Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

viernes, 29 de enero de 2016

EU, PAIS DEL FRAUDE

Donde no hay intercambio, ni siquiera de  equivalentes exactos, es difícil hablar de mercado. Tomar algo de alguien para beneficio propio perjudicándolo no es un intercambio: es un fraude. Según Paul Craig Roberts, economista y antiguo asistente del Tesoro de Estados Unidos, la economía de este país está basada en el fraude que consiste, ante todo, en sacar alguna ventaja de la ruina de otros países.
      No hay ningún mercado, sino la búsqueda de la manera de hacerle fraude al prójimo. Ese es el beneficio al menor costo, es decir, el beneficio para sí cargándole el costo al otro. Por este motivo en Estados Unidos, en los países vasallos (como Francia) y en grandes estratos sociales de países atrasados, se desconfía del acercamiento del prójimo (¿qué me va a sacar?) porque nadie quiere ser víctima de un fraude ni nada que  se parezca, pero al mismo tiempo, porque así lo dicta la "racionalidad", todos quieren sacar alguna ventaja de quien se deje y al menor costo. Este proceso que no es nada productivo aunque sí muy competitivo se llama -entre gente que se considera "empresaria de sí misma"- "prorrateo de la ganancia": los vecinos se matan entre sí pero se reconocen en la ganancia de un estatus logrado así sea con fraude. Este arte grandioso se llama, para decirlo más callejeramente, "verle la cara al otro".
     Es así que los estadounidenses tienen aficiones raras, como la de ir a votar por quien les verá la cara y contra sus propios intereses. Fraude, si nos remitimos a Paul Craig Roberts, es por ejemplo presumir una tasa nacional de desempleo del 5 % donde nadie encuentra trabajo, donde, según una ya antigua predicción de Lesther Thurow, la mitad de los jóvenes de 25 años viven con algún pariente (padres o abuelos) porque no puede tener una existencia independiente (¿tiene esta mitad realmente un trabajo?), y donde no se incluye en las estadísticas a quienes han dejado de buscar empleo (si se incluyeran, la tasa de desocupación llegaría a 23 %). ¿El fraude? Sacar ventaja de un maquillaje de estadísticas que perjudica a quienes se quedaron en la cuneta. Es algo parecido a las cifras que, basadas en puros asuntos financieros, presentan como "recuperación" una actividad económica que no se ha levantado de la crisis de 2008, salvo para especular. ¿El fraude? Presentar como ventaja un estado de cosas perjudicial para muchos y, otra vez, sacar ventaja del maquillaje de estadísticas, un deporte tecnocrático muy extendido (incluso entre las universidades estadounidenses, que dedican a "gestión" el 75 % de su presupuesto mientras lo demás se cae a pedazos, en particular la calidad académica). Fraude, pues, es algo que excluye el intercambio porque donde uno saca ventaja el otro se ve perjudicado: está tan arraigado que el estadounidense difícilmente verá que la proliferación de este comportamiento es la ruina de los más. Es más: no se le llama fraude, se le llama "negocio", lo que tampoco es (porque no se invierte calculando costo, puesto que será otro el perjudicado y quien cargue con la pérdida).

jueves, 28 de enero de 2016

EU: UNA "SOCIEDAD" SIN CIVISMO

Estados Unidos es a la vez un país muy respetuoso de la forma legal y que hoy desconoce por completo el civismo como mínimo para conseguir una convivencia que le permita a una sociedad reproducirse en el intercambio. ¿Mercado?¿Cuál? Intercambio no hay, ni siquiera do ut des ("doy para que des"), "hoy por tí mañana por mí" ni nada parecido. Dicho sea de paso, es pasmosa la forma en que la solidaridad ha desaparecido de la izquierda (ya ni se diga el internacionalismo: nadie sabe qué es ni cuáles podrían ser las ventajas de practicarlo, así que que cada víctima de una agresión estadounidense se rasque con sus pulgas).
      Lo que hay en Estados Unidos, según lo ha descrito el escritor estadounidense Morris Berman en su blog (Dark ages America), es casi una educación "sistémica" para no ayudar al otro y para desentenderse de él. Simplemente, dice Berman, en Estados Unidos no se educa a nadie para tomar en cuenta la existencia de otra persona. Tal vez entren en juego desde el "no es mi asunto" (menos si "no me afecta") hasta el "cuánto me va a costar", pero el hecho es que uno no se mueve por el prójimo (como no se mueve por ninguna víctima de una agresión estadounidense). También puede ser el "por algo pasan las cosas" y "algo habrá hecho".
     El segundo aspecto es que, según Berman, la vida en Estados Unidos, cuando no es de dinero, trata de tres cosas: "acerca de mi, de mí mismo y de mi Yo" (life is about me, myself and I).
     ¿Cómo se acerca un estadounidense a su prójimo? Preguntándose "¿qué hay en ésto para mí?" (What's in It for me?). No es ningún intercambio; es una "ida y vuelta" de casino (sacar algo, guardárselo, no dar o devolver nada y desaparecer). Las relaciones personales terminan en "toma de utilidades".
     El asunto es ver, en cada situación, qué beneficio personal se puede obtener (a esto se le llama "tener intereses", aunque no en realidad no es lo mismo que "sacarle algo al otro") y sin dar nada, puesto que es un "costo". No hay intercambio en términos de reciprocidad ni de equivalentes (¿en verdad, qué mercado?), sino que cada quien está llamado, ahora incluso sin "invertir" y arriesgando lo mínimo, a ser empresario de sí mismo y "agarrar" de la sociedad sin saber siquiera de dónde viene lo obtenido. La sociedad estadounidense no lo ve. A lo sumo, la vida sin intercambio, como lo ha hecho notar Berman, consiste en cruzarse en la calle con cualquier desconocido para decirle "hey you fucking stupid!" porque entre empresas se compite.

martes, 26 de enero de 2016

PINZA SOBRE MEXICO

El Papa Francisco, "dulce guerrero" (!), llegará a México a dorar la píldora, lo mismo que fue a hacer a Cuba para darle entrada al "poder blando" demócrata estadounidense, que esperaba la oportunidad por lo menos desde que así lo mostró "la Hillary" en su libro Hard choices ("Decisiones difíciles"), en el cual se adelantó -incluso más que el mandatario estadounidense, Barack Obama- a un astuto pedido de levantamiento del embargo a la isla caribeña. Nada mejor que ir reconciliándose con bendición papal. ¿El pueblo de México es hoy más católico que antes? Es difícil creerlo, aunque al mismo tiempo la Virgen de Guadalupe se ha vuelto un fenómeno más mediático que nunca. ¿Los jóvenes de hoy van a misa, al centro comercial o al "reventón" dominical? Tal vez el señor Bergoglio viene a hacerle creer al pueblo mexicano que debe creer más de lo que cree. Puede ser que este señor Bergoglio no tenga ninguna idea de la geopolítica y que le esté cubriendo las espaldas a Estados Unidos por pura casualidad.
      De geopolítica parece saber un poco más el GIEI (Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes). ¿Independientes de quién? No de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), en todo caso, ni de la Organización de Estados Americanos (OEA). Este GIEI ha buscado insistentemente cuestionar la "acción" -parece haber sido sobre todo inacción- de los militares en el caso Ayotzinapa y crear en México la figura de "desaparición forzada", dando lugar a la imagen de que el gobierno mexicano del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por lo menos "tolera" desapariciones (dizque  "políticas") y la inmisción del ejército en ellas. No es dictadura ni perfecta, pero por momentos se le parece. Bergoglio se ocupará de las conciencias, si puede comprárselas, el GIEI se ocupa del retrato de las víctimas de algo que tiene "visos de dictadura". Que las autoridades mexicanas hagan su labor -con unos 113 detenidos (¿todos torturados y obligados a una actuación en un tablado digno de De Tavira?)- no importa en  lo más mínimo: ese día, según satélites con imágenes no muy dadas a conocer, nevó en el basurero de Cocula, punto, y los normalistas estuvieron practicando esquí y deslizándose en trineo hasta que no se supo más de ellos. En realidad, no son las víctimas de Ayotzinapa qie están a discusión, sino el modo de utilizarlas para "encajarlas" en la imagen que se quiere dar de México: un pobre pueblo de creyentes víctimas del abuso.
       Es, además, como toda dictadura tropical, una mafia, infiltrada por el crimen organizado (!hombre, la tenebra completa!). Ya en la acción de "pinza" -desde el organismo internacional hasta "la calle", de ser posible- para impedirle toda autonomía al PRI, el asunto no es que el ex líder nacional de este partido, Humberto Moreira, sea o no culpable según un proceso digno de este nombre: basta sembrarle que es "del cártel de los Zetas" para que un monero y un dizque jurista universitario mexicano de origen estadounidense (que debería saber lo que es la presunción de inocencia) tuiteen: "Narcopolítica en todo su esplendor.Policía española investiga vínculos Moreira-Los Zetas". El otro sugiere que el dinero de campaña del actual mandatario mexicano, Enrique Peña Nieta, pasó por Moreira-Los Zetas. En algunos países, acusar sin pruebas concluyentes -no las ha dado ni la justicia española ni la estadounidense, muy ducha- está penado con multa o amonestación: la difamación se castiga. No basta, por ejemplo, con señalar que alguien -un investigador/jurista mexicano de origen estadounidense, por ejemplo-ha trabajado como consultor para USAID (United States Agency for International Development) y Open Society Institute para concluir que está en nómina de algún tipo de agencia estadounidense encargada de armar "revoluciones de colores" en México (¿con ayuda amlosajona?), en la calle que mejor se preste. Pero México es México y se vale -aunque sea por alguien de origen estadounidense envalentonado por malinchistas y polkos- que un universitario -otro de los premiados por el Obispo de Copilco- se rebaje a poblador poblano de Ajalpan, alguien que orquesta linchamientos y esa mala costumbre nacional de armar el "lanzamiento de piedras" mientras todos esconden subrepticiamente la mano.
       Desde luego que todos los hechos señalados son inconexos: nadie, mucho menos en Estados Unidos, tiene la menor intención de cercenar la poca autonomía política e institucional que le queda al PRI.

