Páginas: para información y análisis, se recomiendan los sitios Counterpunch-The 4th Media-Globares

lunes, 28 de noviembre de 2016

EU: ¿CUAL ANTIFASCISMO?

Un Comité de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) adoptó hace poco una resolución -promovida por Rusia- de condena contra la glorificación del nazismo. La resolución condenó igualmente las manifestaciones de racismo y xenofobia.
      La resolución obtuvo el apoyo de 131 países; 48 se abstuvieron (incluidos algunos países de la Unión Europea) y tres votaron en contra: Estados Unidos, Ucrania y bueno, Palau.
       En noviembre de 2014, ante una iniciativa similar, Ucrania y Estados Unidos también votaron en contra. El 12 de diciembre de 2012 (aún no había golpe proto-fascista en Ucrania), la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó una resolución -otra vez promovida por Rusia- para condenar el nazismo. Estados Unidos votó en contra, con las islas Marshall.
       En julio de 1016, la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) rechazó una propuesta de resolución de Rusia contra el nazismo.
      A lo anterior debe agregarse la protección y el fomento de Estados Unidos, desde hace años, a formas abiertas de barbarie, como las del Estado Islámico. No está de más concluir que las administraciones Obama en Estados Unidos se negaron a condenar el nazismo, lo apoyaron en algunas de sus formas en Ucrania y contribuyeron a la propagación de la barbarie en Siria e Iraq. Hasta ahora, nadie ha puesto el grito en el cielo porque, al parecer, se trata más de neutralizar a otros tachándolos de "fascistas" -poco importa si hay verdad o no- que de considerar los hechos mediante un juicio de realidad. Parte del delirio de los nuevos ricos de los últimos treinta o cuarenta años ha consistido en hacerse de la vista gorda mientras le dan al perro la orden de ataque. Tal vez cese esta política en el Este europeo y Oriente Medio, al menos por un tiempo.

sábado, 26 de noviembre de 2016

CHINA, LA CRISIS

Myléne Gaulard (Karl Marx á Pékin/ Karl Marx en Pekín, 2014) ha estudiado el funcionamiento de la economía china y mostrado que tiene lugar con las contradicciones características del capitalismo.
       -China está en sobre-acumulación (sobre-inversión), con una tasa récord en el mundo (50 del producto interno bruto-PIB). También está en sobre-producción: por ejemplo, produce en un año 18 millones de automóviles y 2 millones (el equivalente de la producción de Francia) se quedan sin vender. Otro ejemplo: la producción excedente de acero chino equivale a toda la producción de Japón. La sobre-utilización del capital se ha acompañado de un estancamiento de la productividad de los factores.
     -El consumo es del 37 % del PIB, equivalente al del Congo (!). El ahorro es alto, para pagar gastos en salud, educación, etcétera. Los salarios en realidad no han aumentado: su parte en la riqueza ha bajado de 50 % a 40 %, por contraste con los beneficios.
     -Dado que la tasa de ganancia en China tiende a caer desde hace tiempo (Gaulard remite hasta los años '90), no pareciera pertinente reorientar la economía hacia el mercado interno y la gente, de todos modos, no se decide a gastar, pese a "incentivos" desde el año 2000: las políticas de baja de tasa de interés y de infraestructuras públicas (las más grandes del mundo) no han conseguido recientemente reanimar la economía.
      -Frente al descenso de la ganancia productiva, se han formado burbujas especulativas (por ejemplo, en el sector inmobiliario, lo que ya sucedió en Japón y en Estados Unidos) y al mismo tiempo, la deuda privada de China representaría 150 % del PIB.
      Pese a las sugerencias y hasta presiones para animar el mercado interno, el gobierno chino parece haber optado por seguir orientándose hacia el mercado externo (a pesar de que las exportaciones, cifradas por Gaulard en 30 % del PIB, no pueden absorber la sobre-producción), incluso con más libre comercio en Asia, en cuyo sur se encuentra hasta el 60 % del mercado internacional.
       China espera compensar con esta orientación las medidas que pudiera llegar a tomar la presidencia estadounidense de Donald Trump contra las importaciones chinas (hasta 45 % de aranceles), lo que provocaría problemas en la balanza comercial y, según algunos, una huida masiva de capitales desde el país asiático (las reservas chinas podrían reducirse).
       Entretanto, sin solución a la crisis (lo que pasaría por un verdadero aumento de la calidad de vida en China, en vez de seguir "haciendo girar" mercancías por el globo entero), es probable que Estados Unidos mantenga cierta presión militar en el mar de China meridional, punto de paso estratégico de los energéticos hacia el gigante de Asia.

jueves, 24 de noviembre de 2016

EU: ¿PUEDE FUNCIONAR EL PLAN DE TRUMP?

