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martes, 24 de abril de 2012

PATO AL AGUA

Hace poco, la Organización para el Tratado del Atlántico Norte concluyó importantes ejercicios militares en Noruega, al norte, muy cerca del círculo polar Artico y de la frontera rusa. Los ejercicios, Cold Response 2012, que igual podían haberse realizado en Canadá, fueron calificados de provocación por los rusos. En Cold Response 2012, a mediados de marzo, participaron 16,000 soldados de 15 países, y se involucró Suecia. Occidente desplegó buques con el sistema de radar antimisiles AEGIS (AEGIS BMD). El jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas, Nikolai Makarov, respondió con fuerza que Rusia tomará medidas si el sistema AEGIS es instalado por los occidentales de modo permanente en el Artico y/o en el Mar Negro. Cerca de la frontera noruega, Rusia planea ahora desplegar dos brigadas militares flexibles, desde las ciudades de Murmansk y Arjangelsk. Al mismo tiempo, Occidente ha incrementado su presencia un poco más al sur, desde Polonia hasta el Báltico, a tres minutos de vuelo de la ciudad rusa de San Petersburgo. El argumento de polacos y bálticos es que están preocupados, ni más ni menos que por la "amenaza rusa", que consiste en defenderse de un potencial ataque. Es decir que, con toda lógica, defenderse de un ataque amenaza al atacante. Lo más simpático es que, en los ejercicios al norte de Noruega, se simuló un "ataque terrorista". Como no hay terroristas en el Artico, salvo que Al-Qaeda planee salir ahora de debajo del hielo o detrás de un iceberg, nada más falta que se alegue que, si se intimida a Rusia, es porque Asma, la esposa del presidente sirio Al Assad, lo llama "pato", según denunció la oposición, además de que la pareja en Damasco hace compras por Internet. La Unión Europea ya decidió tomar cartas en el asunto y prohibir que Asma y su "pato" compren en Europa. Ya es hora de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas también se involucre y sancione a Siria, mandando observadores que se interpongan entre Asma y Bashar cada vez que la primera le dice "pato" al segundo. No estamos jugando. Sabemos que Al-Qaeda y el "pato" tioenen el circulo polar Artico en la mira.

martes, 17 de abril de 2012

SI SE PUEDE, SI SE...

Estados Unidos no tiene inconveniente en ayudar por doquier a fuerzas retrógradas. Es lo que ha hecho en el mundo árabe, llamándole "revoluciones" y "primaveras" a procesos de restauración e incluso, de contrarrevolución. Lo mismo ha sido hecho en Europa del Este.
Es lo que ocurrió en Georgia -gran aliado estadounidense en el Caúcaso- con la "revolución de las rosas" y el idilio entre el actual presidente georgiano, Mijail Saakashvili, y los Bush. Hoy, Georgia es la punta de lanza de la reacción contra Rusia en la región caucásica. Como Azerbaidján tampoco es un país seguro, Moscú ha negociado con Armenia para colocar ahí un radar -en las montañas armenias- que haga contrapeso al dispositivo de la Organización para el Tratado del Atlántico Norte en Turquía.
Durante la segunda Guerra Mundial, algunos georgianos pelearon del lado nazi, muy en concreto con las SS y la Wehrmacht. El georgiano al mando era Shalva Maglakelidze y la legión georgiana instaló su cuartel general en Marijampole, en Lituania. Al lado de los nazis, algunos georgianos pelearon en Ucrania y en el norte del Caúcaso. Maglakelidze logró huir a Italia al terminar la guerra y luego fue a Alemania, donde terminó asesorando al canciller Konrad Adenauer, hasta que el georgiano nazi fue capturado y juzgado por los soviéticos en 1954.
A otros les fue mucho mejor. Dmitri Shalikashvili peleó en la SS-Waffengruppe Georgien y estuvo en Normandía, donde se rindió a los británicos. El georgiano, que había peleado contra los soviéticos, encontró finalmente el modo de emigrar en 1952 a Peoria, Illinois, en Estados Unidos. El hijo del georgiano nazi, John, hizo carrera en el ejército. No pasó desapercibido: llegó a ser, bajo la presidencia del demócrata William Clinton, jefe del Estado Mayor conjunto del ejército estadounidense (1993-1997). Es decir que si, como John Shalikashvili, alguien tiene antecedentes familiares de colaboración con los señores nazis, hay buenas oportunidades de colocarse en el "establishment" estadounidense. Lo mismo ocurre si se es un fanático islámico, incluso un veterano de Al-Qaeda, luego de la lucha contra los soviéticos en Afganistán: se puede ser premiado con un pedazo de poder en Libia.
A la contrarrevolución desatada en el antiguo bloque socialista, luego en el mundo árabe y por cierto que en alguno que otro país de América Latina, se le llama "cambio". No es tan complicado encontrarse al de izquierda que repita que se trata de un "cambio". Lo que se ha producido en Europa del Este, parte de la antigua Unión Soviética (el Báltico, Ucrania, parte del Caúcaso) y el mundo árabe es la contrarrevolución y la reacción en todas sus formas. Sí se puede. Sí-se-puede.

