ¿Y cómo? Rice alegó que suministrando Viagra a las tropas para que cometieran violaciones en masa. Eso sí, a diferencia de lo que hiciera alguna vez Colin Powell para demostrar que Iraq tenía supuestamente armas de destrucción masiva, lo que a la larga resultó ser falso, Rice no exhibió pruebas ante el Consejo de Seguridad. Rice no mostró sus fuentes, aunque calificó al supuesto agresor de "atípico".
     Luis Moreno Ocampo, entonces fiscal principal de la Corte Penal Internacional (CPI) de Justicia de La Haya (2003-2012), alegó por su parte que "Qadafi en persona" había decidido repartir la pastilla azul, o al menos "similares". Moreno Ocampo declaró muy tranquilamente que "se estaban recibiendo reportes de cientos de mujeres atacadas en algunas áreas de Libia". El fiscal también dijo tener evidencias de que Qadafi había mandado pedir el Viagra en contenedores, "para aumentar las posibilidades de violar mujeres". "Tuvimos dudas al principio, pero ahora estamos convencidos de que decidió castigar mediante violaciones. Era muy malo, más allá de los límites", dijo Moreno Ocampo, argentino que alguna vez colaborara con el capítulo latinoamericano de Transparencia Internacional.
     Al poco rato, en solidaridad con la causa contra Qadafi, la actriz Angelina Jolie se apersonó en la frontera de Túnez con Libia para ayudar a refugiados libios. Jolie, Embajadora de Buena Voluntad del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), pidió más ayuda humanitaria.
     El mismo año 2011, Amnistía Internacional (AI), de la que se puede pensar cualquier cosa menos que fuera favorable a Qadafi, documentó daños de la tropa oficial a civiles, pero, ante la presión, tuvo que admitir que no se habían encontrado por ningún lado en Libia casos de violación. Donatella Rovera, asesora de AI, luego de viajar por tres meses en el territorio en guerra dijo que "no se encontró ninguna evidencia o una sola víctima, o un doctor que supiera de alguien que hubiera sido violada". Rovera dijo que rebeldes en Benghazi (al oriente de Libia) le habían mostrado paquetes de Viagra, alegando que los habían encontrado en tanques oficiales en llamas, pero por alguna razón esos paquetes no estaban carbonizados. Human Rights Watch, a través de Liesel Gerntholtz, su encargada de derechos de la mujer,  también sostuvo no haber encontrado nada, y se trata, como AI, de una organización cercana a los intereses occidentales.
      La entonces secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se declaró "profundamente consternada" por "la violación, la intimidación física, el hostigamiento sexual y los así llamados 'tests de virginidad' que tenían lugar en países de la región". Luego, muerto Qadafi, Libia cayó en manos de extremistas islámicos (incluidos miembros del Estado Islámico-EI) que restauraron los peores tratos hacia las mujeres, incluyendo mutilaciones y lapidaciones.

miércoles, 14 de febrero de 2018

DE OFRECIDOS

Uno de los mayores logros de la universidad pública al ser tomada por la tecnocracia ha consistido en convertir a investigadores y docentes en símiles de proletarios. A esa tecnocracia no le pasa por la cabeza que pueda estar cumpliendo un servicio público, o que pueda tener que hacerlo. Se enfermaría de tener que cumplirlo, entre otras cosas porque esa misma tecnocracia está integrada en buena medida por académicos que, en su manera de ver las cosas, por nada del mundo se "rebajarían" a ponerse al servicio de colegas a quienes, en cambio, se puede fiscalizar desde lo alto de un puesto, una evaluación o un dictamen. Esta tecnocracia no mete jamás sus narices en un curriculum y menos todavía lee lo que se hace en la academia. Tampoco debate. Lo que la tecnocracia asegura es gestión, que todo parezca "seguir circulando": !circulen, no hay nada que ver!. Así las cosas, salvo excepciones, la tecnocracia no pone servicios a disposición de investigadores y docentes.
     Muy por el contrario, tienen que ser los académicos los que pongan la oferta o, para decirlo de otro modo, quienes vayan a "ofertarse" ante la tecnocracia. Se le ofrecen proyectos grandiosos (y sobre todo, de moda), coloquios, seminarios eternos, eventos con medios, servicios expertos, etcétera, y desde luego que éso que se ha dado en llamar "redes". Al ofrecer lo enumerado y más, los académicos le "venden la idea" a una tecnocracia feliz de comprársela para que las estadísticas sigan pareciendo abultadas. Luego de vender la idea, el académico venderá su energía a quien debiera de servirlo pero que se ha convertido en su patrón, como si de una empresa se tratara. Desde luego que investigadores y docentes no se vuelven por ello realmente proletarios (siguen siendo asalariados de Estado, al igual que el tecnócrata), pero sí símiles que van a ofertar su energía, en busca de "quien se la compre", a cambio, eso sí, de ganar en fama y "visibilidad". No deja de resultar curioso que sean estos "proletarizados" quienes más se distinguen por sus aires de señoritos y sus hábitos de vedettes. Pero después de todo, mañana podrán amanecerse en un puesto desde el cual sentir que por fin, convertidos en tecnócratas, han abandonado su condición de gente que tendría que trabajar de verdad para tener un mérito académico. No: "hacer méritos" es otra cosa, andar ofreciéndose, pues.