Estados Unidos es un gran país para los negocios y la técnica. Es su gran ventaja y su debilidad.
      Más que tener una "planeación", el mandatario electo estadounidense, Donald Trump, tiene un "plan", de negocios, más que de economía (ya ni se diga de política económica): rebajar impuestos a las grandes sociedades (sobre todo si repatrian beneficios a Estados Unidos), para "incentivarlas", y desregular (más) las finanzas, tal vez con modificaciones a la ley Dodd-Frank (de 2010, ley de reforma de Wall Street y protección al consumidor) para volver al crédito. Aunque haya ecos de Franklin D. Roosevelt, quien gobernó a Estados Unidos durante los años '30 del siglo pasado (pero frenó la desregulación financiera), Trump no será demasiado keynesiano, ni siquiera por su promesa de crear 25 millones de empleos, reanimar al "cinturón del óxido" (Rust Belt) y lanzar un programa de infraestructuras por un billón de dólares. Lo deseable es que funcione, pero lo real es que intentos similares de reactivar la economía, en Japón ("Abenomics") y la Unión Europea (Plan Juncker) no han estado dando resultados. No hay nada que presione al gran negocio a tomarse en serio el mercado nacional reduciendo las desigualdades, mejorando los salarios (lo que, para mal del negocio, atenuaría en parte la explotación) y mejorando la productividad. La visión de Trump es típica del empresario, que cree en la "economía del goteo" y no en la del trabajo que crea riqueza. No está demostrado que el tipo de incentivo planeado vaya a la economía productiva: podria seguir refugiándose en las finanzas (es lo quie ha venido sucediendo desde hace años), a riesgo de otra crisis más adelante.
       La infraestructura ni siquiera sería financiada por el Estado, sino por empresas privadas urgidas de retornos rápidos (con los peajes de los contribuyentes), y a partir de los beneficios por extracciones petroleras. Los beneficiarios pueden ser empresas constructoras y promotoras, que se harán de los puentes, carreteras, etcétera, financiados por los usuarios.
      Era Trump o un intento descabellado de los nuevos ricos por salir del atolladero con una guerra, Ahora, no queda claro cómo manejará Estados Unidos el equilibrio entre sus tendencias al aislacionismo (las ha habido en la Historia moderna, y fuertes, en particular en el periodo de entreguerras) y otras al imperialismo y el apoyo a los fascismos. Estados Unidos no tiene la recuperación interna fácil, aunque es preferible al imperialismo. El problema, para Estados Unidos, es que si vienen más tiempos difíciles las posibilidades de una "gran guerra" podrían ser cada vez menores, para no decir que imposibles, lo que obligaría a pensar de un modo muy distinto -no como mero asunto de técnica y negocio, que es como se "piensa" todo hoy- la salida de una muy larga crisis.
     

martes, 22 de noviembre de 2016

LA UE Y JAPON, ESTANCADOS

Hay dos ejemplos de cómo la moneda común, el euro, está favoreciendo a Alemania y hundiendo mientras tanto al resto de Europa en una crisis grave. A falta de política monetaria soberana, la industria francesa, por ejemplo, no puede enfrentarse a la alemana desde la crisis de 2008. La industria representa hoy 14,1 % del valor añadido bruto total francés contra 19,2 % en 1995 y por contraste con 25,9 % de Alemania, según datos de Eurostat citados por William Engdahl en su portal. A titulo de ejemplo todavía más ilustrativo, mientras la producción mundial de automóviles casi se duplicó de 1997 a 2015 (de 53 millones a 90 millones de vehículos al año), y Alemania aumentó su producción en 20 % (de 5 millones a 6 millones), la producción francesa cayó de 4 millones a menos de 2 millones.
      Los bancos no pueden reorganizarse de manera soberana. En 2013, durante la crisis chipriota, el ministro de Hacienda de Holanda y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, propuso tranquilamente confiscar el dinero de los depositantes grandes y pequeños para recapitalizar los bancos, siendo frenado al último minuto (al final, los depositantes más ricos perdieron 40 % de su dinero). El tercer banco más grande de Italia, Monte del Paschi, no ha podido ser rescatado por el Estado italiano ante la oposición creada por la nueva ley bancaria de la Unión Europea. Ante crisis de solvencia como las del Deutsche Bank o el Commerzbank, las nuevas reglas europeas impiden -entre otras medidas- las moratorias temporales sobre las ejecuciones hipotecarias y embargos si las personas se atrasan en sus pagos.
       Como está sucediendo en otros lugares (Japón, próximamente en Estados Unidos), en Europa se ha anunciado un plan de "revitalización" de la economía, el Plan Juncker (en 2015 se anunció la creación de un Fondo europeo de Inversiones Estratégicas), pero bajo el supuesto de financiamiento privado (con las plusvalías de los fondos de pensiones, por ejemplo), siendo que el sector privado no se siente "en confianza" para invertir y pide en cambio, para aceptar este tipo de planes, mayor flexibilización laboral y menos derechos sociales. ¿Qué está sucediendo? Se hunden países enteros, desde casos explícitos como Grecia y Chipre hasta "implícitos" como España, se destruyen derechos sociales importantes y buena parte de sectores industriales clave, como en Francia, y se actúa de tal modo que ni el mundo de los negocios, orientado hacia el exterior, se da cuenta de que socava sus posibilidades de ganancias futuras.
       En Japón, pese a un crecimiento importante, la economía interna no arranca -los consumidores no gastan y la iniciativa privada no invierte- al cabo de 15 años de deflación y crisis, por lo que las empresas japonesas siguen prefiriendo los mercados externos y no reinvertir en el mercado nipón. El gobierno ha lanzado un plan de "reactivación", pero también con restricciones presupuestales y otras, como la negativa a aumentar los salarios y a dinamizar el crecimiento demográfico. Hasta ahora, lo único que se ha hecho es una política monetaria que salve los beneficios en los mercados exteriores, pero sin reanimación de la demanda interna, como si para todos contara únicamente "girar" en el exterior sin importar que los mercados internos se estanquen duraderamente.