martes, 10 de abril de 2012

TU MAÑITA NO TE LA PUEDO QUITAR

A la "comunidad internacional", tan preocupada por lo que el pueblo sirio "quiere y se merece" (falta agregar a lo dicho por la vocera del departamento estadounidense de Estado, Victoria Nuland, algo sobre "las y los sirios" y el "orgullo de ser demócrata sirio"), se le ocurrió lo de siempre: sembrarle al gobierno de Damasco, capital siria, un pacificador, cuando las tropas gubernamentales iban ganando la partida. En efecto, el mediador, Kofi Annan, ex secretario general de Naciones Unidas, consiguió que fueran cesando los movimientos de tropas y se retiraran las grandes concentraciones militares en las ciudades. Para el momento de hacerlo, un bastión de los rebeldes armados, Homs, ya había sido casi totalmente recuperado por el ejército de Damasco. El gobierno sirio puso una condición: que al retirar tropas, los terroristas cesaran las hostilidades. Según lo reveló la cadena Al-Jazeera, apenas comenzó a retirarse el ejército sirio, los rebeldes armados volvieron a las andanzas, atacando puestos militares e infiltrándose por las fronteras libanesa y turca. En estas condiciones, lo que resultó es que se le pidió a Bashar Al Assad, gobernante sirio, que cesara el fuego, sin pedirle a cambio a los terroristas que pararan sus ataques. Esto se llama un desarme unilateral. Además, Estados Unidos le llamó al plan de paz "la última oportunidad". Es decir, se buscó un desarme bajo amenaza.
Las "credenciales" de Annan son las de un hombre que ha estado más de una vez al servicio de Estados Unidos. Estudió en Harvard, becado por la Fundación Ford (considerada tapadera de la Central de Inteligencia Americana, CIA), y en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Annan sirvió en 1996 para que Estados Unidos se deshiciera del incómodo Butros Butros-Ghali. Mucho después, antes de aparecer como mediador, Annan estaba trabajando para "Bill" Gates y la Fundación Rockefeller. Aún así, Siria y Rusia aceptaron la "pacificación" propuesta por el ghaneano.
Luego de un incidente en un campo de refugiados en la frontera entre Siria y Turquía, el actual secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió el "cese inmediato" de todas las acciones militares del gobierno sirio, "sin ninguna condición". En cuanto a Turquía, salió a decir que reaccionaría de acuerdo con "el derecho internacional". Si es así, Turquía deberá dejar de apoyar a los terroristas sirios y de creerse una reedición de la "grandeza" del Imperio Otomano, el tipo de "grandeza" con que se marea a las "potencias emergentes". Y si Ban Ki-moon hubiera sido otra cosa que "el muy poco venerable" Ki-moon, hubiera pedido que Arabia Saudita y Qatar, entre otros países, dejen de financiar (con más de 100 millones de dólares) a la oposición armada siria, del mismo modo en que el Grupo Amigos de Siria (¿Amigos para Siempre?) ofreció, gracias a la Hillary, ayuda en comunicaciones a los terroristas contrarios a Damasco.
Occidente, las monarquías del Golfo y Libia le sembraron terroristas armados a Siria. Cuando el gobierno sirio empezó a desbaratar la conjura, apareció Annan, responsable de haber ido "desarmando" durante años (mediante el programa "Petróleo por alimentos") a Iraq antes de la invasión de 2003.
Una agencia de noticias occidentales, ya sin poder contenerse, le atribuyó 8000 muertos al gobierno sirio en diez días. El mismo simpático cable aclara que en realidad, son 1000 muertos en 8 días. ¿Qué tal una multiplicación para que la "opinión pública" occidental se trague el cuento con hot chili sauce?

lunes, 2 de abril de 2012

¿UNA BEER, MI SARCH?

