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lunes, 10 de noviembre de 2014

RUSIA Y SU DICTADORZUELO

Como es sabido de todos (?), Occidente ama a la democracia y odia a los dictadorzuelos, a quienes persigue donde sea que se encuentren.
   Un fiscal neoyorquino ha decidido investigar un multimillonario comerciante de gas ruso, Gennadi Timchenko, por presunto lavado de dinero en Estados Unidos. En las transacciones estaría involucrado el grupo Gunvor (?), una firma de materias primas creada por el tal Timchenko.
     Según escribió hace pocos días The Wall Sreet Journal, se está investigando si la fortuna personal del presidente ruso, Vladimir Putin, "está conectada supuestamente con fondos ilícitos". Según el Tesoro estadounidense, Putin tiene inversiones en Gunvor. Sin embargo, Gunvor aclaró que "el presidente Putin no tiene ni nunca ha tenido ninguna propiedad, ni beneficio ni nada parecido en Gunvor. No se beneficia de Gunvor ni de sus actividades, directa o indirectamente".
    La verdad, no es lo que importa. Occidente quiere, exige, reclama, pide, reivindica, demanda saber si Vladimir Putin no es otro de tantos pillos que tiene una fortuna escondida y hecha a base de trucos ilícitos, trampas, fraudes y otros fenómenos "financieros" que los estadounidenses -ellos, en particular- francamente odian, porque atentan contra las normas sagradas del mercado. Este intento por retratar a un Putin africano puede prosperar como irse al agua mañana mismo, según lo decida la próxima percepción que se le quiera inculcar a eso que llaman "opinión pública" occidental y cuyo "criterio" es aproximadamente el de los Simpson -!wow! o alguna película caricaturesca. Como sabe bien esta opinión, al dictadorzuelo africano hay que buscarlo en Moscú, que nadie podría encontrarlo, pongamos por caso, en la Casa Blanca inventando cómo agarrarse el dinero de los demás.

viernes, 7 de noviembre de 2014

¿RUSIA?¿PODRIAN QUITAR A ESE PAIS DE AHI, POR FAVOR?

Por increíble que parezca, el presidente estadounidense, Barack Obama, declaró en una entrevista a principios de agosto con la revista The Economist que Rusia es un país que "no produce nada". Dejemos de lado el hecho de que Rusia es el tercer productor mundial de petróleo y el segundo de gas. Para producir armamento como lo hace Rusia, hay que tener una industria muy importante. No importa. Obama cree que Rusia "no produce nada".
     He aquí como el presidente estadounidense se explicó: "los inmigrantes no van a Moscú a buscar oportunidades", dijo. Es falso, pero Obama está en la creencia de que Rusia no es Estados Unidos. por lo que éstos lo son "todo" y el otro no es "nada". El presidente estadounidense ignora que millones de inmigrantes viven en Moscú (dos millones registrados oficialmente)
      Obama ya había declarado tiempo antes que Rusia es apenas una "potencia regional" y ante The Economist mostró al mandataro ruso, Vladimir Putin,  como un líder "que está causando problemas de corto plazo" para obtener "réditos políticos". Esta sí es mentira, puesto que los problemas en Ucrania los causó Occidente.
      El problema de creencias como las de Obama es que, además de coincidir con las de millones de occidentales, no consiguen hacer la diferencia entre Honduras y Rusia, con la salvedad de que Moscú tiene armas nucleares que tal vez "nos amenazan", simplemente porque el tirano de turno en el Kremlin quiere "réditos políticos" y "el botón" está en manos de un "irresponsable". ¿No se vale verdad, que otro paria nos intranquilice?¿Hasta donde Occidente no cree ya que puede intentar montarle a un país que "no produce nada" y repleto de borrachines y mafiosos algo como lo hecho desde Panamá hasta Libia, un gigantesco chantaje sin mayores consecuencias si se neutraliza la capacidad rusa de respuesta militar? Millones de occidentales creen que es perfectamente factible, empezando por estudiantes de relaciones internacionales educados en el estudio de los "exotismos" y las "rarezas" de un país que en vez de banana y cocoteros tiene vodka, por lo que en vez de calor extremo tiene frío extremo. Según Obama en The Economist, "la población rusa se está reduciendo" (es falso desde el año 2013, porque la natalidad ha estado creciendo en los últimos años) y el promedio de edad de los hombres es de 60 años (falso, desde 2012 subió a casi 65 años)..¿Alguien conoce la distancia entre un error de percepción voluntario y uno de cálculo involuntario?