sábado, 19 de noviembre de 2016

¿RUSIA ESTA A SALVO?

Los esfuerzos del gobierno de Vladimir Putin para dejar a la Federación Rusa con todas las capacidades de defensa frente a las amenazas militares exteriores siguen rindiendo frutos. En primer lugar, acaba de ponerse "a punto" el misil balístico Sarmat RS-28 (igualmente conocido en Occidente como "Satanás 2"), con capacidad para devastar la costa Este estadounidense, o un territorio equivalente al de Francia o de Texas (la capacidad es dos mil veces mayor a la destructiva de las bombas que fueron lanzadas contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki). Este nuevo misil balístico inter-continental es in-interceptable y su velocidad le permite engañar a los sistemas anti-misiles existentes. La rapidez del Sarmat -que se fabricará a partir de 2018-le permite llegar por ejemplo en unos 13 minutos del enclave de Kaliningrado a Londres. Otra cosa más: el nuevo sistema de "guerra electrónica" rusa puede suprimir, a una distancia de tres mil kilómetros, las señales de onda corta de Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), dejándolos incomunicados (sistema Murmánsk -BM). El sistema está por entrar en operación. El enemigo interferido no puede recibir ni transmitir órdenes e información objetiva de manera expedita.
      La mejor noticia es que la Federación Rusa tiene ya cuatro locomotoras para salir del extractivismo, que se están comportando muy bien: la agricultura (hay muy buenos resultados en aves de corral, cerdo y cordero), la química y la metalurgia (con la ventaja de reconstituir un importante sector industrial y, por cierto, desde ya, de ganarle a las trasnacionales el mercado ruso de productos farmacéuticos), y el sector militar-industrial. El Banco Mundial ha estimado que la economía rusa podría comenzar a restablecerse mejor en 2017.
      Como lo han señalado algunos miembros de la Duma, la reciente detención del titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Alexei Ulukayev, por aceptar sobornos para privatizaciones, es una "señal" no solo a los oligarcas, de por sí obligados a mantenerse al margen de las grandes decisiones del país, sino también a los funcionarios corruptos, que no son pocos, aunque la corrupción no permea al conjunto de la sociedad rusa y más bien tiene harta a buena parte de la población.