lunes, 12 de febrero de 2018

BURBUJEANTES

Existe un tipo de académico cuya especialidad es saltar de su quehacer al de los medios de comunicación masiva y las redes sociales. Aquí, no circula como un "actor" más, sino con placas de "distinguido académico" o "destacado académico" -nunca bien comprobadas del todo-. Se entiende que es distinguido o destacado puesto que en los medios y/o las redes se lo está distinguiendo o destacando. Tal pareciera que la figura en cuestión cuenta con un escudo que le sirve como fuero: puede lanzar en los medios muy distinguidas o destacadas muestras de ignorancia o falta de respeto, de todos modos se le perdona, si acaso se nota. Así, en los medios no faltan los destacados académicos que escriben cualquier cosa o que, en "conversatorios", dicen cualquier cosa, y todo como si el interés de los medios y/o las redes fuera el conocimiento y no el rating, que supone un buen número de concesiones demagógicas al público. Así, el "distinguido académico" suele terminar de merolico, pero la audiencia se refiere a esta especie siempre como la de "destacados académicos", ya que el aura sacra no la quita nadie. El académico es de repente ya no el maestro, sino "el catedrático" o "el doctor", lo que es tanto como decir "jefe de jefes". Lo respetan a todos niveles.
      Mientras algunos del público se sienten halagados al oír y ver a tan selectos personajes, éstos hacen valer en la academia sus actividades de vedettes fuera de ella, desvirtuándola y privándola de sus funciones sustantivas. Poco falta para que hagan valer sus tuits como actividades de divulgación de la cultura, pero ciertamente hacen valer en la academia sus actividades en los medios y/o redes, lo cual les reditúa, tal vez con doble contabilidad y paga. La academia los premia por su "contribución a la sociedad" y les da su like. Empieza una circulación extraña: de la academia a los medios y de vuelta, estas vedettes lo copan todo sin investigar nada, y la academia, urgida de lo que se ha dado en llamar "visibilidad", los premia otra vez (por ejemplo, con coordinación de grandes eventos sobre los "temas nacionales", eso sí de coyuntura, para no quedarse atrás de medios y redes). Ahora son las vedettes de una academia que ya no sabe de los límites de lo suyo, como los medios de comunicación masiva no distinguen los límites de nada. ¿Sabe aún la academia qué la distingue de los medios y/o redes? No le interesa, tal vez: quiere sobre todo "no quedarse atrás" o "no quedar fuera" de lo que, siendo con frecuencia una "burbuja", es hecho pasar por "sociedad".

viernes, 9 de febrero de 2018

BOLIVIA: EL PROBLEMA DEL RELEVO

A principios de 2016 tuvo lugar en Bolivia un referéndum sobre la reelección del presidente. La respuesta fue "no", con fuertes disparidades regionales, en particular entre el altiplano y el oriente. Con todo, el gobierno de Evo Morales ha buscado el resquicio constitucional que permita la reelección del actual mandatario, lo que no está exento de riesgos. El problema no es la reelección en sí, sino la falta de cuadros y de relevo generacional en un país que, por lo demás, ha tenido grandes logros económicos.
     Bolivia ha tenido en los últimos cinco años las tasas de crecimiento más altas de América Latina (más de 4%).  La pobreza moderada ha sido reducida a la mitad entre 2005 y 2016 (de 59 % a 28 %). Se eliminó el analfabetismo gracias al programa cubano "Yo sí puedo". En materia de producto interno bruto (PIB), Bolivia pasó del lugar 117 en 2005 al lugar 75. La reserva monetaria pasó de 700 millones de dólares a 20 mil millones de dólares. Se revirtieron los índices de deserción escolar y de mortalidad infantil y de féminas gestantes. Como las anteriores, se podrían enumerar muchas conquistas sociales y económicas, pero lo más llamativo es que Bolivia echó a andar por la senda del desarrollo gracias a los hidrocarburos (gas y petróleo). Bolivia podría convertirse en exportador de energía (a partir de proyectos hidroeléctricos), como ocurrió con el Ecuador bajo la presidencia de Rafael Correa. Una de las grandes posibilidades bolivianas se encuentra en la industrialización del litio. Bolivia está produciendo además derivados del gas, urea, cemento, etcétera.
     Al mismo tiempo, cuestionado sobre la dependencia de un líder como Morales, el vicepresidente Alvaro García Linera (quien por cierto no se postulará en el 2019, lo que lo retrata como alguien que no está seducido por el poder) admitió en una reciente entrevista con el diario español El País: "ojo, no fue algo que hayamos buscado. Lo ideal es una renovación generacional y colectiva de estos liderazgos fuertes. Pero por la adversidad en que ha nacido nuestro poder, en estos 10 años no nos hemos preocupado del asunto (....) El objetivo es que en 2024 (...) podamos tener líderes sustitutivos de Evo y una estructura colectiva mucho más sólida de la que tenemos". Para el vicepresidente de Bolivia, sería un error dejar pasar el hecho de que Morales, por ser indígena, representa "la unificación de lo popular". Sin embargo, puede también representar la unificación de una oposición con influencia mediática, como lo mostró el referéndum de 2016. El asunto es espinoso.