domingo, 24 de enero de 2016

PUTIN, EL ARREPENTIDO

En una entrevista en diciembre pasado con otro de esos depredadores de la telecracia rusa, Vladimir Soloviov (quien pasa buena parte de su tiempo escupiéndole a la cara al "ruso incivilizado"), el mandatario Vladimir Putin salió con la "puntada" de que Occidente "teme la recreación de la Unión Soviética, pese a que nadie la planea". Putin llegó incluso a sugerir que Occidente metió las manos en Ucrania "por temor a la resurrección de la Unión Soviética". Primer asunto: Putin consoló a los occidentales garantizándoles que el ruso no planea nada que tenga que ver con el pasado soviético, tal vez porque ya terminó de "arrepentirse de su pasado totalitario" (que es entre otras cosas para lo que sirve la telecracia rusa). Por cierto: aunque alguien lo quisiera ("resucitar a la Unión Soviética"), no podría. El problema no es de planearlo o no (la única que ha fingido explícitamente creerse este asunto es "la Hillary").
      Queda por saber: ¿si no es por temor a la "resurrección de la Unión Soviética", por qué Occidente actúa como actúa? Sencillo, por temor a la competencia, cualquiera. Desde poco antes de la caída de la Unión Soviética, sectores "duros" -ahora relativamente aislados- de Moscú estuvieron compitiendo con Estados Unidos de la siguiente manera: aprovechando el alto precio de los energéticos, para crear una red de gasoductos hacia Europa (South Stream, Blue Stream, Nord Stream) de tal modo que Europa Occidental dependiera en mayor medida de Rusia, en menor medida de Estados Unidos e ir fortaleciendo un corredor "euroasiático" sin Washington. En ningún lugar del mundo puede suceder que un imperio diga: "está bien, nosotros ya nos íbamos". Simplemente Estados Unidos, cuyo lema es "los rusos afuera, los europeos abajo" torpedeó (y lo logró) los gasoductos balcánico y turco (los ramales de Turquía a Europa) y hundió gran parte de los planes de Moscú. El control de Ucrania fue establecido en parte para bloquear el flujo energético de Rusia a Europa.
      Rusia se metió a competir en el capitalismo y parece creer que las reglas de éste son fair play, puesto que justamente pericos como Soliviov no paran de decir que Occidente es "la civilización". ¿Esperaba Putin que Estados Unidos le dijera "señor, aquí le dejo a usted su mercado y cualquier otro que le apatezca"? Mejor se hubiera Putin ido a leer, de Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo, pero el mandatario está más ansioso por mostrar ante la telecracia moscovita -sometiéndosele- que él tampoco tuvo nunca nada que ver con el "pasado totalitario" -no planea resucitar a la Unión Soviética, como si pudiese- que en entender en qué clase de mundo está parado ideológica y económicamente hablando.

sábado, 23 de enero de 2016

LA CRASA IGNORANCIA: PUTIN

Al parecer, el ataque del actual mandatario ruso, Vladimir Putin, contra Lenin, tuvo que ver con el llamado "asunto de las nacionalidades".
     Putin parece ignorar que eran los contrarrevolucionarios blancos (no los emigrados, sino tropas como las "centurias negras" a lo Denikin) quienes, en alianza con varias potencias extranjeras (1919-1921), estaban por destrozar Rusia. Curiosamente, fueron los mismos emigrados rusos, los llamados smenovekhotsy, quienes desde Praga escribían en 1921:  "El régimen soviético salvó a Rusia". Después de todo, Moscú había sobrevivido con su integridad territorial y comunitaria a una cruenta guerra civil. Antes, no fue Lenin, sino Alexander Kerenski quien le reconoció a la Rada Central de Ucrania la independencia, antes de la  Revolución de Octubre de 1917 (en julio, por ende después de la Revolución de Febrero), lo que le costó el puesto de Ministro al mismo Kerenski. Los bolcheviques trataron después de enmendar la plana. Parece que Putin no leyó que la política bolchevique de 1917 (en medio de una guerra desastrosa) a 1921 evitó el colapso de Rusia, según lo reconocieron los emigrados a los que se adora hoy en Rusia.
      En las Constituciones Federales soviéticas de 1924, 1936 y 1978 se reconoció en la Unión Sovietica el derecho de las naciones "a la autodeterminación hasta la secesión", pero en el periodo soviético no se fue nadie. Esas Constituciones no estuvieron en el origen directo de ningún colapso.
     El 17 de marzo de 1991, un referéndum ratificó la voluntad de los soviéticos de vivir unidos en una "federación renovada de repúblicas soberanas iguales". Aprovechando el golpe fallido de agosto de 1991, el entonces líder soviético, Mijaíl Gorbachov, no defendió el resultado del referéndum y  el golpista y "gran dinamitador" panruso y paneslavista -megalómano- Boris Yeltsin, el 8 de diciembre de ese mismo año, ilegalmente creó la Comunidad de Estados Independientes, en un acuerdo (de Belavezha) en el que participaron únicamente los presidentes ruso (Yeltsin), bielorruso (Stanislav Shushkievich) y  ucraniano (Leonid Kravchuk). Los comunistas eran un poco más discretos: se planteaban "tomar el cielo por asalto", mientras que Yeltsin fue directo a "las arcas públicas por asalto", algo que le fue perdonado por Putin, alguien no muy bien colocado para hablar de este periodo de atracos. Mientras hubo aunque fuera un semblante de socialismo, las repúblicas soviéticas se mantuvieron unidas; se pasó al capitalismo y todas compiten contra todas hasta en estilos tan poco simpáticos como los pogromos de los azeríes contra los armenios o los golpes de los ucranianos incluso entre sí mismos. ¿También por causa de Lenin, o por la de la telecracia rusa actual?

