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jueves, 30 de agosto de 2012

MATARILI AL NIÑO BASHAR

Hay gente que cree que hay que estar con el poder porque es el poder, y el poder, pues es para poder. ¿No?
     A esta gente no se le ocurre que el poder pueda equivocarse. Occidente está sin embargo auto-destruyéndose. No fue nada más asunto de liquidar al comunismo. Ahora se trata de liquidar todo lo que sea institución y lo que sea república, "cosa pública". ¿Acaso no fue el terror el resultado de la Revolución Francesa? También se trata de acabar con la laicidad: para este fin están los Hermanitos Musulmanes en las "Primaveras Arabes".
    ¿Suena raro? Ni tanto. Una institución marca qué se puede hacer y qué no. La diplomacia, producto del Estado-nación, señala, como arte que es, cosas prohibidas y que requieren de prudencia (prudencia es una virtud, no el nombre de la sirvienta). Un presidente de un país X no puede pararse en una asamblea internacional y gritarle a quien no le caiga bien: "te voy a tirar un misil, cabrón. ¿sí me oíste?". Cuando en una reunión internacional el líder soviético, Nikita Jrushov, se sacó el zapato y al golpear con él en la mesa dijo "los enterraremos", faltó a la diplomacia. Siempre fue motivo de burla: un campesino ucraniano que no sabía ni de diplomacia...!Puf! Estos marxistas de aldea no entienden más que de base económica y de número de tractores producidos al año...!Qué poca (espiritualidad)!
     Laurent Fabius es el ministro francés de Asuntos Exteriores. Acaba de declarar: "hay que acabar con el régimen sirio, y rápidamente". Ya es un exceso. Fabius fue más lejos al decir: "Bashar Al Assad no merece seguir ya en esta Tierra". ¿Ah, ya no? ¿Gorbachov era la Doctrina Sinatra? Fabius es la Doctrina José Alfredo: "te vas porque yo quiero que te vayas, Bashar" !eh!. Y Fabius remató: "soy consciente de la fuerza de mis palabras". Uy, uy, uy: qué machote. De lo que no está conciente Fabius es de que los cargos diplomáticos no son para andar por el mundo decidiendo de la vida de tal o cual mandatario. Si la diplomacia fuera tal, no un "puesto", Fabius estaría diciendo algo así como: "soy consciente de que no tengo ni idea de qué es la diplomacia, ni nunca he leído un libro de derecho internacional, ni sé qué es la Carta de Naciones Unidas, y me las doy de muy muy. ¿Cómo la ven desde ahí?". En síntesis: este señor Fabius es un ignorante que, de lo que es el gobierno, no sabe, ni ha aprendido. Ni le interesa.
     Obama tampoco. Un buen día se para y declara que "cambiará sus cálculos" si Siria usa armas químicas. ¿El presidente estadounidense calcula o piensa? Lo primero, sin lo segundo. Le gusta el dólar. Dólares. Muertos sirios, es tanto. De nuestro lado, por mercenarios, es tanto. Por ciudadano gringo, tanto. En temporada electoral, tanto. En otra coyuntura, tanto. Con nuestros aliados, tanto. Solitos, tanto. Con la Hillary, tanto. Con Panetta, tanto. Qué bien: en vez de un vaquero golpeador al estilo George W.Bush, ahora hay en Washington un kit de calculadora de la Texas Instrument (que en caso extremo nos saldrá en una conferencia de prensa con mueca de "Bashar: suck me"). La Hillary, igual: "Rusia y China -declaró antes de que Obama anunciara sus 'cálculos'- pagarán un precio por apoyar a Siria". Si Bashar no se deja comprar, tanto. Si resiste, tanto. Por uso de helicópteros rusos (supuestamente), tanto. Por número de "civiles inocentes" muertos, tanto. Por estorbar, tanto (multa: ya quítate, ¿no? Nomás estorbas...!move!). Vaya: esta gente cree (cree, no piensa) que el dinero lo puede todo, y no cree en nada más. ¿Instituciones? Es tanto. ¿Elecciones?How much, amigou? Puede que tengan poder por tener dinero: no significa que piensen, ni, por ende, que sepan qué están haciendo (subastarlo todo, por ejemplo, y otros, venderse al mejor postor). Allá el ciudadano occidental que crea que el dinero entiende de razones. El dinero tiene sus razones que la razón no entiende... oh, can't you see?
     ¿El presidente egipcio? Es tanto. Ya se vendió, perdón, ya ofreció sus servicios, o buenos oficios, si se prefiere: "Todos -dijo- tenemos que anunciar nuestra solidaridad completa con la lucha de quienes buscan libertad y justicia en Siria y traducir esta solidaridad en una visión clara que apoye una transición pacífica a un sistema democrático de reglas que refleje las demandas de libertad del pueblo sirio". Por hablar como egresado de Ciencias Políticas, es tanto. Tanto, por tonto.
      La moda con el pelo lo dice todo: es corte tipo avestruz, en el entendido de que, en el mundo del dinero,  no hay que dar la cara pero hay que sacar la cola. ¿O qué no te quedó claro, Bashar?