martes, 15 de noviembre de 2016

ERA MUY, MUY IMPORTANTE

La primera noche (fue además la última), en la primera entrevista en su consultorio, a media luz, yo lo había intuido: era alguien insignificante. En efecto, no había terminado de contarle mis cuitas que, antes mismo del parricidio, ya me tenía preparado el estigma de Rey de la Fortuna, no por tahúr, brincos diera, sino por encabezar Tebas luego de haberme casado con mamá. No sé qué peste hay en la ciudad que más de un psicólogo y todos los psicoanalistas, además de fanáticos de Pink Freud, parecen haber hecho escuela con las películas de Jaime Humberto Hermosillo. De seguro el paciente trai algo chueco. Le dije que por ahí no iba y se puso rojo como jitomate. Nos pusimos al tú por tú.
        A un precio importante, me hacía sentir importante. Pues estábamos al tú por tú. Cada vez que yo estaba por consumar el parricidio, concluía la sesión y, cerrándome el camino a la puerta, este hombre que cultivaba cierto parecido con Freud me apuntaba con el dedo y lleno de entusiasmo, me decía: "!éso es muy, muy importante!". Yo me sentía muy, muy importante, aunque notaba detalles algo extraños.
       Uno de ellos: el diván, contra lo usual, estaba pegado a la biblioteca en la cual destacaban las lecturas del doc. Entre una divagación y otra, podía contemplar, no el horizonte, un árbol o algún perrito como el que dicen que tenía siempre Freud al lado del diván, sino ni más ni menos que las obras completas de Octavio Paz, alguien, casi no hace falta decirlo, muy, muy importante. Alguna vez tuve un impulso suicida: es que imaginé que, en caso de sismo, esos tomos, muy, muy voluminosos, se me vendrían a la cabeza -literamente- como ladrillos y el efecto traumático sería demasiado importante, dejándome postrado y con lapsus para siempre ("mi padre era un ogro filantrópico que en su postdata, etcétera..."). Pensé en tirarme del diván al suelo, pero es que entretanto ocurrían otras cosas. En sesiones de por sí cortas, porque el doc encontraba mi "punto de acolchado" muy rápido (como máximo, a los 10 minutos, con cinco de gracia), mis divagaciones insignificantes se veían a cada rato interrumpidas, porque el tratante tenía que contestar llamadas muy, muy importantes. Que sí, linda, que lo que tu digas, que te tiendo y te atiendo y te vuelvo a tender, más o menos por ahí estaba "cosiendo las suturas" quien me oía mientras hablaba (¿uh?) y, parándose como a toque a deguello, me volvía cada vez a cerrar el camino a la puerta: "!éso es muy, muy importante!". Caray, se me agigantaba.
        El sostiene que el psicoanálisis es una obra de arte y que la diferencia entre "tener sexo" y "hacer el amor" es que lo segundo es una obra de arte (lo primero seguramente es un simple trabajo de plomería). En mi nudo borromeo, he llegado imaginarme al señor en lo Real cincelando a su señora para esculpirla -algo muy, muy importante- o pasándole un pincel con óleo, acuarela o gouache. Cada quien sus perversiones. Parecía ser su lema en lo Simbólico, por lo demás. Cuando le narré -entre llamadita y llamadita- los efectos afrodisíacos cargantes de un psicotrópico, que me ponía cachondo, me contestó lo más quitado de la pena que él no tenía prejuicios sexuales. El muy cabrón, no me había perdonado en lo Imaginario la sesión primera, la de media luz. Debía dar yo gracias al sol y gritar en el diván: "!Pero sigo siendo el gay!" Me hubiera abierto la puerta como se le abre a quien es muy, muy importante. Ahí lo dejé, imaginándomelo simplemente, al final de su obra de arte, al pie de la cama -o a la cabeza del diván- como al pensador de Rodín. Hay cada pinche loco, debió pensar.

lunes, 14 de noviembre de 2016

LOS AMIGOS DEL JALAPEÑO

-Llámame José Juan, me dijo. Y sentí bonito. Era amigable el jalapeño. Rete harto.
Subí las escaleras, esperé mi turno y finalmente entré al consultorio del doctor Culín.
     -Me dice José Juan que...
No recuerdo cómo terminé la frase. Pero sí recuerdo que Culín estaba atónito.
     -Según José Juan es una hipotonía...traté de continuar
Culín, con quien me había mandado José Juan, seguía mirándome como seguramente se observaba a Bantú en el zoológico, o como si estuviera mencionando a un volador de Papantla perdido en las alturas pero anónimo.
     -!Aaaaaah! Exclamó por fin, saliendo de su asombro, !el doctor Banchesáiz! Lo dijo así, acentuando y prolongando la "aaa" de tal modo que llegara desde Xalapa Enríquez hasta Sevilla, Cádiz, Málaga o Madrid. El atónito era yo: estábamos hablando de la misma persona y Culín no me estaba enseñando respeto, sino el modo de contraer estatus social como quien agarra algo epidémico y sale a la calle a estornudar y sorber mocos en plan de "!yo también la tengo!!tengo el virus de la influencia!!estoy enfermo de influencia!".
     La segunda vez fue en Médica Sur. Debí sospecharlo, porque llegando y estando en cama con una neurosífilis mortal -yo ya estaba en otro mundo- producto de las mezclas de Culín, llamó la médico tratante.
     -Sí, doctora Yuriria, dije al teléfono, mientras el neurólogo se preparaba para buscarme la enfermedad de Lyme, que para el caso había remplazado a la neurosífilis que yo creía haber contraído en el laboratorio de Culín.
     La respuesta fue seca, hasta con enojo...
     -Yu-ri-dia....
Otra amiga de José Juan. Y cuando le dije "es que dice José Juan que....", Yu-ri-dia me hizo una muesca de asco. No entendí.
     -El doctor Banchesáiz, dijo Yu-ri-dia (no Yuriria, !por un chingao!) con la misma expresión de asco, nos está ayudando mucho. Yu-ri-dia alargó la "aaaaa" de modo tal que se oyera no solo en Veracruz, sino también en Castilla-La Mancha, Aragón y Asturias.
      Nunca me curé. En primera, por los cafres amigos de Banchesaíz, que la regaban al ritmo de sus ambiciones de dinero y estatus (!pero si hasta conocí al doctor "Violante"!). Y en segunda porque, tal vez, ni el mismo José Juan, amante del poder a su manera (los psicólogos y psicoanalistas suelen creer que tienen un poder similar al de un agente del ministerio público, ante el cual uno es culpable hasta prueba de lo contrario), estaba dispuesto a respetar a quien no se presentara a la puerta de San Borja como el profesor Espinoza Lascuraín de los Monteros, servidor, o como un caso perdido con minifalda.