jueves, 6 de noviembre de 2014

RUSIA, A LAS PUERTAS DE LA OTAN


A mediados de octubre pasado, Charles Timothy Hagel, también conocido como "Chuck" Hagel, secretario estadounidense de Defensa, advirtió sobre los peligros que el ejército de Estados Unidos tendrá que enfrentar: "las demandas sobre el Ejército serán más diversas y complicadas en el futuro, dijo este funcionario. Las amenazas de los terroristas e insurgentes seguirán con nosotros durante mucho tiempo, pero también hay que tratar con una Rusia revisionista con su Ejército moderno y capaz a las puertas de la OTAN". Estas palabras de Hagel fueron citadas por el servicio de prensa del Ministerio de Defensa estadounidense. No hubo mayor reacción por parte de Rusia.
     Según Hagel, no es la Organización del Tratado del Atlántico norte (OTAN) la que está a las puertas de Moscú, sino, textualmente, la Federación Rusa la que está a las puertas de la OTAN. Como en las dos últimas dos décadas no ha habido ningún movimiento militar ruso hacia Occidente, ni hacia el Sur (Caúcaso o Asia Central), aunque la OTAN en cambio sí se amplió hacia el Este europeo, cabe preguntarse si lo que dice Hagel es razonable o algo propio de quien padece alguna deficiencia en la capacidad de raciocinio, para decirlo con elegancia. El equivalente de lo dicho por Hagel es que "La Federación Rusa se puso donde están las bases de la OTAN". Y Rusia lo hizo además sin moverse. En este caso, estaríamos hablando sin duda de gente peligrosa.
     Por lo demás, cuando Hagel dijo que la guerra contra "terroristas e insurgentes" seguirá "con nosotros durante mucho tiempo", no tardó en ser más preciso. En un foro sobre seguridad organizado días después en Aspen, Colorado (Estados Unidos), refiriéndose al Estado Islámico el funcionario sugirió acostumbrarse a una "guerra sin fin", según lo recogido por The Atlantic. En suma, esto no se acaba hasta que se acaba. Y es que, según Hagel, mientras Rusia se acerca a la OTAN, Washington se prepara para una guerra infinita contra el terrorismo, que seguramente está por doquier y perdurará por siglos, si no es que hasta la eternidad.
   

sábado, 1 de noviembre de 2014

COLOMBIA, SIEMPRE IGNORADA

Una de las tantas creencias de la izquierda latinoamericana  y sus seguidores europeos e incluso estadounidenses lleva a imaginarse que la peor represión del siglo XX en la región fue en el Cono Sur, sobre todo en Argentina, seguida por Chile, en los años '70.
     Sin embargo, los países conosureños (incluyendo a Paraguay) no fueron los que sufrieron la peor violencia del siglo pasado: la guerra interna más cruenta (sobre todo entre 1910 y 1920) fue la Revolución Mexicana.
    En segundo lugar está Colombia. Tan solo en los años '80, según lo revela el promocional del documental "Colombia invisible", este país sudamericano tuvo 5 millones de desplazados, más de 100 mil desaparecidos (una cifra que supera con creces a las desapariciones de varios países conosureños juntos), tres mil sindicalistas asesinados (Colombia ostenta el mayor número de sindicalistas asesinados en el mundo) y unas 10 mil muertes políticas por año. Es sabido que unos cinco mil miembros de un partido de izquierda (Unión Patriótica) fueron asesinados. Datos sobre Colombia hay más (como el de la existencia de miles de paramilitares), pero este país sudamericano consiguió al mismo tiempo mantener prácticamente incólume una fachada democrática. Lo llamativo es que la izquierda latinoamericana no haya querido ocuparse nunca de Colombia: no lo hizo porque la Violencia es anterior a la Revolución Cubana, porque muchos de los protagonistas no dependían de La Habana, a diferencia de ahora que están en la debacle por los golpes que les propinó el uribismo, y porque los muertos no eran de clase media urbana, en general: solían ser campesinos y otros muchos eran de filiación comunista, por lo que nunca valió la pena contarlos. La Violencia colombiana y sus secuelas, que duran hasta hoy, no existen en ningún libro cubano sobre la "revolución latinoameicana", ni en historias de guerrillas que no tratan más que de las exitosas (Fidel y Daniel), y que no reconstituyen todos los orígenes de la violencia conosureña, en especial en Argentina.
     Después de Colombia, el país que más muertes en masa sufrió tampoco es conosureño: se trata de Guatemala, aquí sí bajo recurrentes gobiernos militares. Desafortunadamente, no se ha podido romper el monopolio que desde finales de los años '60 y principios de los '70 ejerció el Cono Sur en el modo de escribir la Historia de América Latina, para beneficio de las clases medias urbanas, del guevarismo, de un puñado de intelectuales tan flojos como voraces y para olvido de movimientos populares de dimensiones importantes, como sucedió en una Colombia que hoy ha cambiado mucho. Tampoco Guatemala ha podido hacer su historia al convertirse en tema de "exotismo indígena" -soy aborigen y así me nació la consensia- cuando no lo fue. A la Historia Revolucionaria tienen derecho los mitómanos, frecuentes en los populismos y sus variantes isleñas. Los demás pueden seguir siendo ignorados. Es que no hay cupo en la Gloria y para mártires hay que hacer fila.