domingo, 26 de agosto de 2012

LO QUE PASA ES QUE...

Al poco tiempo del atentado del llamado "11/S" de 2001 en Nueva York, Estados Unidos ocupó Afganistán, en grande, y el entonces presidente estadounidense George W. Bush juró capturar a Osama Bin Laden y hacer pedazos a los talibanes.
     Según lo indagó el investigador independiente Paul Thompson, y lo muestra ahora un documental estadounidense muy sencillo, "9-11 Press for Truth", en noviembre de 2001 los talibanes estaban cercados en Kabul, capital afgana. Sin embargo, un convoy tan grande que era imposible que no lo viera la vigilancia estadounidense (integraban ese convoy cerca de mil coches y camiones), salió de Kabul con todo y talibanes, además de asesores de Bin Laden. Nadie los incomodó.
     En Jalalabad, según se supo, se había integrado Bin Laden al convoy. Unas mil personas fueron a buscar refugio en las montañas de Tora Bora -rumbo a Paquistán-. Cerca de 1 600 hombres, Bin Laden incluido, fueron rodeados, pero no se taparon todas las salidas de la zona montañosa. Entre el 15 de noviembre de 2001 y el 17 de noviembre de 2001, Bin Laden salió de Tora Bora sin ser molestado y pasó a Paquistán. Gary Berntsen, agente de la Central de Inteligencia Americana, escribió tiempo después, consternado, que en Tora Bora no se hizo nunca lo debido para capturar a Bin Laden.
    Hubo otro escándalo. Mediante un corredor aéreo, jefes de Al-Qaeda y talibanes pudieron pasar de la ciudad afgana de Kunduz a Paquistán. El corredor no parece haber sido detectado por los estadounidenses. O más bien: todo los indicios recogidos por Thompson indican que a Bin Laden, los cabecillas de Al-Qaeda y del talibán se les facilitó la huida a Paquistán. En vez de capturar a los "presuntos terroristas", los estadounidenses se condujeron como "presuntos perseguidores".
     Lo revelado en el documental se suma a la información de que Al-Qaeda, cuando existió, operó en la antigua Yugoslavia contra los serbios y al amparo de los aliados musulmano-bosnios de Estados Unidos. Son veteranos de Al-Qaeda quienes contribuyeron a la caída de Kadafi en Libia, y también ex de Al-Qaeda y de Afganistán que se han metido a delinquir en Siria. Lo que el vaquero hacía en lo oscurito, Obama lo hace a plena luz del día. !Con transparencia! Tanta que ni se nota que EU promueve terroristas por doquier. Seamos cínicos del modo más transparente posible. Nuestros clientes nos lo agradecerán.


jueves, 23 de agosto de 2012

ALADEEN, ALADEEN, ALADEEN, !BOMBA!