El sargento Bales ahorita está en Kansas. Arrestado.
Mi sarch se salió borracho un buen día de la base militar de Kandahar, en Afganistán. Bales había reñido con su señora esposa. Era en la madrugada. Mi sarch no recuerda nada. Ahorita dice que tiene lagunas mentales. Nomás anda asustado porque el gobierno de Washington ha dicho que aplicará "todo el peso de la ley". Y pues el sargento se estresa, ahí en Kansas.
Dizque fue a tiros. Vaya usted a saber. Capaz que fue a machetazos. O que como era hombre de delito, pensó que todos se le venían pistola en mano. La cosa es que el sarch Bales, esa madrugada, mató a 17 afganos, así de un jalón. Dizque porque riñó con su señora. Y los tragos...el vino, el amargo licor. Y ahora todo el peso de la ley. Por 17 afganos.
Otros cinco amigos en Afganistán, originarios de mi lindo Camp Lejeune, en la hermana república de Carolina del Norte, fueron filmados orinando sobre cadáveres de talibanes. Que andaban requete divertidos. Uno le orinó al talibán ese y le dijo, según se oye en el video: "ten un buen día, amigo". Pos así sí. ¿no? Y ahora salen con que "se aplicará todo el peso de la ley". Si nomás era cosa de divertirse. Como en una pachanga de spring breakers. ¿no? Dice "Rick" Perry (así, "Rick" para los amigos) que para qué tanto arguende. Ya bájenle: George Patton se orinó en el río Rhin al final de la segunda Guerra Mundial, y Churchill en la línea Siegfried. ¿Qué tanto se traen con el peso de la ley? Mejor que les den un ascenso y de regreso a la Carolina.
Así está el bisne en la tierra de la princesa talibana. En el aeródromo de Bagram, también allá por los Afganistanes, unos sarch gringos quemaron el Corán. Y otros se tomaron la foto con una bandera donde está el emblema de las Waffen SS. Nomás que no sabían. Qué van a saber. Les gustó eso de las SS porque hacen un zigzag que pinta como de relámpago. Que el soldado estadounidense, donde pone el ojo pone la vejiga. Quién sabe porqué a mi sargento Bales esa noche del crimen dicen que le dió por tirar a lo loco. A 500 metros de la base. Solito en la madrugada. Dicen que iba chiflando y cantando "Arboles de la barranca" cuando al rato ya no supo nada. O que pensó que era un retén de la maña. Mató a 17 afganos pos nomás. Y se regresó a la base y lo agarraron. Que confesó. Lo presentaron a las autoridades competentes y luego a Kansas, a rendir declaración previa. Duro y dale que no recuerda si estaba en Kandahar o leyó un letrero que decía Columbine. El de la voz refiere que oyó que se referían al "güero" con palabras soeces. Y que cuando regresó a la base que le dijeron que había matado a 17 afganos.
Bueno, dice un general que son accidentes que no reflejan los "altos estándares morales" de las fuerzas armadas estadounidenses. Que si le cae agua de riñón a Bashar el Assad, es por antidemocrático.
Con estos estándares morales, Libia ya felpó. Los de Bengasi se declararon en estado de Cirenaica Libre. El "jeque de jeques" Ahmed Zubair es el nuevo dirigente de la región. En la tercera ciudad de libia, Misurata, no entra nadie que no sea del lugar. Al aeropuerto de Trípoli tampoco, salvo autorización, porque manda la brigada Zintan. En Al Kufra, cerca de las fronteras con Chad y Sudán, ya se armó la refriega entre las tribus Tibu y Zwai, pues que no se quieren. También se ha visto por el rumbo a los Aztecas y los Mexicles.
Exigimos justicia, castigo a los responsables y el mayor respeto por los altos estándares morales que caracterizan a quienes, de Libia hasta Afganistán, luchan por la democracia y usan sombreros Tardán. Si jiñor. Qué viva mi compadre Bales y que ya lo suelten para que no se estrese. Aguas con tanto vándalo suelto que amenaza nuestra civilidad democrática.