PUTIN "EXPLOTA" CONTRA LENIN

Tal vez no deba sorprender demasiado que el actual mandatario ruso, Vladimir Putin, haya hecho declaraciones     -para colmo, en un foro educativo- contra Lenin, fundador de la Unión Soviética. La moda en Occidente es ir remontando la "pista del terror" desde Stalin hasta Lenin y de éste, si es posible, hasta Robespierre e incluso hasta Rousseau.
     Putin, un hombre muy soviético, simplemente repitió lo que anda en su entorno, ideológicamente podrido, lo propio de lo soviético de posguerra. Según Putin, las ideas de Lenin desembocaron en la caída de la Unión Soviética: tan simpático como el hecho de que las ideas hagan caer países enteros lo es que ello suceda con casi setenta años de distancia. En verdad, Putin es tan malo al argumentar que adujo: "se depositó una bomba atómica bajo un edificio llamado Rusia, que después explotó". Igual de simpático: Lenin "depositaba bombas atómicas" antes de que las hubieran inventado. A lo que huele una "declaración" de este tipo es a liberal-oligarca televisivo ("no abro un libro pero digo lo que quiero") o a "blanco Mikhalkov-quiero ser el próximo zar". Vladimir Putin remachó: "las ideas deben concretarse en buenos resultados, y este no es el caso de Vladimir Ilich (Lenin)". Lo que resume esta andanada es: 1) la fascinación por el zarismo, puramente idealizado, nunca un zarismo real, y fascinación por los blancos (ahora está de moda por ejemplo Kolchak) como "vuelta a la tradición", simplemente porque Rusia no tiene valores de los cuales agarrarse 2) la incapacidad para hacer una historia propia y la  repetición acrítica de lo dicho en Occidente, para ganarse el favor del "vencedor".
     El asunto fue tan feo que Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, tuvo que aclarar a toda velocidad que Putin se había expresado a título propio y que no había intención de retirar la momia de Lenin de su mausoleo en la Plaza Roja. El problema es que este mausoleo rinde homenaje a un país -fundado por Lenin- que ya no existe, lo que haría preferible que, en verdad, dejen descansar al líder bolchevique y mejor lo lean y lo entiendan en sus circunstancias, en vez de reprocharle -es lo que está siempre en el aire- ser "agente alemán" y no haber respetado ni a la nobleza, confundida con "el alma rusa"- ni a unos cuantos intelectuales del llamado "barco de los '20".

miércoles, 20 de enero de 2016

UNA IZQUIERDA SIN LENGUAJE PROPIO

Si la izquierda actual oye por ejemplo la palabra "imperialismo", no cree que sea una categoría de análisis. Cree que es  una palabra anticuada que usaba Lenin. Ni en los portales cubanos es frecuente oír hablar de imperialismo en el sentido leninista del término.
     La izquierda está a la izquierda del centro o de la derecha, pero no en "su centro": no tiene lenguaje marxista y sería incapaz de mencionar y entender la explotación, por ejemplo, una relación que remite a la propiedad y al trabajo,  dos tabúes de la izquierda ("explotar" no es nada más ser "injusto" o tener alguna "mala vibra"). Ni Marx ni Lenin -ahora considerado precursor del terror- le interesan a la izquierda "del siglo XXI". No se habla de capitalismo, sino de neoliberalismo, un truco ya denunciado por muchos como manera de hacer creer que el capitalismo es reformable y que sólo hay solución en el "capitalismo reformable" ("revolución" es una palabra proscrita salvo en el lenguaje de la publicidad). Puede que en algunos lugares y bajo ciertas condiciones el capitalismo sea reformable: pero la lucha contra el neoliberalismo tiene únicamente por fin la redistribución de lo existente y  no la emancipación de lo existente, aunque tampoco sea posible hablar de enajenación o alienación. No es que lo existente sea malo: ¿acaso no hay abundancia? Lo que pasa es que está "injustamente distribuido". Este es el fin de toda teoría de la explotación y de toda centralidad del trabajo y de la propiedad.
     La izquierda no tiene filosofía y no ha oído hablar de dialéctica. No conoce la Economía Política Clásica ni el socialismo utópico, ninguna de las tres fuentes del marxismo. En vez de lenguaje propio, la izquierda hace bricolage con las palabras para ver si algo "pega" y  "jala" a las masas: democracia empoderada, ecología democrática, empoderamiento ecológico, resistencia empoderada, democracia en resistencia, participación ecodemocrática, ecoparticipación demosocialista, socialismo demoparticipativo, resistencia ecosocialista, todo es posible, menos guardar un mínimo de fidelidad a una tradición de pensamiento que es conceptual y no un asunto de lanzarse insultos en asambleas ("burgués", por ejemplo, no es un insulto). Sin experiencia, logros duraderos, pensamiento y lenguaje propios, la izquierda carece de identidad y prefiere ponerse disfraces ¿Cómo puede pensar algo propio alguien que no tiene lenguaje propio?¿La izquierda que se "sentaba a la izquierda" en la Revolución Francesa? Hoy se sienta con el Papa Bergoglio y hace suyos todos los ataques "libertarios-identitarios" contra la república y la laicidad. Es una izquierda de carnaval y baila al son que le toca el poder.

martes, 19 de enero de 2016

IZQUIERDA SIN HISTORIA

En primer lugar, la izquierda ha renunciado a toda experiencia propia. Tiene autofobia, cuando no verguenza de sí misma. Todo el tiempo está demostrando que es más democrática que el que más de los demócratas para que nadie vaya a creer que "fusilará a alguien" y "sembrará el terror". La izquierda pasa más tiempo deslindándose de sí misma y de su pasado que proponiendo a futuro. Lo más grave es que ahora está probado por numerosos y documentados estudios que el "terror" que se le atribuye a la izquierda socialista y en particular soviética es en gran medida un infundio. No le queda más a la izquierda que deslindarse de una culpa que no tiene y justificarse todo el tiempo ante el enemigo, que en realidad ha dejado de serlo.
     Sin experiencia no hay modo de aprender nada, así que la izquierda actual repite eslóganes vacíos sin aprendizaje ninguno, ni siquiera del significado de lo que ocurre hoy en China. Por otra parte, reducida a deslindarse del "terror", la izquierda se ha vuelto incapaz de poner de relieve los logros del sovietismo y de China y otros países. Ningún logro es válido porque cualquiera ha costado "sacrificios". Sin experiencia, la izquierda no tiene ningún logro del pasado que reivindicar, ni siquiera la victoria vietnamita sobre Estados Unidos. Si mañana está en la situación de renunciar a los logros de Cuba, la izquierda los tirará por la borda con tal de que el poder capitalista no la abandone.
     ¿Qué quiere decir que no hay experiencia ni logros? Significa que después de 1989-1991 (desde la caída del Muro de Berlín y el fin de la Unión Soviética, pasando por Tiananmen), la izquierda no tiene nada terrenal sobre lo cual reflexionar y a partir de lo cual entender el presente y proyectarse a futuro. La más refinada mala fe de los intelectuales de derecha lo ha entendido: pone por delante ridículas exhibiciones norcoreanas que por lo demás no tienen que ver con la izquierda (la idea Zuche es desde hace décadas otra cosa excéntrica). Lo que todo esto quiere decir es que, como lo ha sugerido el estudioso italiano Domenico Losurdo, la izquierda decidió "huir de la Historia". Ciertamente, ya no tiene una.

lunes, 18 de enero de 2016

FRANCIA: EL JEFE DIJO QUE NO

Después de los atentados del 13 de noviembre en Paris, que costaron la vida de 130 personas, parecía que el mandatario francés, Francois Hollande, andaba buscando la "gran coalición" contra el EIIL (Estado Islámico de Iraq y Levante).
      Hollande confesó en Moscú que Barack Obama, mandatario estadounidense, había sentenciado: "no mientras Bashar al Assad siga en el gobierno sirio".
      Frente a este tipo de atentados en Occidente cada quien pone su cuota de indignación sin poner atención en nada. A diferencia de sitios rusos como Sputnik, que informan con cierta regularidad de los saldos de las incursiones aéreas rusas contra el EIIL, algo andaba raro en la prensa francesa: no informaba de ninguna operación, ni de número de vuelos de ataque,  ni de daños infligidos al enemigo, pese a que Hollande había prometido actuar "sin piedad".
      3 semanas después de los atentados y menos de 2 semanas después de la salida del portaviones Charles de Gaulle desde Tolón, el ministro de Defensa galo, Jean-Yves Le Drian, anunciaba que las bombas se estaban acabando. Hasta Holanda, con cuatro aviones F-16, había hecho más bombardeos que los franceses, quienes escogieron por lo demás sus blancos en Iraq y no en Siria, aunque los islamistas franceses que perpetraron los atentados habían sido entrenados en Siria.
      El analista francés Jean-Dominique Merchet dió a conocer en L'Opinion que durante la agresión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra Yugoslavia, en 1999, la fuerza aérea francesa realizaba en promedio 52 misiones diarias (y sin que nadie, mucho menos algún serbio o montenegrino, hayan atentado contra nadie en París), contra 6 vuelos en promedio contra el EIIL.
     Está bien: uno vive en la inmediatez, no existe información real en buena parte de Occidente, "yo lo ignoro todo mientras a mi no me afecte directamente (y en mi bolsillo)", salgo del aprieto pagando una módica cuota de indignación y los demás pueden hablar si quieren de los ciudadanos, la democracia y tantas otras cosas por las cuales vale la pena realizar 6 vuelos diarios y volver a meterse a la cama. Es el tipo de cariño que Occidente le tiene a su gente muerta.