Para creerse el número uno, para convencerse hipnóticamente de ser el número uno, hay que aniquilar cualquier punto de comparación, de referencia. Es decir que conviene promover la ignorancia. Entre ignorantes, cualquiera puede hacer creer que es la reina de Inglaterra (se decía: en el reino de los ciegos, el tuerto es rey). Lo que sea parece muy freak, aunque no pase de ser algo junk. No: es freak, muy freak. Super freak. Si es en The Top of The World.
     El mundo lo gobiernan las conferencias -freak, super freak- de Michael Jackson (reloaded en versión Presidente). Top of the Word, también.
     Lo mejor es sacar provecho de la creencia de ser el número uno, la ganancia de ser "de marca". Y vender al mismo tiempo ignorancia como diversión, algo que también deja dinero. Hacer dinero con la prepotencia, la suficiencia, y hacer dinero con la ignorancia.
     El asunto vino de atrás. Occidente nunca quiso reconocer que existía la Unión Soviética (desde 1922), ni que sus habitantes eran soviéticos. No: Occidente se empeñó en decir "Rusia" y "los rusos". Si no es mi espejo, no existe. "Ruso" es bárbaro. "Soviético" era reconocer que algo nuevo existía.
     Cuando en 1991 desapareció la Unión Soviética, los brillantes escolares occidentales se pusieron a la magia. Se referían a la Unión Soviética de antaño -la que existió- como la "ex Unión Soviética". Por ejemplo: "En la ex Unión Soviética en los años '30 no había libertad de expresión...". Cierto, no puede haber libertad de expresión- ni puede no haberla, tampoco-  en un lugar que no existe. Porque, en los años '30 del siglo XX, no era la "ex Unión Soviética", puesto que existía, sino la Unión Soviética, salvo que haya que llegar a decir que nunca existió. ¿La lógica? No estamos hablando de lógica, sino de magia.
     Los lorocutores de televisión no lo hacían mejor. Cuando hubo guerra en los Balcanes, no faltó quien informara de hostilidades en el Báltico. ¿Viaja a México? Salúdeme a un amigo que tengo en Bolivia, por favor...
      ¿La culpa? De los odios ancestrales. Ni qué decir sobre el hecho de que, en 1991, el occidental promedio no tenía ni idea de que hubiera musulmanes en la Unión Soviética y en la Federación Rusa. Es que, además, nada tiene relación con nada: el escudo antimisiles polaco es contra Irán y vas a ganar más por el "trabajito" de creértelo que por el trabajo de mirar un mapa. Conviene. Es no querer saber. Ser ignorante es muy freak. Ignorante prepotente, megatonto, híperbruto, súperidiota, estamos contando cantidad, no considerando la "cualidad" ¿ok?.
     Cuando gane el equipo de Norcorea en las Olimpiadas, subamos la bandera de Sudcorea. Y cuando haya balazos en los Balcanes, anunciemos hostilidades en el Báltico. El espectador, el que nos oye, paga por estar seguro de que los balazos son lejos, muy lejos, por ejemplo en la república de "Dondestán". Donde sea, menos en la comodidad del hogar. Aquí preferimos ridiculizar al prójimo con "Borat", otra de las burlas de Baron Cohen.
       Resultado: para que un idiota estadounidense promedio pueda divertirse viendo a Sacha Baron Cohen en "El dictador" y coma megapalomitas con súpercoca-cola (en un hípercine), hay que liquidar a un país entero, causar decenas de miles de muertes (¿cual es el motivo de ocultar el número de muertos provocados por Occidente en la guerra de Libia, muertos que no tienen derecho ni a ser contados y que están por ende completamente desaparecidos y condenados?) y un caos interminable. Que el mundo entero se caiga, se pudra o se destruya mientras nada perturbe el gag que divierte, sí, al más indiferente y más freak de los seres que hayan aparecido sobre la Tierra. Es el voyeur occidental, que se cree "lo mejor" ("best seller", "Best Western", "The Best of...", etcétera...), porque no necesita saber de nada en su ignorancia voluntaria. Ni necesita enterarse en su permanencia voluntaria en el show que se lo promete, se lo firma y se lo cumple: vas a ganar más por tu ignorancia.
     Leer te hace infeliz, dijo el otro.
     El dictador de Wadiya es lo de menos. La risita es del narcisista que sabe muy bien que está ante su último juguete, "KJ", la puesta en escena en espejo de una mezcla de arrogancia e ignorancia a la que difícilmente podrá sobrevivir el mundo, como lo ha sugerido Paul Craig Roberts, . "El dictador" no es sobre un árabe peligroso: es el reiterado onanismo estadounidense con la risita adolescente -de estado californiano mochilero- de Sacha Baron Cohen y su Generation Me. "Los necios que gobiernan a los borregos estadounidenses no sólo son estúpidos y ciegos, también son sordos", ha escrito el ex subsecretario estadounidense del Tesoro, el mismo Paul Craig Roberts. Exactamente igual que el dictadorcito de Wadiya cuando le preguntan por las armas nucleares.
¿La vida sobre la Tierra? Un gag.
Take a chill pill.
Calmarízate.