viernes, 11 de noviembre de 2016

LA INCONDICIONAL

Georgie Boy es tabasqueño, llano, derecho, afable como suele serlo la gente en Tabasco. Alice, la de la voz cantante, debió haber nacido en Wyoming, porque es rubia y tiene alma justiciera, pero es chilanga y aquí, aquí la justicia se convierte a veces en vandalismo por el cual un doce de la Bondojo se cobra la merca sin siquiera estar autorizado por el jefe. Qué cincos, mi comandante.
         Heras no acababa de decir que José Luis Ibarrola me había mandado al infierno de la neurotoxicidad que ya Alice estaba buscando desenfundar la justicia y disparando -verbalmente, digo- a todo lo que se moviera. Mis síntomas, decía, se parecían a los de Georgie Boy, cuyos mareos y vahidos lo obligaban a agarrarse de un árbol justo enfrente de las oficinas generales ceceacheras.
      Llegué con la psicóloga recomendada, todavía con problemas neurológicos, y al cabo de 45 minutos, la gordita, que no había hecho más que hablar sola, me preguntó: "¿Entonces su madre no es la enemiga?". Confieso que no fue el asunto de la madre el que me extrañó, sino, por parte de una profesional, por los rumbos de la Campestre-Churubusco, una forma de ver el mundo propia de quien en sus ratos libres no ve más que películas de Blockbuster, en las cuales siempre hay un enemigo y con pésimo gusto se confunde suspenso y terror.
      -El problema parece ser con la madre, sentenció el gurú de Héctor Alejandro, antes mismo de haber hablado conmigo, y cuando las cosas ya se habían complicado. Para ese entonces, Georgie Boy todavía no se había destrozado la columna vertebral corriendo al ritmo de Alice.
       En otro accidente tóxico, un recomendado más del entorno de Georgie Boy y Alice, cuando tuve que volver de un corto exilio en el Ajusco a casa de mi madre, me lanzó: "Es muy feo, vuelve usted a casa de la enemiga". Cierto, había un Blockbuster enfrente del consultorio de ese médico, pero el que lo usaba para ver películas de Clint Eastwood era yo. Tal vez buscando a un enemigo.
       Georgie Boy, entretanto, pasó por otro episodio confuso, en el cual a los mareos se había sumado un estado depresivo. Había conocido a un médico que me fue recomendado, casi en las faldas del Ajusco, por las calles de Contoy, y, siempre afable, Georgie Boy ese día me acompañó, aunque me dejó solo con un tipo con cara más de chamán que de psicólogo, que apenas podía hablar, por lo cual, también "a penas", me preguntó, sin que viniera al tema: "¿su madre está achacosa?".
       Georgie Boy volvió a tener otros episodios de melancolía sin explicación clara. La enemiga (la mía, se entiende), entretanto, tuvo que ser llevada al hospital para reparación -normal para la edad.- de la columna. Vaya casualidades de la vida, era el mismo Hospital donde Georgie Boy había sido operado poco tiempo antes. La enemiga quiso encontrarse con Georgie Boy y Alice, la rubia de Wyoming, en el restaurante del hospital. Alice se negó, aduciendo que Georgie Boy se deprime en ese comedor. Y ninguno de los psicólogos que detestan a la gente sobre-protectora, sea real o no, parece haber encontrado las causas de los síntomas de Georgie Boy, llano, derecho y afable, claro está, cuando le dejan abrir la boca -sin duda, llega a suceder. Se lo permiten (un poquito) y uno disfruta también de su inteligencia, menos con esa barba de Pedrito de Alvarado que habla tal vez, sino de curación de tantos males, sí de resurrección y Conquista, al fin, como con tanto seductor de la patria. Al lado de Alice, la rubia de Wyoming y eterna promotora del tabasqueño.
       En cuanto a la enemiga y yo, nos hemos quedado acá de este lado, en el infierno de los olvidados del seductor -el de la patria- y la gloria de quienes carecen de suscripción a esa forma de ver el mundo sentimental tan chata de los Blockbusters y las casitas altas del Ajusco.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