domingo, 17 de enero de 2016

RUSIA Y LA EDUCACION SECUNDARIA

A finales del año pasado, el mandatario ruso Vladimir Putin reunió al Consejo de Estado para ocuparse de asuntos de educación.
    Según el portal ruso Nakanune.ru, ha podido constatarse el descenso de la calidad de los conocimientos de los egresados de escuelas secundarias. Por lo visto, hasta ahora no ha funcionado mucho el nuevo ministro de Educación y Ciencia, Dmitri Livanov, pese a que jure y perjure que lo suyo es fomentar el civismo entre los estudiantes. Ya está un poco mejor que su antecesor, Andrei Fursenko, quien se proponía formar "consumidores cualificados competentes", habiendo abandonado así toda idea de ciudadanía -con lo que conlleva de ética y civismo- en plena secundaria.
     El nuevo ministro quiere civismo con un gran proyecto de Educación Electrónica para estar al nivel global GIA (la Interconexión global) y las capacidades de "detección reguladora", etcétera, lo que significa que no entiende qué es civismo. Presente en la reunión, y sin ser un gran genio, el líder comunista Guennadi Ziuganov tuvo que recordar que meter todo el control del sistema de educación ruso a Internet no exime de la influencia externa que puede ser ajena a todo civismo. Ni siquiera es seguro que los contenidos de Internet tengan que ver con la educación.
     Putin puso énfasis en otros valores, en la formación y orientación, en un mejor trato al maestro de escuela (revisión del sistema de remuneración del profesor en función de sus calificaciones, carga de trabajo e indicadores de calidad). El mandatario ruso pidió hacer énfasis en la educación patriótica para producir "una ciudadanía honesta y clara". Si la respuesta es conectar a todo el mundo a redes sociales, una respuesta como la que espera Putin no es segura, como no es seguro que sus funcionarios realmente lo están siguiendo a él  y no a los oligarcas inscrustados en el gobierno..
   

RUSIA Y LA GUERRA: LA CREACION DE SINSENTIDO

Alemania era a finales de los años'30 un país feliz. Tenía un alto nivel de bienestar económico y los símbolos de éste eran, por ejemplo, las autopistas públicas y el automóvil "escarabajo", el famoso Volkswagen, hasta otros menores como la bebida Fanta. Abundaba la radio y Alemania se acercaba a los progresos del cine en color (Agfa). Si uno ve las cosas así, no hay motivos para que los alemanes se lanzaran a agredir a sus vecinos europeos, salvo alguna extravagancia "personal" de Hitler.
      La Unión Soviética, a pesar de algunos años de terror (sobre todo 1937), a finales de los años 30 ya era una potencia industrial, no tenia intenciones de meterse con nadie (Stalin había proclamado "el socialismo en un solo país") y estaba en lo suyo después del pacto germano-soviético de 1939 (Ribbentrop-Molotov).  Francamente: ¿pues qué les pasó?
     Si Vladimir Putin, actual mandatario ruso, declara como lo hizo que la victoria de 1945    marca el inicio de la Rusia moderna, no tiene explicación sobre la agresión alemana contra la Unión Soviética, y es un asunto grave. ¿Por qué se agredieron si todo iba tan bien? Ya se ha descartado el motivo "eslavo": Alemania pactó sin problemas con los eslavos eslovacos, ucranianos, croatas y bosnios-musulmanes.
     Cuando al  final de la guerra las tropas soviéticas llegaron a Alemania, no podían creer lo bien que vivían los alemanes y muchos dijeron no entender por qué un país que vivía tan bien fue a agredirlos. Otros reaccionaron -por ejemplo en Prusia Oriental, según testimonios recogidos por Antony Beevor (Berlín, la caída: 1945)- saqueando simples casas alemanas de clase media creyendo que eran residencias aristocráticas, destruyendo espejos, quemando muebles y destrozando vajillas. "Poseen ganado, huertos y manzanos y sin embargo van y nos invaden", argumentaba otro. Los soviéticos estaban estupefactos ante la abundancia. La policía secreta soviética tuvo que buscar incluso que la estupefacción no se convirtiera en una exraña envidia y las cartas enviadas desde el frente eran controladas.
     Puestas las cosas como las ha dejado Putin, carecen de sentido. Puestas como creían descubrirlas los soldados soviéticos al final de la guerra, también, si los alemanes ya debían estar saciados y aún así "habían querido más", y de lo ajeno (tal vez calcularon que sin consecuencias). Puestas al ritmo de "los dos totalitarismos", suponiendo sus semejanzas, ni Hannah Arendt ha explicado que la Alemania nazi y la Unión Soviética se hayan agredido (al contrario, todo el mundo encuentra normal que se hayan entendido en el pacto Ribbentrop-Molotov). Nadie querrá escuchar que la Alemania nazi quería ser una potencia colonial al mismo título que las demás y que la dejaron hacer con tal de que destruyera a los soviéticos. Puede ser esta explicación o  el simple hecho "puesto ahí" de tal modo que remita al sinsentido, salvo doblándole las manos a Hannah Arendt ("totalitarismo mata a totalitarismo"). Dos países que estaban ahí de lo más felices de repente se liaron a golpes en una guerra sobre la cual cada quien debe depositar su cuota de indignación. Nada más. Hemos empezado a producir sinsentido.

lunes, 11 de enero de 2016

NAZIS: LA DOSIS PERSONAL

El régimen nazi alemán cultivaba el deporte (para mejorar la raza aria), la vida en la naturaleza, limitada las posibilidades de fumar, restringía el maltrato a los  animales y, en una de esas, Adolf Hitler incluso se enojó por los abusos que cometían los soldados alemanes en Francia bajo los efectos del alcohol: en julio de 1940, el líder nazi declaró que esperaba "que los miembros de la Wehrmacht que participen en actos criminales como resultado del abuso del alcohol sean severamente castigados" e incluso con una "muerte humillante" para los perpetradores de "delitos graves".
    Al mismo tiempo, así como toleraban la homosexualidad, los nazis toleraban la droga. Desde 1938 se introdujo en el mercado alemán el "Pervitin", una metanfetamina de la compañía farmaceútica Temmler, con sede en Berlín. Empezó vendiéndose entre la población civil e incluso en chocolates para niños (!), lo que volvió la droga (el equivalente del speed) apreciada incluso por amas de casa. La droga se podía pedir por teléfono y para "entrega urgente". Fue probada con éxito para el rendimiento de estudiantes. Desde luego que no había más que un paso que  dar para su uso generalizado en la guerra.
   35  millones de tabletas de 3mg de "Pervitin" e "Isophan" (una droga similar) fueron distribuidas entre abril y junio de 1940 en el ejército y la fuerza aérea alemanas, que curiosamente resistían donde el enemigo parecía no aguantar mucho (en la campaña francesa de las Ardenas, los alemanes avanzaron cuatro días seguidos sin parar). En 1941, otros 10 millones de tabletas fueron distribuidas en el ejército. En el frente, dos tabletas bastaban para mantenerse despierto entre 3 y 8 horas. Hacia el final de la guerra, los nazis probaron algo así como "Pervitin más cocaína" entre la tripulación de submarinos alemanes. Así las cosas, las campañas relámpago de los nazis en Francia y luego en el frente soviético parecen haberse hecho en parte gracias a "Pervitin".El mismísimo general Erwin Rommel consumía "Pervitin".
     Hitler recibió 800 inyecciones de metanfetaminas, esteroides y otras sustancias y se tomó mil 100 pastillas entre 1941 y 1945. Alemania vivió así bajo el Tercer Reich en Der Totale Rausch, la euforia total. Pasadísimos de felicidad.