domingo, 19 de agosto de 2012

LAST NIGHT, I LOST MY UNDERWEAR

Es un excelente jefe de familia. Lleva el dinero a casa y obedece a la esposa y los hijos. El viernes por la noche, se distrae con muchachonas -de preferencia extranjeras- que se agarran de un tubo y bailan cerca de la mesa. Lo que no hace en casa, lo exige a gritos en el table dance: !que viva la libertad de expresión, cómo de que no!
     El "pussy" es casi asunto de seguridad nacional. Cuando se supo de la condena al grupo ruso Pussy Riot, la vocera del Departamento de Estado estadounidense, Victoria Nuland, pidió revisar el caso, o más bien, "urgió" -se entiende- a la revisión. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se dijo harto preocupado, y Amnistía Internacional consideró el juicio como "una farsa".
     Nadezhda Tolokonnikova, Maria Aliojina y Yekaterina Samutsevich, las tres del grupo, habían hecho un espectáculo en la Catedral ortodoxa de Moscú, cantando entre otras cosas "Virgen María, echa a Putin".          Entre otras cosas, puesto que también cantaron "mierda, mierda, mierda al Señor". No fueron juzgadas como disidentes, sino por gamberrismo. Por cierto: la Iglesia Ortodoxa rusa finalmente pidió clemencia para el trío, y en cuanto al presidente ruso, Vladimir Putin, solicitó una pena que no fuera dura. Los jueces no exageraron, tomando en cuenta que algunas de las acusadas son madres de familia.
     Sin embargo, no es lo único que fue ocultado en Occidente. Según lo dió a conocer Alexandre Latsa en su blog (Dissonance), Pussy Riot es parte del grupo anarquista Voiná (La Guerra), que se dedica a:
-organizar orgías sexuales en museos (sic), con mujeres embarazadas desnudas, y fotografiarlas.
-masturbarse con huesos de pollo a la salida de tiendas de comestibles
-dibujar penes gigantes en puentes
-atacar con orina a policías
-destruir con coctéles molotov vehículos de policía, quemándolos
     Morbo aparte, habría que saber si atacar de este modo a la policía es libertad de expresión.
¿O qué defendió la canciller alemana Angela Merkel al haber dicho que la sentencia a las Pussy Riot "no es compatible con los valores europeos"?. Ciertamente, la orgía de mujeres embarazadas desnudas fotografiada por Voiná (las mujeres están en posición de "coito a tergo", o "de perrito", para los amigos) tuvo lugar en un museo, y los museos son parte del legado universal de la Gran Europa . Europa, oh sinfonía Coitus More Ferarum. !El baile del perrito, el baile del perrito, el baile del perrito! !Pas, pas, pas!
     Sting, Madonna, Paul McCartney, Patty Smith y Danny de Vito pidieron la libertad de las tres de Pussy Riot. El disidente ruso Garry Kasparov, a su vez, cuando estuvo a punto de ser arrestado por la policía al protestar en favor de las punketas, decidió resistirse dándole una mordida -literalmente, no "alla messicana"- al oficial (uf, otro en alardes caninos: algo pasa en Moscú...). En cuanto al Ministro sueco de Relaciones Exteriores, Carl Bildt, pidió ya entrado en gastos que la sentencia se la apelen. Bien fino él.
      En 1977, cuando el grupo punk de rock Sex Pistols se mofó de la reina de Inglaterra en un espectáculo público, se encontró con sus conciertos mal vistos, pero además...unos gamberros le rompieron la nariz y una pierna a uno de los integrantes del grupo, a otro lo agredieron con una hoja de afeitar, y a uno más le fracturaron un brazo con secuelas de por vida. Los agresores nunca fueron encontrados, pero vaya que los Sex Pistols fueron advertidos -por gamberros- de que con la Reina no se juega.
     Así que lo que no se hace en casa es bien visto en la calle y en la acera del vecino, lugar para delinquir. Putin resulta siniestro, aunque en Occidente gobierne una pornocracia. La revista Playboy se apresuró a pedirle a Tolokonnikova que tan pronto salga libre pose para la revista (al grito de "¿no posarán?"), conocida como "La Gaceta de Occidente".
     Por favor, que las chicas nos hagan un show el viernes por la tarde, ya que para éso está el inferior, para venderse y amenizarnos nuestra "night fever".
     Es tan normal que un funcionario ruso, Dmitri Rogozin, le dijo en twitter "vieja puta" a Madonna, pero el oficio de la cantante no es mal visto en Occidente. ¿Tolokonnikova? !Que cante, que cante, que cante!
     Amor es: nunca tener que pedir perdón. Ay.