LA VIDA ES ETERNA EN 15 MINUTOS

Es sabido, Andy Warhol dijo que cada quien tiene derecho a sus 15 minutos de fama. Con las redes sociales, hoy, ni se diga, todo el mundo tiene algún protagonismo, en lo que sea. En mi caso, descubrí que soy un genio en circunstancias muy azarosas y el gusto, si lo hubo, no llegó probablemente a los 15 minutos, si es que alcanzó el minuto, el tiempo de, por ejemplo, una frase de presentación en sociedad. La iluminación no me llegó por los reflectores, sino por lo fugaz de un destello. Pudo haberme cegado: soy sensible a tal o cual reputación cuando se me hace sin que se me pregunte nada, sin agua va.
       Fue algo muy sorpresivo, lo confieso, me imagino que del calibre de la noticia del Nobel que le cayó a Bob Dylan. Llegamos como cada 25 de diciembre al open house del Club de Golf -lo que de por sí insinúa cierta fama- a media tarde. El pavo y una parte de los invitados, los más tempraneros y de relleno, ya parecían todos recalentados, digamos, para no ofender, que por el ponche, más que por los salam aleikum de los huéspedes.
     Los tiempos habían cambiado. El anfitrión, alguna vez un hombre sencillo y generoso, se había complicado la vida desde los tiempos del seductor de la patria, pero lo más insoportable era el tono de voz que su mujer, una atractiva y simpática cachanilla, había agarrado desde la misma época, cuando muchas mujeres mexicanas de clase media comenzaron a considerar que en vez de hablar castellano con el prójimo debían dirigirse a él como si le estuvieran regalando un doblaje al español, por lo demás nasal. De remate, la esposa es psicóloga de niños y el anfitrión la ama como a una madre.
     Acercándome a la sala, este corredor de Bolsa me presentó a uno de sus conocidos, por cierto que no el hombre de negocios teutón que también aparecía una vez al año a humillar a los huéspedes del open house:
      -Es Marcos, dijo, alguien muy brillante, por lo que hemos decidido invitarlo para tenerlo con nosotros esta noche.
       Para mi sorpresa, mis ojos se aguaron un poco y me sentí turbado. ¿Era mi propia brillantez que me cegaba? Había algo que no entendía, sobre todo que al conocido -que parecía haber entendido algo que yo no- no le importó en lo más mínimo que yo fuera el Stephen Hawking de la sociología puma, o algo así. Quedé sentado en el rincón de los olvidados (con César y Giselle, para variar) y sin tener siquiera alguna forma de acceso a las parientes más jóvenes y hermosas de la cachanilla, que tampoco parecían haber reparado en toda esa fama que irradiaba de mí. Sin que yo me hubiera dado cuenta, mi gloria se había extinguido junto con la frase de presentación de quien -haciendo el ademán de saludar con sombrero ajeno- se acababa de labrar, apenas entrado yo al convivio, la fama de mecenas, cazador de talentos o John Simon Guggenheim disfrazado de Santa Claus, pour la galerie.
      Claro que, como a los 10 minutos de que el anfitrión se vistiera de luces, yo me encontraba sin interlocutor (y ya lo dije, sin interlocutoras), y -aunque no fuera lo peor- sin saber dónde diablos meter la pinche fama que me acababan de hacer.

domingo, 6 de noviembre de 2016

RUSIA: COMPRAR EL PERDON

Harán como Elena, el personaje principal de la película de nombre homónimo de Andrei Zvyagintsev: ir a persignarse para tener el perdón antes de seguir pecando(e ir a volver a empatar de nuevo persignándose, y así...). Hoy, en Rusia, el perdón se compra.
       El mandatario ruso, Vladimir Putin, decidió en estos días homenajear al príncipe Vladimir, quien introdujo el cristianismo en la Antigua Rusia en el siglo X (¿pero por qué no invita mejor al presidente de Mongolia, ya que los mongoles introdujeron el mejor sistema de espionaje de un imperio?). Putin hizo el homenaje con muy mal gusto, invitando -perdido como lo está ideológicamente- a Natalia Solzhenitsina, viuda del escritor Alexander Solzhenitsin, un mentiroso consuetudinario. Desde luego, no faltó el analfabeta primer ministro Dmitri Medvedev. La Rusia corrupta y desunida por la corrupción busca la unidad.
        Putin es otra cosa, aún perdido, y había hablado en 2012 del mal de Rusia: la "tembladera espiritual". "Hoy en día, declaraba, la sociedad rusa está experimentando una clara escasez de apoyos espirituales -la compasión, la empatía y la comprensión entre unos y otros, el apoyo y la asistencia mutua". Citando a filósofos del siglo XX (años '20), Putin lamentaba la escasez hoy de "lazos espirituales". Sí los hay, en realidad, al menos en términos religiosos: no falta el ruso que después de desplumar a cuanto occidental se le atraviese y de tratar de "perra" a su mujer durante un buen tramo de la vida conyugal se deje una larga barba y tenga cierto brillo en los ojos para comprarse con misticismo un buen lugar en el más allá, sin hacer , eso sí,nada en el más acá. Al menos en el socialismo el bien y el mal eran en esta vida. Ahora se roba acá y se hace el bien en el otro mundo.