NAZISMO: TAN PURO, TAN BELLO

Hitler fue un líder "verde", entre otras cosas porque detestaba el maltrato a los animales, y  por este motivo era vegetariano, al menos según el retrato que hacía la propaganda oficial, en particular la  de Joseph Goebbels. Algunas anécdotas sugieren que a los comensales que comían carne Hitler les comentaba lo que sucedía en los mataderos de animales. Hitler, al parecer, no quería a los carniceros. Martin Bormann, jefe de la cancillería del partido nazi y secretario particular de Hitler, le construyó a este un invernadero en Berchtesgaden, con frutas y hortalizas, para hacer llevadera la guerra. El general de las SS ("Escuadras de defensa") belga, León Degrelle, comentó sobre Hitler: "no puede soportar comer carne, porque ello significa la muerte de una criatura viva". Sea o no cierto, el Fuhrer, eso sí, no fumaba y no  veía con buenos ojos el consumo de alcohol entre la tropa alemana.
     Tal vez en busca del perfeccionamiento espiritual, Hitler era aficionado a la astrología, la mitología, el yoga y la mística medieval. El nazismo vió con buenos ojos el budismo: el primer congreso budista europeo se realizó en 1933  y Alemania tenía con el Tercer Reich una colonia de monjes budistas (algunos de ellos pelearon contra los soviéticos). Heinrich Himmler, ministro del interior del Tercer Reich y comandante de las SS, acudió en 1940 a Montserrat, Barcelona, porque estaba interesado en la búsqueda del Santo Grial. Himmler concedía a los iniciados en el esoterismo un anillo especial (totenkopfring) que permitía participar en rituales especiales de solsticios y equinoccios.
    Los nazis también creían en la catarismo. Otto Rahn, miembro de las SS y escritor, consideraba que los cataros serían los legitimos guardianes del catarismo en Europa.
    La svástica nazi mezclaba simbología esotérica con hinduísmo.
    Así, al cuidado de las criaturas vivas (los animales no humanos) y la salud física (no beber, no fumar, disfrutar de la naturaleza) los nazis agregaron intensas búsquedas espirituales.

jueves, 7 de enero de 2016

RUSIA: LA ALEGRIA DE MEDVEDEV

La dependencia de la "aguja del petróleo" es, según el primer ministro ruso Dmitri Medvedev, una "herencia totalitaria", algo recibido de la Unión Soviética. Hasta hoy, cerca del 44 % del presupuesto ruso depende del petróleo. Las exportaciones industrias de alta tecnología son por cierto bajas: 2.3 % del total.
      Cuando existía la Unión Soviética, por ejemplo en el año 1970, las exportaciones de maquinaria y  equipo eran 21,5 % del total, contra 4,9 % en 2008. Las exportaciones de alimentos y  materias primas eran de 8,9 %, contra 2 % en la actualidad. Así, según Evgueni Kozlovski, ex ministro de Geología de la Unión Soviética, de 1970 (cuando se acercaba el boom de los petrodólares) a 2008, la dependencia del petróleo aumentó 260 veces. Entre 1950 y 1970, en cambio, las exportaciones de maquinaria y equipo eran del 20 %. Los ingresos petroleros solían invertirse en la industria, comenzando por maquinaria e ingeniería mecánica, mientras que ahora la ciencia y tecnología no van más allá de los inventos del centro Skolkovo.
     A partir de los '70, Moscú tragó el anzuelo para tener altos ingresos en dólares antes de que el dólar se depreciara por el acuerdo Plaza de 1985 y los precios del petróleo se desplomaran. Con el alza bastante posterior de los precios del crudo, Rusia volvió a la "aguja del petróleo". Medvedev habría debido explicar por qué en 25 años de reformas económicas (que incluyen el paso de Medvedev por altísimos cargos, uno en la presidencia y dos veces primer ministro) no se hizo mayor cosa en la Federación Rusa para "quitarle la aguja del petróleo" al presupuesto ni para mejorar la inversión en ciencia y tecnología y reindustrializar el país.  Tal vez porque, en caso de consecuencia negativa, en vez de asumir el error propio siempre iba a resultar más cómodo y expedito alegar "la herencia totalitaria". De todos modos, Rusia es ahora un país menos dependiente de los energéticos: las exportaciones de productos manufacturados ya superan desde 2014 a las de materias primas (más de la mitad de las exportaciones son productos tecnológicos terminados, incluyendo ciertamente bastante armamento y servicios), incluso a diferencia de naciones como Australia y Noruega, y ni se diga de los países latinoamericanos en su inmensa mayoría.

miércoles, 6 de enero de 2016

RUSIA: INAUGURARON EL MONUMENTO AL BORRACHIN

En la última celebración de la Gran Guerra Patria, el actual mandatario ruso, Vladimir Putin, dijo que el acontecimiento marcó el inicio de la "Rusia moderna".
    En noviembre pasado, en la ciudad rusa de Ekaterimburgo, en los Urales, fue inaugurado el Centro Yeltsin, en honor a Boris Yeltsin, primer presidente de Rusia (de manera completamente ilegal, por cierto) luego de la caída de la Unión Soviética (1991). El Centro es financiado en parte por el Estado y en parte por donadores privados, y fue construido entre otras cosas gracias a Ralph Appelbaum, diseñador del museo/biblioteca Clinton de Arkansas (en Estados Unidos), el centro Holocausto de Washington y el Museo de la Tolerancia (Museo Judío o   Museo del Holocausto) en Moscú. El Centro Presidencial Boris Yeltsin cuenta con museo, sala de exposiciones, archivo, librería, mediateca, centro educativo y centro infantil. Inexplicablemente, no tiene cantina/bar (un mexicano ya  habría resuelto cómo hacerle el mejor homenaje a Yeltsin y volver al Centro "autofinanciable"). Dmitri Medvedev, actual primer ministro ruso, quien asistió a la inauguración del Centro (al igual que Putin) y a la de un monumento al mismo Yeltsin, destacó de éste "la firmeza y la voluntad", y el hecho de "no desviarse en el camino hacia los cambios en el periodo más difícil". Vaya manera de decirlo:  debe agradecérsele a Yeltsin no haberse apartado de la destrucción de la Unión Soviética y del socialismo. La "firmeza y voluntad" de Yeltsin eran de conocimiento público, sobre todo cuando el señor estaba bebido (lo que no era tan raro) y/o humillaba a sus subordinados en el peor estilo soviético de posguerra, "aplastando al insecto". El asesinado opositor (a Putin), Boris Nemtsov, comparó alguna vez a Yeltsin con el zar Alejandro II, quien emancipó a los siervos, estimuló la libertad de expresión y la iniciativa privada a mediados del siglo XIX. Así las cosas, en la cabeza de Nemtsov seguramente la Unión Soviética era un país de siervos. Nemtsov (quien apodó a Yeltsin "el zar Boris") fue asesinado en febrero de 2015 cuando se paseaba por el centro de Moscú con la modelo ucraniana Anna Durystka, cuyas fotografías en las redes sociales eran tan edificantes como las borracheras de Yeltsin. Ucrania le otorgó la "Orden de la Libertad" post mortem a Nemtsov, elevado así casi a la categoría de "asesor de Alejandro II" o tal vez a la de "mejor amigo de las modelos locales"
     En los '90, durante la presidencia de Yeltsin, los "niños de pantalones rosa" (Yegor Gaidar, Anatoli Chubais) destruyeron y entregaron a precio de remate al mejor postor toda la industria creada por la Unión Soviética a partir de 1929-30 y 1931, cuando Moscú decidió que la mejor manera de responder al asedio y probable ataque occidental -que podía desembocar en la destrucción de la  Unión Soviética-.era hacerse de una industria fuertísima en 10 años, lo que efectivamente sucedió. En su completo extravío ideológico, Putin ni se dió por enterado de este periodo de la historia soviética. Medvedev, por su parte, debe haber andado festejando la primera vez que el ejército (no las fuerzas de seguridad) fue usado en Rusia contra su propio pueblo, en 1993 (primera vez desde la época del zar), cuando el vicepresidente ruso Alexander Rutskoi tildó las reformas económicas de "genocidio" (la hiperinflación acabó con los ahorros personales de millones de rusos que fueron a dar en la pobreza mientras un puñado de oligarcas amparados por Chubais se robó cuanto pudo). y la entrada en una guerra totalmente ineficaz contra Chechenia en 1994, por asuntos mafiosos. Con tal de "desideologizar" las cosas, con Yeltsin más de un ruso volvió al complejo zarista-imperial (Yeltsin celebró a los Romanov y se hizo enterrar por la Iglesia) y acabó, ideológicamente hablando, con una "ensalada rusa" en la cabeza, antes de llegar a la "sopa de betabel con cremia agria" (rojo y blanco) de Putin..