miércoles, 15 de agosto de 2012

COME ON BABY TAKE A CHANCE WITH US

No es que la droga sea buena o mala. Pareciera que se tolera o que debiera ser legal en función de los márgenes de ganancia. No es que la guerra sea buena o mala: se tolera o se evita en función de lo que vaya a salir de beneficio. Vamos, siguiendo a este gran clásico de hoy que es Lady Gaga, no es asunto de hombre o mujer: mientras sea sexo y beneficie con placer, da igual, por lo que la estrella pop considera que el mundo ideal es aquél donde todos le hagan a todo, menos a nada. ¿Alguna prohibición? Papa don't preach!
     A los líderes europeos occidentales les encanta recordar cómo fueron liberados por Estados Unidos en el Día D, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, pero olvidan que Washington entró a bombardear -atacando incluso fábricas- cuando ya no era necesario. En realidad, se trataba de destruir para lucrar con la reconstrucción, y que los europeos occidentales recibieran préstamos estadounidenses para comprar artículos estadounidenses. Desde entonces, la guerra es negocio, no el "costo" que creen ver economistas como Joseph Stiglitz, cuya pertenencia a la "izquierda" consiste en buenas intenciones, no más. La invasión a Panamá en 1989 fue negocio: Washington prestó para reconstruir y además ganó saqueando (material militar de las Fuerzas de Defensa panameñas, por ejemplo). La invasión a Iraq también fue negocio: fue subsidiada para beneficio de grandes contratistas de infraestructura y con licitaciones petroleras para corporaciones estadounidenses.
     Así, con el fin de la supuesta "amenaza roja", las guerras siguen, en su gran mayoría hechas -directamente o por encargo- por Estados Unidos. El General estadounidense Douglas Mac Arthur, que no era muy suave en sus "maneras" bélicas, afirmaba en 1951: "que nuestro país vaya ahora encaminado hacia un modelo de economía basado en las armas es parte del modelo general de una política desacertada, alimentado con ayuda de una psicosis, inducida artificialmente, de histeria de guerra y nutrida a partir de una propaganda incesante alrededor del miedo". Al despedirse como presidente estadounidense en enero de 1961, Dwight D. Eisenhower alertó contra el poder desmesurado del llamado "complejo militar-industrial" estadounidense.
     Estados Unidos no ha dejado de gastar en armas, aunque no hay Unión Soviética. El sector militar estadounidense emplea a cerca de 6 millones de personas y el "gobierno dentro del gobierno" dispone de un presupuesto superior a la riqueza creada por un país como Suecia. Cerca de 30 millones de estadounidenses (hay 25 millones de veteranos de guerra estadounidenses) reciben cheques directa o indirectamente relacionados con el presupuesto militar.
     Muy bien, ya no hay amenaza. !Bien! Lo bueno es lo que deja ganancia. Si la guerra lo hace, es buena. No es ya ni siquiera  asunto de histeria o miedo: mientras no le toque directamente y en cambio obtenga beneficio, el occidental promedio no está tan loco como para rechazar la guerra si deja ganancia. En lo que tenía razón Mac Arthur era en lo de la psicosis, puesto que lo dicho es tanto como afirmar que "la guerra es un estado de bienestar...". La violencia es un bien si arroja ganancia donde todos se rigen por la ganancia. Que lo diga Paul Craig Roberts, ex funcionario estadounidense del gobierno de Ronald Reagan: "en toda su Historia, el mundo jamás ha asistido a tal idiotismo. Los psicópatas, sociópatas y brutos que dominan en Washington llevan el mundo a su ruina. El gobierno criminalmente perturbado de Washington, sea republicano o demócrata, constituye la mayor amenaza que haya existido sobre la Tierra".
     Quien cree que la guerra es buena porque arroja ganancia cree que ser violento es positivo si hay algo que sacar en beneficio propio. Efectivamente, es psicopatía o sociopatía, muy tolerada con la idea de que la pérdida es para otros, los "bárbaros". Desde luego, el mundo es todavía un "lugar inseguro". Así lo dicen los estadounidenses. De remate.