URSS, HUNGRIA 1956

El Centro Yeltsin en la Federación Rusa ha decidido conmemorar a modo casi que de "arrepentimiento" la intervención soviética en Hungría en 1956, aparentemente -es el guión favorito de los libertarios- contra "protestas masivas pacíficas", aunque en esas mismas protestas no haya tomado parte más del 5 % de la población húngara. No fueron pacíficas, como lo muestra la existencia de fotografías que ilustran como los "pacíficos" ejecutaban armas en mano a los partidarios del régimen oficial. Algunas de estas fotografías de archivo fueron reproducidas recientemente en el portal Nakanune.ru
       Durante la segunda Guerra Mundial, Hungría colaboró con el régimen hitleriano. Muchos fascistas húngaros  se exiliaron al final del conflicto y organizaron la "resistencia" con el apoyo de Estados Unidos. A principios de los años '50 se creó Radio Europa Libre: la sección húngara estaba integrada con frecuencia por ex jerarcas militares fascistas, entre los cuales destacaba la Comunidad de Compañeros Luchadores Húngaros, a cargo del ex general  András Zakó, de las Cruces Flechadas (fascismo húngaro de Miklós Horthy, que hacia finales de la guerra deportó a casi medio millón de judíos húngaros, entre ellos el Premio Nobel de Literatura, Imre Kertész, fallecido este año 2016),. Quienes habían salido de Hungría no había perdido contactos internos, en particular entre la intelectualidad. Los fascistas húngaros habían encontrado refugio sobre todo en Alemania, Francia y Austria.
       Aliados, estos fascistas y la Central de Inteligencia Americana (CIA) lanzaron desde 1954 la llamada "Operación Focus" para desestabilizar al régimen pro-soviético húngaro. No es ningún invento: la campaña -que surtió efecto- está descrita en un libro del experto estadounidense RobertT. Holt (el libro se llama Radio Free Europe). En Munich, Alemania, la revista fascista "Nueva Hungría" anunció la "liberación" desde el 8 de octubre de 1954. Nunca hubo una "sublevación espontánea" y un sector del gobierno actual de la Federación Rusa no para de mentirle a su propia población, que seguramente desconoce que el desenlace en 1956 fue una progresiva liberalización del sovietismo en Hungría, hasta llegar al socialismo gulash.

sábado, 5 de noviembre de 2016

EL PAYASO DIABOLICO COMO METAFORA

En los últimos días se ha presentado en algunas partes de Estados Unidos y Canadá, por un lado, y de Alemania, por el otro, una oleada de pánico por la presencia de "payasos diabólicos". El asunto llegó al grado de que algunos consideraron que tal vez el mandatario estadounidense, Barack Obama, debía tomar cartas en el asunto. A su vez, el payaso Ronald McDonald tuvo prácticamente que esconderse. En vísperas de Halloween, la pandemia de este tipo de circo -uno de tantos que vive el mundo actual- llegó a lugares que van desde España hasta algunos rincones de México.
       Después de todo, es "emblemático": la payasada, muy común, y por cierto muy propia de lo que ha sido estudiado como "personalidad perversa narcisista" consiste en establecer -como lo hace cualquier empresa y como tienden a hacerlo bastantes políticos- un clima de confianza (en realidad, es el "enganche" de lo que algunos llaman "codependencia") que haga que la víctima entre a descubierto en la relación con el payasito en los modos en que han sido muy bien descritos por ejemplo por Jean-Charles Bouchoux o los trabajos sobre manipulación en pareja de Pascale Chapaux-Morelli . Una vez tiradas las defensas del incauto, el simpatiquísimo se dedica a sacar provecho personal y beneficios de toda índole manipulando e instrumentalizando con la ventaja asegurada, puesto que conoce las vulnerabilidades del otro. En suma, asalta, pero no con armas (aunque se reportan casos, sobre todo de puñaladas, y en México, de baleadas), sino, como el sistema vigente, con un todo-sonrisas y derroche de simpatía. Vamos, es otra variante del capitalismo actual.