NAZISMO: CUANDO EL MONSTRUO INSPIRA CIERTA TERNURA

Las enciclopedias recientes, los memoriales y  los campus estadounidenses mienten bastante sobre las víctimas del nazismo, puesto que los "eslavos" habrían sido perseguidos por ser considerados inferiores y no por ser algunos "bolcheviques" (es completamente falso: los croatas, por ejemplo, no fueron perseguidos, como no lo fueron muchos ucranianos, a pesar de ser eslavos).
      Los nazis tenían costumbres refinadas y eran gente tierna: no con los seres humanos, pero con los animales (hoy llamados "animales no humanos") sí. En 1932, los nazis propusieron prohibir la vivisección animal. La prohibición total de esta práctica se aprobó en 1933, bajo auspicios de Hermann Goring, lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe. Goring declaró sin problemas que era propio de tener "humanidad" el ahorrarle sufrimiento a los animales.
      El 24 de noviembre de 1933, el nazismo promulgó una "ley para la protección de los animales"(Reichstierschutzgesetz). Quedó prohibido el uso de animales por ejemplo en ciertos rodajes de películas o en "eventos que dañaran su salud", y quedó prohibido el alimento forzoso a las aves y la vivisección de ranas. El 3 de julio se introdujeron restricciones a la caza (Reichsjadgesetz), y el primero de julio de 1935 entró en vigor una Ley  para la Protección de la Naturaleza (Reichsnaturschutzgesetz). Como el nazismo era ecológico, aprobó una ley contra la deforestación (18 de marzo de 1934) y la protección de animales en medio salvaje. En 1938 se aprobó la enseñanza de la protección a los animales como materia en las escuelas y universidades públicas de Alemania.
     En 1940 se decretó la prohibición de tener mascotas: no a los alemanes, sino a los judíos.
     Hitler no veía con buenos ojos la homosexualidad (el mismo líder alemán reconoció  la existencia de entre uno o  dos millones de homosexuales, "enfermedad contagiosa" -sic-, cerca del 7 % u 8 % de los hombres), pero fue tolerada (Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler, era homosexual, como Hans Franck, ministro de Justicia). Si esa cifra de total de homosexuales fuera correcta, que entre cinco mil y quince mil hayan sido llevados a campos de concentración -donde con frecuencia eran acosados por miembros de la SS, "Escuadras de defensa"- no dice nada sobre un supuesto Holocausto Gay. Instancias como el Parlamento Europeo no han hecho más que mentir al tenor de los campus estadounidenses que difícilmente podrían agregar que los nazis, encima, practicaban el maltrato animal. Nada de esto: mientras se hacían experimentos con seres humanos y jabón con cabello de judío o lámparas con piel de ex deportado, se los prohibía con animales, ni se diga con Blondi, la   inseparable perrita pastor alemán del Fuhrer.
      Los nazis promovieron el movimiento antitabaco (prohibieron fumar en restaurantes, lugares de trabajo, hospitales, edificios y transportes públicos) y estimularon la propaganda contra los fumadores; encima, cabe recordar que fueron nazis Hugo Boss, Adolf Adi Dassler (¿suena? Es exactamente éso: "Adi Das", la marca Adidas) y Rudolf Dassler, "Ruda", luego convertida en la empresa "Puma". A la campaña de "Rusia" los nazis se asomaban con tatuajes y amuletos y queda claro que no conocían la mariguana, ya que tal vez hubieran legalizado la dosis personal como "ayudadita" para la batalla (al igual que los fanáticos del islam con el captagón- fenetilina).
      Afortunadamente, son cosas del pasado y de regímenes totalitarios que nada tienen que ver con el Occidente actual.

lunes, 4 de enero de 2016

EL SALVADOR: CONTRA LA CORRUPCION

A pesar de que en la dirigencia actual del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) cabe lamentar un poco la falta de alianzas más amplias y la "simplicidad" de algunos líderes (como el mismísimo presidente Salvador Sánchez Cerén, que maneja al "pulgarcito de América" como si fuera escuela de primaria, eso sí con un gran "respeto respetuoso" -sic- para los tontos del aula), la Asamblea Legislativa del país cerntroamericano ha aprobado leyes anticorrupción positivas.
     -una Ley de Defensa Comercial debería frenar un poco el desmantelamiento productivo causado por la guerra  y por la derechista Alianza Republicana Nacionalista, que convirtieron a El Salvador en un país de servicios y en manos de transnacionales (banca, telecomunicaciones, electricidad). La ley debería proteger lo que queda de producción nacional frente a prácticas de comercio desleal (especialidad estadounidense, por cierto).
     -una ley muy importante es la de Reparación de Daños a la Moral: permite reparar perjuicios provocados por errores judiciales, retraso en la impartición de justicia o violaciones a los derechos constitucionales. Una persona dañada en su honor y dignidad podrá exigir compensación monetaria.
      -la nueva Ley de Probidad buscará evitar el enriquecimiento ilícito.
      -Se ampliarán las competencias de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, que recibirá declaraciones patrimoniales de privados que participen en manejos de fondos estatales, directivos de empresas (de economía mixta) y funcionarios públicos y familiares.
      Quedan abiertas así las puertas a cierto grado de profesionalización de la función pública en un país que se ha ganado sus derechos desde abajo, al igual que otros de América Latina como Bolivia (de larga tradición de lucha "desde abajo"), Chile (donde las amplias manifestaciones estudiantiles empujaron a reformas del gobierno de Michelle Bachelet), Costa Rica y Uruguay, a diferencia de Venezuela, Brasil y Argentina, las naciones de la dádiva desde arriba para comprar clientelas. Ninguno de estos tres últimos países hizo importantes leyes anticorrupción que evitaran el uso de los movimientos populares para trepar y otorgar derechos como favores, mientras los de abajo se hicieran de la vista gorda ante negocios turbios de arriba..

domingo, 3 de enero de 2016

CIUDAD DE MEXICO: MORENA, CADA VEZ MEJOR

Un reglamento de tránsito se puede mejorar, se puede enmendar o puede ser sustituido por otro. Hay quienes creen sin embargo desde la izquierda que cualquier reglamento es un "atentado contra las libertades".
     El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en la Ciudad de México planea "cancelar el nuevo reglamento de tránsito". Las multas actuales corren en parte a cargo de la empresa Autotraffic (se queda con 46 % de los pagos por multa, en particular fotomulta). Que sea negocio privado no quiere decir que sea un robo (alguien en Autotraffic tendría que estar sustrayendo en beneficio personal algo de la ganancia de la empresa, salvo que una ganancia sea un robo) ni un abuso de autoridad (tendría que caer en alguno de los siguientes subtipos: prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos o corrupción política). Si fuera "desviación de recursos del erario", tendría que probarse alguna forma de fraude financiero.
     El reglamento no fue hecho para beneficiar a ciclistas ni a peatones (ni a motociclistas, dicho sea de paso), cuyo comportamiento suele ser igual de carente de civismo que el de muchos automovilistas. La propuesta -hecha por el dirigente capitalino de MORENA- de remplazar el reglamento por más "ciclopistas, banquetas y calles peatonales" consiste en remplazar freudianamente el principio de realidad por el de placer: en vez de cámaras, ciertamente el segundo piso del Anillo Periférico -o los ejes viales- necesitan más de ese tipo de vialidades para que todo el mundo crea vivir en una ciudad europea o californiana. En las colonias (barrios) donde las señoras de la alta sociedad o de clase media se estacionan en tercera fila, en vez de multa conviene: ponerles ciclopistas a sus vástagos (una diversión a la salida de la escuela), una banqueta ampliada (con cafetería para las señoras) y calles peatonales (para pasear y "cotorrear" mientras se espera al vástago). Eso lo entiende cualquiera, igual que la idea de entregarle la Constituyente (el borrador de Constitución) de la capital mexicana a chavitas, lancheras acapulqueñas y algunos otros cuates (amigos).
      El coordinador de MORENA en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (la capital) considera excesivas las multas, en montos, tomando en cuenta que el aumento al salario mínimo es ciertamente muy pequeño. Lo que MORENA parece ignorar es que los pobres no circulan demasiado en automóvil: utilizan el transporte público. Por otra parte, el mismo coordinador lamentó que con el nuevo reglamento ya no se pueda reclamar nada a un policía, ya que éste puede alegar que lo están insultando. Como es sabido, el civismo de los lores  y las ladies sobre ruedas en la capital mexicana no insulta, sino que únicamente "hace mención"de la progenitora del policía (de viva voz o con el cláxon, como lo mostrara maravillosamente en 2006 el cortometraje El crucero, de Juan Carlos Rulfo, documental disponible en Youtube) ; y no corrompe ni en pensamiento ni en billete para el "refresco" del policía ("pinche asalariado"). ¿La aspiración de esta ultraizquierda, además de sacar tajada en nombre de "las libertades"? Que la "sociedad civil" o "los pobres" puedan comportarse con la misma impunidad del político o del rico, con derechos (ciclopistas, banquetas y calles peatonales) y ninguna obligación -porque sale cara.