martes, 7 de agosto de 2012

COME ON BARACK LIGHT THIS FIRE

     Entre los años '20 y '30, la Sociedad de Naciones y las potencias occidentales no se perdieron ocasión de hacer el ridículo. Japón se metió a Manchuria, territorio chino, sin pagar las consecuencias. Italia se metió a su vez en Abisinia, y la Sociedad en cuestión no mantuvo mayormente sanciones. Durante la Guerra Civil española, Francia y Gran Bretaña decidieron no intervenir. Italia mandó voluntarios y aviones, sin ser sancionada. Alemania mandó la Legión Cóndor, y nada. La "institución" se hizo de la vista gorda ante la ley del más fuerte y permitió que el nazifascismo actuara a su antojo, aunque se acordó de expulsar a la Unión Soviética cuando este país atacó Finlandia en 1939. En vez de ver qué pasó con el Comité de No Intervención, el anarquismo se fue a discutir si el agente soviético Orlov, quien le hizo "pum" al partido POUM,  provocó él solito la caída final de la República.
     La Organización de Naciones Unidas (ONU) no procede igual. Estados Unidos lanza una OPA (Oferta Pública de Adquisición) cuando le interesa liquidar a un país. Muchos, con tal de no quedarse sin su parte de acciones, aceptan la OPA. La Asamblea General de la ONU compra así, por gran mayoría, acciones contra el gobierno sirio. Luego las partes en conflicto son bursatilizadas para especular y hasta alguno discute, en vez de si está o no permitido liquidar la soberanía (o apostar en la desgracia), sobre la cotización del Manaf Tlass o de los "intereses" de Rusia.
     El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, discípulo del ideólogo estadounidense Joseph Nye y egresado de Harvard, se despojó de sus atributos jurídicos con un encanto de streaper. "Ban", como lo llaman cariñosamente las agencias de prensa, pide una "transición" en Siria en aras del respeto a una Carta de Naciones Unidas que no autoriza a meterse en los asuntos de nadie. Los miembros de la ONU están teóricamente en igualdad soberana y no se puede usar la amenaza ni la fuerza contra la integridad territorial ni la independencia política de ningún Estado (artículo 2, puntos 1 al 4, que al parecer no tienen versión en coreano, o Cara de Luna Ki no lee en coreano). Mientras este amigo "Ban" se mete con Siria despojándose sensualmente de toda autoridad, la Asamblea grita "eah, eah, eah" como si la OPA tuviera que tener también de table dance. !Fuera ropa!!Fuera ropa! !Eh, eh, eh!. A su vez, el general Robert Mood, observador de Naciones Unidas