EU, LAS AMENAZAS Y OTROS CUENTOS

Es fácil demostrar que durante la Guerra Fría no existió la "amenaza soviética", pero no es únicamente Occidente que terminó creyéndoselo. Los soviéticos se cansaron de supuestas "aventuras imperiales" como la de Afganistán y los rusos de "mantener" a otras repúblicas soviéticas, de tal modo que es un hecho que, en la más crasa ignorancia, la Federación Rusa comenzó festejando en los '90 la llegada de Boris Yeltsin al poder.
       El cinismo estadounidense tiene sus ventajas. En el famoso Memo PPS23 de 1948, el artífice de la "contención" contra la Unión Soviética, George F. Kennan, un diplomático estadounidense por lo demás moderado, escribió:
        "Tenemos cerca del 50 % de la riqueza mundial para tan solo 6,3 % de la población. Nuestra verdadera tarea en el periodo venidero es asegurar un patrón de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad. Para hacerlo debemos dispensarnos de todo ese sentimentalismo.... Deberíamos dejar de hablar de objetivos vagos, irreales como los Derechos Humanos, el aumento de los niveles de vida y la democratización. No está lejano el día en que tengamos que hacer con conceptos de poder duros. Menos hacemos caso de eslóganes idealistas, mejor".
       Estados Unidos quiere seguir manteniendo este tipo de distribución de la riqueza obligando a los demás a tributar -es el objetivo desde los años '90 y en especial con la familia Orwell- y sin base económica objetiva. El resto, el resto es propaganda barata -que se compra todo el que puede, si le alcanza, con tal de sentirse parte de los privilegiados "indispensables"- sobre amenazas inexistentes, porque en la actualidad no existe ninguna amenaza a los "valores", a la política y al poderío militar estadounidenses, como no existió amenaza soviética en el pasado. Lo que existe es una base económica erosionada que algunos quisieran reconstituir desde dentro y que otros quieren compensar obligando a los vasallos a tributar.

jueves, 3 de noviembre de 2016

LA GARRAPATA COMO METAFORA

El rentismo que invade distintas esferas de la sociedad ya tenía desde Gilles Deleuze a su animal preferido: la garrapata (ixodoidea).
     Ciego y sordo, este animal es un parásito que detecta el olor del beneficio, perdón, del ácido butírico (el olor contenido en el sudor) y el calor que ofrece el buena gente, perdón, el mamífero, para lanzársele, "dejándose caer" desde una hoja -y no de papel, sino de vegetación alta- sobre el huésped para chuparle la sangre hasta hincharse de tal modo que segregue un pegamento que permite seguir de "chupóptero" sobre la víctima. La garrapata no se despega hasta que no se siente "llena", sin salir en ningún momento - porque está impedida- de su ceguera y su sordera.
     La garrapata no agradecerá haber recibido sin dar otra cosa que molestias: un animal tiene memoria, pero ningún recuerdo. Feliz votación.

EU: ¿SERA BIG MOTHER?

Big Mother ya existe y el triunfo de la generala Orwell no haría más que consagrar el funcionamiento de la "sociedad" como "una familia"- encabezada por mamá. Es así que le gusta a la tecnocracia. Michel Schneider ya lo había estudiado en un texto con el mismo título (Big Mother, psychopathologie de la vie politique/Psicopatología de la vida política).
     Aunque sea el político el que parezca ponerse "en oferta", en realidad, como según Schneider lo hacía Francois Mitterrand (al recibir a todos con un "¿qué tiene usted que pedirme?"), el mismo político está para hacer el favor que endeuda luego del forcejeo: "entre usted y yo, no seré yo quien pida por estar en estado de necesidad (angustia/détresse)". Todos somos iguales, pero que sea el "necesitado" el que pida. Big Mother consagra así un logro -la igualdad jurídica y en libertades dentro del sistema capitalista- junto a la explotación, la del necesitado sin derechos, precarizado y obligado por ende a pedir a quien, en cambio, todo "le es debido" (la generala Orwell es esposa, madre, abuela e hija y nieta, según la revista !Hola!). Es el gran Otro (la conseja social) quien en realidad demanda obligando al "necesitado" a "ofertarse" al pedir, proletarizándose. Ese mismo gran Otro -que goza de la renta que le es debida, por ejemplo por el solo hecho de ser mujer o de ser madre- demanda justamente porque considera que le se le debe. El explotado encima queda en deuda. Y motherhood termina en asfixia (smotherhood).
       El sistema es inocente, ya que el proletarizado está llamado a ser el hijo infante de Big Mother. como en Loft Story, "mamá te mira, no la decepciones", véndete. Por cierto, con la madre de Big Mother no hay secretos ni en realidad vida privada: el psicótico se la grita a toda la cuadra con su teléfono "inteligente". Por lo demás, los locos no tienen vida privada.
       Welfare es well-mére: su mejor mensaje maternal double-bind es "!sé libre, tú que dependes en todo de mi!". Es el mensaje al proletario, que es efectivamente libre de vender o no su fuerza de trabajo, y que en vez de estar orgulloso de crear riqueza, debe estar agradecido de que se la "oferten" si sabe rebajarse a reconocer la deuda con el rico.
        Dicho sea de paso, en 1974 la junta chilena remataba así su Declaración de Principios: punto 9, "la familia, la mujer y la juventud: pilares de la reconstrucción nacional". En campaña, la generala Orwell, la actual primera dama, Eva Brown, y otros no han presentado más programa que el de reducir la clase media y hasta la potencia "indispensable" a una familia: no cualquiera, por lo que se ve de Big Mother.