EL EMIR DEL SABER ES UN "INDIGNADO"

El Ur-fascismo no es un fenómeno de izquierda, contra lo que ha insinuado más de un blog en Internet. Sin embargo, cuando Umberto Eco dice que lo propio del "fascismo eterno" es algo que podríamos llamar "odio a la cultura" y culto a "la acción por la acción", hay que tomar nota de lo que escriben virulentamente algunos amiguetes de la Revolución Cubana. Cabe hacer notar que, en sus hábitos retóricos, estos amiguetes no brindan ningún servicio de nada: no informan ni analizan, sino que toman la pluma (o teclean) para descalificar.
      El Emir del Saber ha ido demasiado lejos en este estilo. Este Emir sintetiza los vicios de quienes, viviendo del presupuesto universitario (como la Universidad del Estado de Río de Janeiro, después de haber pasado por la Universidad de Sao Paulo, la Universidad Estatal de Campinas y el Centro de Estudios Socio Económicos de la Universidad de Chile), recogen el clásico insulto del intelectual "luchador social" al académico: se supone que el primero está en la acción, mientras que el segundo está en la contemplación. Tal vez el Emir no recuerde que el señorito español-peruano Mario Vargas Llosa también "hizo acción". En todo caso, Eco decía que el Ur-fascismo cree que pensar es una forma de castración, a diferencia de la acción por la acción, sobre todo que "el espíritu crítico opera distinciones y distinguir es señal de modernidad". Para el Ur-fascismo, agregaba Eco, "el desacuerdo es una forma de traición".
       ¿También en Cuba (por ejemplo en el portal de Cubadebate) van a reproducir lo siguiente? Para el Emir del Saber, ex presidente de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), ex secretario ejecutivo de Claxon y típico miembro de New Left Review, es necesario criticar así a la ultraizquierda:  "no por acaso sus defensores son intelectuales, que hablan desde sus cátedras académicas sin ningún arraigo en las fuerzas sociales, políticas y culturales reales". Dejemos de lado otra descalificación, la de "aliados de la derecha", por ejemplo, contra los críticos del extractivismo o del neodesarrollismo, debates que no le interesan en lo más mínimo al Emir (está más preocupado en hacerle clientela a "Evo", de tal forma que en lugar de formar cuadros se reelija eternamente). La centralidad de las luchas contemporáneas, dice este señor,  es la forma que asume la lucha antineoliberal, "relegando otras posiciones a los libros y las cátedras académicas".
      Lo que llega a hartar no son las posiciones de quien, desde un país no ajeno a dictaduras en el pasado (algunas del Cono Sur quemaban libros y acotaban la crítica en las universidades), parece detestar señorialmente cualquier discrepancia  (después de todo, Cuba ha sido también la acción por la acción, muchas veces con deplorables resultados que nunca han sido parte de un balance, salvo excepciones). Lo que harta es que, queriendo comprarse voluntades, sean la misma Cuba o las mismas universidades latinoamericanas, con frecuencia públicas, las que den cabida a quienes, desde "la acción por la acción", descalifican los libros, las cátedras académicas y cualquier pensamiento y/o debate como si fuera muestra de ocio o efectivamente prueba de "castración". !Es exactamente lo que cree la derecha privatizadora, Emir cretino! Estos supuestos "luchadores sociales" -Quijotes sin mancha- han hecho de las universidades públicas latinoamericanas lugares de activismo que no tiene que ver con la academia, con el estudio ni por ende con la educación ni la cultura: no les interesa, les interesa el poder, incluido el universitario. Ellos son -como el señor Gentil que involucra en Claxon al oportunista Lula o al demagogo Pepe  Mujica- los culpables, junto a los privatizadores de hoy y a personas como el esperpento cardenista Sosa Cáustica, de que por no responder a sus funciones sustanciales las universidades no formen ni tengan continuidad en sus tareas, cuando no hay incluso engaño al estudiante convertido por estos señoritos en megalómano peligroso para sí mismo. Después de todo, odiando los libros y las cátedras, estos universitarios viven de las universidades para reclutar adeptos y difundir una sola creencia (porque, contra lo que dice el Emir, la izquierda antineoliberal latinoamericana y europea no está en su mejor momento): en esta vida no cuentan la educación, la cultura, el civismo y la ética (ni siquiera fuera de la universidad), lo que cuenta es tener "el" poder. Donde sea, dentro y fuera de la universidad, y sobre todo dentro, a juzgar por los varios cargos del Emir.

sábado, 2 de enero de 2016

LA CLASE MEDIA Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Heinz Dieterich, considerado uno de los creadores de la idea del "socialismo del siglo XXI", tiene dudas, probablemente fundadas, ante lo que algunos se apresuran a dar como alianza segura entre China y Rusia. Para Dieterich, China tiene la mayor clase media del mundo (500 millones de personas) y la clase media, un poco por doquier, se ha vuelto el "gran atractor de la evolución humana". junto con la clase dominante. El proletariado industrial carece de poder, como carecen de él unos 700 millones de chinos que viven en el "bloque rural-localista-tradicional".
     En este brave new world, como lo llama Dieterich: ¿qué quiere esta clase media? "Mientras las clases dominantes determinan el futuro de la especie en pos de la tasa de ganancia, escribe Dieterich en el portal de Aporrea,  las clases medias la determinan en términos de ideología y bienestar del American/european Dream (Weltanschauung, "visión del mundo")". Algo debiera plantearse la izquierda ante este fenómeno. según Dieterich  Lo cierto es que este tipo de clase media no quiere ningún tipo de civilización confuciana en China, del mismo modo en que, según Dieterich, la nueva clase media rusa difícilmente anda pensando en la civilización euroasiática con valores ortodoxos. En cada uno de estos países, China y Rusia, esta clase media mira con recelo al vecino mientras ambiciona simple y llanamente el estilo de vida occidental, con "toques de asepsia" al estilo Singapur o de país escandinavo. Aquí no hay alternativa ideológica ninguna y es probablemente por este motivo que el acercamiento entre chinos y rusos va a paso de tortuga.
      Dejando de lado los casos chino y ruso, en Occidente "clase media" es una convención, ciertamente útil, pero con limitaciones para pensar -sobre todo si se trata de discernimiento- y delinear estrategias que podrían ser útiles para que el "atractor de la evolución" sea otro, dividiendo a esa misma clase que no puede pensar nada porque lo suyo es la apariencia de armonía entre todos. En la clase media (o "las clases medias") hay casi de todo, desde asalariados de Estado hasta asalariados del sector privado, desde trabajos productivos hasta improductivos, desde comerciantes hasta profesiones liberales, desde gente que hace una pequeña ganancia (y tiene incluso asalariados a su servicio) hasta otra que vive de renta. En Occidente, esta clase media está mucho más "pegada" a las clases dominantes que en China y Rusia. El riesgo para esta clase media (sobre el modelo estadounidense) está en la conjugación de los siguientes elementos: el culto a la tradición (esoterismos, etcétera, cualquier evitación New Age del conflicto es buena); rechazo a la modernidad que incluye el rechazo al racionalismo (Ilustración, etcétera), lo que está de moda en cualquier campus estadounidense y en sus franquicias tercermundistas; el culto a la acción por la acción, como si pensar fuera una forma de castración y la cultura, algo sospechoso, ya que enseña a "distinguir" (por ejemplo entre bien y mal, lo que muchos quieren evitar, aunque sea por cálculo de conveniencia); elitismo y desprecio por los débiles; oposición per se a "los políticos"; neolengua, con léxico pobre y sintaxis elemental (todo favorecido por el mal uso de la tecnología más reciente, y también para evitarse pensar); guerra permanente, envidia y miedo al "enemigo"; estado de frustración social, muy propio de la clase media.; y carencia de filosofía propia, remplazada por retórica (la alimentan los medios de comunicación masiva). Este listado es, puntos más puntos menos, el que hiciera alguna vez Umberto Eco ("Cinco escritos morales") para describir el Ur-fascismo, el "fascismo eterno" que ciertamente no se ha ido y que gana terreno con la renuncia a la razón/Razón (con mayúscula y minúscula) y la destrucción del lenguaje. Digamos, siguiendo un poco a Dieterich, que ahora este "movimiento" es "cibernético". La clase media china y la rusa ni siquiera entienden qué diablos están imitando, porque esta "clase media" en más de un aspecto ya no es ni civilización ni burguesa. Duermen a pierna suelta con el enemigo.

viernes, 1 de enero de 2016

SOCIALISMO: ¿AQUI ES DONDE ES GRATIS?