en Siria, fue a ejercer el oficio más viejo del mundo, que para el mismo Mood debe ser el de casco azul: verificó instalaciones militares sirias lejos de los lugares de conflicto armado (en Tartus, por ejemplo). Durante las sanciones contra Iraq, Estados Unidos utilizó a observadores internacionales como espías y, como le consta al sueco Rolf Ekeus, los obligó a mentir -"Bill" Clinton lo pedía- sobre armas de destrucción masiva inexistentes.
     El secretario estadounidense de Defensa, Leon Panetta, dijo hace poco en Túnez, refiriéndose al líder sirio Bashar Al Assad: "si quiere protegerse a sí mismo y proteger a su familia, es mejor que se largue del infierno ahora". Si a "Ban" le dan la Orden del Burro en grado de Baboso Supremo, a Panetta le pueden dar la medalla al Mérito "Al Capone" por la forma de dirigirse a otros en la comunidad internacional. Ah, y te me vas ahorita, Bashar...Es a la voz de "ya".
     En Siria opera el grupo Fatah al-Islam, catalogado ni más ni menos que en Estados Unidos como terrorista y con vínculos con Al-Qaeda en el pasado. Lo mismo ocurre con el Grupo Islámico Combatiente. La civilización occidental que combate al terrorismo lo apoya, así como el amigo "Ban" viola la Carta que defiende. "Eah", "eah", "eah". Mientras el presidente estadounidense Barack Obama autoriza operaciones encubiertas de la Central de Inteligencia Americana, CIA, para apoyar a la oposición armada siria -es decir, al terrorismo-, la cónsul general estadounidense Daria Darnell en Adana, Turquía, supervisa directamente el entrenamiento de estos matones -tal vez hasta cinco mil- con todas las características de las hordas primitivas.
     Immanuel 2, Woody Chomsky y Fisk deploran que "nadie hace nada" -!uta!-, aunque  hay incluso oficiales turcos y saudiárabes en suelo sirio, y los estadounidenses consideran que Obama es simpático y atractivo, es decir, que es de mucho carisma. Paul Craig Roberts, ex funcionario del gobierno de Reagan, le ha dicho al estadounidense promedio: "fuera de algunos detalles insignificantes, 'tu' gobierno te ha estado mintiendo permanentemente sobre todo lo que sea importante". El mismo estadounidense promedio se compra cualquier mentira, en parte porque no saber sale barato (ay no, qué feo está todo...mejor ni miro), y en parte por sentir el beneficio, ese éxtasis de ser el número uno. Qué importa si es chatarra, total, lleva marca Abercrombie y es muy "fit". Chatarra de marca... !Su mecha, todos queremos una!¿A quién vendemos?

miércoles, 1 de agosto de 2012

NO ME AMENACES, NO ME AMEN...CES

En 1991 y en los años que siguieron, Occidente se puso a festinar aduciendo que, por fin, ya no había "amenaza soviética". Se repitió ante generaciones enteras y no deben faltar los rusos que se pregunten el motivo de que los agredan cuando ya no son una "amenaza". Desde que ya no hay "amenaza roja", Estados Unidos ha hecho varias guerritas: Panamá, Iraq, Yugoslavia, Somalia, Afganistán y Libia. Cada vez con un cuento nuevo.
El "argumento" de la "amenaza roja" no se sostiene en pruebas. Las bombas atómicas fueron lanzadas en Hiroshima y Nagasaki  en 1945, antes de que los soviéticos tuvieran sus propias armas de este tipo. Churchill anunció la Guerra Fría en 1946, en Fulton, antes del bloqueo en Berlín o de que Checoslovaquia pasara al bloque soviético (1948). En 1947, George F. Kennan llamó a la contención contra el sovietismo, pero el mismo Kennan reconoció que pasarían muchos años antes de que Moscú pudiera ser una amenaza real. La OTAN, Organización para el Tratado del Atlántico Norte, se creó entre 1948 y 1949, sin que hubiera amenaza identificable, puesto que el Pacto de Varsovia (organización militar del sovietismo) surgió en 1955. Las fechas indican simplemente una escalada sin contraparte hasta 1955. Por cierto: el Muro de Berlín data de 1961. A lo que suena este tipo de discurso es a que se llama "amenaza" cualquier obstáculo al capricho propio. Toda enseñanza sobre la verdad del pasado está destruida y no hay experiencia de la cual aprender en Occidente. ¿Qué puede hacer alguien armado y sin experiencia ni capacidad para aprender? Pararse al tribunal -luego del crimen- con el pelo color rojo-naranja y cara de narcosis (con la sensibilidad y la conciencia disminuidas). Cara de "what?", vaya.
La verdad no importa por sí misma. Se mide. Frente a la verdad, así sea relativa, el occidental promedio se pregunta "en cuánto me va a salir". Así, la verdad, si incomoda o produce "malestar para la familia", se convierte en costo. Hay que devaluarla, minimizarla, incluso negarla cuando no se quiere pagar ningún costo. ¿En qué lugar se ha visto que un capitalista quiera pagarlo caro? Paul Craig Roberts, estadounidense nacido en 1939 y ex funcionario del gobierno de Reagan, ha escrito: "hoy en día los estadounidenses están gobernados por la propaganda. Los estadounidenses tienen poco respeto por la verdad, poco acceso a ella, y muy poca habilidad para reconocerla". ¿La verdad? "I don't buy it", así de simple. Denegada.
La "idea" es que se pueden conseguir beneficios sin pagar con ninguna consecuencia. !Agrede, es gratis! Si es así, vale más un cuento -"narrativa", dicen los enterados- que produzca placer y ganancia que una verdad incómoda y costosa. Sale "económico" vivir fantaseando. No es pura ignorancia. Es no querer saber, si sale barato ignorar. En suma: es no querer pagar. Lo menos.
Frente a lo que ocurre hoy en Siria, el presidente francés, Francois Hollande, declaró recientemente: "esa crisis se ha convertido en una amenaza para la paz y la seguridad internacional". Son palabras psicóticas, por completo fuera de la realidad: Siria no amenaza hoy a nadie (ni siquiera tiene armas como las que se atribuyen a Irán), ni a la paz de los hogares franceses o estadounidenses, ni a la seguridad internacional. Ni siquiera hay palabras de Damasco contra Israel, que ocupa el Golán. Nada. Hollande está fumado o delirando, como se quiera decir. Es como si el guasón de Colorado saliera con que los asistentes al cine eran una amenaza para su paz y su seguridad. Preventivamente, mató a varios. Por si acaso. ¿no?
¿El mundo está cayendo en manos de guasones? Sí, es lo que parece.
Con el agravante de que este comodín o Joker , Príncipe Payaso del Crimen, cuando están en juego la paz y la seguridad internacionales se presenta -para venderse caro- en batimóvil y con batichicas (tipo la Jolie o la "Shak"), a declarar la primer baticosa que le pasa por la baticabeza.