Después de muy pocas décadas de Estado de Bienestar jruschoviano-brezhneviano (que incluyeron el fracaso de las reformas de Evsei Lieberman en los años '60, cuando se buscó cierta iniciativa de mercado), el soviético promedio llegó a la conclusión de que todo corría "a cuenta del Estado" (algo así como "la casa paga") y de modo gratuito o a precio de ganga. Llegada la apertura con la perestroika, ese mismo soviético promedio creyó que se necesitaban "las libertades", es decir, que junto con tener todo gratis era además deseable hacer lo que le viniera en gana (después de todo, si Gérard Dépardieu se puede mear en el pasillo de un avión, un ruso también debe "podérselas"..). Al hecho de "hacer lo que dé la gana" sin pagar por ello ("que pague el Estado", es decir, con cargo a la cuenta de "nadie") se le puede llamar, en el mejor de los casos, irresponsabilidad. Es muy distinto del famoso "paga y haz lo que quieras". Los turistas rusos tienen curiosamente la fama de ser de los peores del mundo, junto con los estadounidenses.
     En los '90,  el ser ex soviético descubrió el negocio. Adquirió casi gratis o a precio de ganga -desvalorizado- lo que quedaba de un Estado en ruinas para revender las "piezas" a precio de oro en Occidente (el magnate Mijaíl Jodorkovski, por ejemplo, andaba en este tipo de negocios con el petróleo ruso). El ex soviético promedio buscó colarse al capitalismo occidental ingeniosamente, digamos que un poco "de gorrón": haciendo ganancia al revender lo adquirido en el país natal a precio de nada (incluyendo ámbar, insignias militares, símbolos de la hoz y el martillo, chalinas, juegos de ajedrez, shapkas, playeras/camisetas con logos soviéticos, musiquita del drogadicto Vladimir Vyssotski, etcétera). Otros fueron más lejos o hicieron en todo caso con lo que tenían al alcance: simbólicamente hablando, vendieron a su madre, su patria, su memoria, su Historia, sus victorias, sus héroes, sus ideas, exactamente como los demás hacían "economía de bazar"; hoy te vendo la "idea" de que todo en el socialismo era una porquería, y con lo que me gane-me pagues me compro un lugar en la nueva sociedad, con peroratas sobre el Gulag "donde dicen que desapareció mi bisabuelito sin que nadie supiera nada ni lo que había hecho". Antes no había soviético que no tuviera un muerto en la Gran Guerra Patria; hoy todos tienen "un bisabuelito que desapareció un buen día sin que nadie supiera nada ni lo que había hecho". Aquí ya no hay más que actos de compra-venta en el plano simbólico en vez de argumentos o pruebas. Pongámoslo de otro modo: la Federación Rusa está más extraviada ideológicamente que Caperucita en el bosque porque vendieron alegremente casi todos los cartuchos de ideas -no de ideales, no es lo mismo- sin disparar ni uno. No es rendición ni capitulación: simplemente se creyeron que con un acto mercantil cualquiera, yo te vendo-tu me compras (conciencia incluida) se resuelve todo sin pagar las consecuencias. Dicho sea de paso, la izquierda europea tipo "El dipló" o la latinoamericana creyeron que la venta de la Unión Soviética saldría gratis (sin ningún costo o consecuencia negativa) o hasta con ganancia ("por fin tomaremos el poder sin que nos acusen de comunistas"). Lo único que pueden articular ahora es "otro mundo es posible" o "el derecho a la felicidad", lemas que por alguna razón suenan como a efecto de una dosis personal de mariguana legalizada.
       Occidente también se creyó que no habría consecuencia ninguna, al menos no para el winner (este nunca paga costos), aunque sí lugar para pasarle todo el costo de una monumental crisis económica y social al loser. El Estado de Bienestar capitalista, ya se sabe, privatiza la ganancia y reparte/socializa generosamente pérdidas que no asume, lo que es tanto como no asumir las consecuencias de nada y llamarle a éso "las libertades" (el ingenioso ex soviético lo entendió muy bien). Para el que sabe "cómo hacerla" (la ganancia), la recompensa (como en 2008) debería ser evitarle cualquier costo, vía subsidio del Estado. El resultado es un mundo de mercado donde, curiosamente, abundan quienes creen que lo máximo posible debe ser gratis y sin consecuencias. Para tranquilidad de todos, a ésto se le llama irresponsabilidad generalizada. Vamos bien, aunque no sepamos ni a dónde.

OCCIDENTE: ES (POR FIN) LA HORA DEL BIEN

Ha entendido correctamente. Usted está de parte del Bien.
      I.- -En Panamá tuvimos que sacar a un tipo feo que practicaba vudú, brujería y usaba calzoncillos rojos. ¿Le gustaría a usted ser gobernado por alguien así? Permítanos dudarlo.
          -En Libia tuvimos que despacharnos a un dictador que hacía buscar a muchachitas de provincia para tenerlas de servidoras sexuales y practicar con ellas la depravación y el sadismo. ¿Le gustaría que le hicieran eso a su hija? En serio, lo dudamos, y mucho.
          -En la antigua Yugoslavia, tuvimos que parar a un carnicero, huérfano desquiciado de padre y madre- ya que ambos se suicidaron-, enfermo de grandeza, que decidió avivar los odios ancestrales. ¿A usted le gustaría ser gobernado por un desquiciado que niega la convivencia pacífica con todos los que sean diferentes en nombre de la sangre derramada siglos atrás? Vamos, no vale la pena sacrificar la tranquilidad por un carnicero así. Y además, dudamos que usted acepte un régimen donde le nieguen el derecho a tener sangre distinta.
         -En Iraq ahorcamos -no quedaba de otra- a un demente capaz de lanzar gas tóxico (gas mostaza y gases nerviosos, sarín, tabún y VX) contra su propia población,. kurda. No creemos que usted sea capaz de aprobar algo así, y además usted podría haber estado en ESA minoría.
         -Ya lo sabe, fuimos a Afganistán en busca del que atentó contra nuestras torres gemelas. Imagínese, usted llega tranquilamente a trabajar por la mañana a su centro corporativo y de repente entra -sin siquiera anunciarse con la secretaria- un avión enloquecido !en SU despacho!. ¿Lo recibiría o incluso le invitaría un café?¿No verdad?
          -En Ucrania ayudamos a los jóvenes siempre rebeldes a deshacerse de un presidente corrupto y oligarca. Usted alguna vez fue joven y rebelde, pero no para que cualquier político le robe lo que a USTED le pertenece. ¿Verdad que todavía se siente bullir  la indignación juvenil en alguna parte de su ser?¿Usted está indignado, no?
          No hemos hecho más que defenderlo, querido individuo propietario, defenderlo incluso de sus miedos más oscuros, quitarle amenazas de encima y obrar por el bien suyo y el de la Humanidad, dejándola sin toda esa escoria enumerada (y hay muchos más). Lo menos que usted puede reconocer es que con nosotros usted obtiene más de una ganancia o un "plus" -la seguridad de que ninguna de sus propiedades será atacada nunca por ESOS tiranos-, y encima, en la mente y en el corazón, usted puede hacerse de lo más parecido a un sentimiento de comunión con todo y con tod@s. Usted practica el bien, nunca lo olvide.
      II. Ya lo sabemos: en el socialismo hay escasez. ¿Usted quiere hacer horas de fila de espera por un rollo de papel higiénico o por un par de huevos para su esposa?
           -¿Ya vió los videos sobre Norcorea que tuitean nuestros más sabios intelectuales y el peinado de Kim Jong-un? Todas las personas son igualitas y uniformizadas.
      Pasemos: usted lo sabe, el ideal comunista costó el sacrificio de millones de seres humanos, decenas de millones o tal vez centenares de millones. Usted no querrá que a medianoche se lo lleve la policía secreta, y además, delante de su esposa, sus hijos y el perro o el gato. Sí, usted ya lo notó: ese sistema fue costosísimo e ineficaz.
      Dejemos de lado el problema de saber si en su individualismo propietario usted esta meado de miedo, cegado de mezquindad, pasado de hueva,  todo junto o qué. Simplemente, nadie en su sano juicio rechaza una oferta de ganancia y además la paz espiritual, ESA satisfacción de haber hecho el bien, Solo un loco cambiaría esto por escasez, muertos por millones , sacrificios interminables, riesgos constantes, en suma, por algo cos-to-sí-si-mo. Esa voz que usted lleva dentro le ha pedido, a veces como un grito desesperado (o una canción desesperada, si le place), a veces como el susurro de su esposa (y como veinte poemas de amor), que se incline por el bien, y que no se sacrifique en vano. Los suyos lo esperan. Deles amor. Algo le ha dicho que, además,el amor no requiere ni argumentos, ni razones, ni información: es correcto, el amor es, o no es, puro y desinteresado, porque lo que cuenta en esta vida es la paz del espíritu. Si de paso hay un negocito, alguna ganancia sin mayor costo: ¿qué mejor? Usted se lo ganó, se lo merece por ser gente de bien.  Está usted en lo cierto: a la Humanidad le ha llegado la hora, la hora del Bien.