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miércoles, 20 de septiembre de 2017

BOLIVAR Y ANIBAL: UNA FORMA DE SENTIR

Desencantados o desorientados, el sociólogo peruano Aníbal Quijano y el filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría -el primero a la sombra de universidades estadounidenses- comenzaron a incubar en los años '90 "teorías" que habrían de contribuir, a pesar incluso de los autores, a la "recuperación colectiva de la identidad" en los campi de latinoamericanistas. Echeverría, en particular, llegó a declarar en algunas entrevistas que no veía con muy buenos ojos el regreso a un supuesto "buen pasado ancestral", se entiende que indígena, ni tampoco una superación del capitalismo mediante el recurso al ethos barroco, que Walter D. Mignolo identificó con la figura dominante del criollo en América Latina. Quijano se quedó en el festejo de los "muchos epistemes" en un supuesto renacimiento, entre otras cosas, de los llamados "pueblos originarios" contra la pretensión "eurocentrista" de imponer un solo episteme (una "creencia justificada como verdad", en la terminología de Platón). El otro, el criollo, esperó su turno y pasó al frente para manipular al "ancestral" contra el envidiado y al mismo tiempo detestado "europeo", sin atreverse demasiado a criticar la discriminación positiva del nuevo patrón estadounidense. El paso al frente se dió reivindicando "nuestro barroco".
     Ethos significa costumbre y conducta, un "modo de comportamiento" que puede tomarse erróneamente como uno de ser. A partir de aquí, no hay crítica posible, porque las cosas son así y las tradiciones y costumbres, incluso, se reivindican sin que haya nada cuestionable, porque parecen naturales. En "La clave barroca en América Latina", Echeverría explicaba: "el mejor ejemplo de la versión 'barroca' del ethos moderno es precisamente el del arte barroco. Insistiendo en una frase que Adorno escribe sobre la obra de arte barroca -que es una 'decoración absoluta'- puede decirse, más bien, que ella es una 'puesta en escena absoluta', esto es, una puesta en escena que ha dejado de sólo servir a la representación de la vida que se representa en ella, como sucede en todo arte, y que ha desarrollado su propia 'ley formal', su autonomía; una puesta en escena que sustituye a la vida dentro de la vida y que hace de la obra de arte algo de un orden diferente al de la simple apropiación estética de lo real".
     Reivindicar en un ademán el ethos barroco, desplazando un problema de clase hacia la estetización (como Quijano lo desplazó hacia la "raza" en la "colonialidad del poder"), puede llamarse "forma de resistencia cultural a la represión capitalista", al menos para quienes no ven en el capitalismo más que represión . Es una forma de querer ser sublime, por artístico, aunque sin reparar en que el mismo Echeverría habló de "puesta en escena absoluta". Tomar por sublime una puesta en escena absoluta es, digamos, "creérsela" -tomarse por completo en serio la payasada- sin mayor temor a lo grotesco. Cuando éste despunta, no falta por cierto quien lo justifique recurriendo a la "carnavalización" del crítico ruso Mijaíl Bajtín. Sin que Echeverría tenga mucho que ver en el asunto, andar entre lo sublime y lo grotesco ha terminado por ser, por lo general, el tipo de trayecto que puede seguir en el "ethos" el neo-fascismo cultural en boga en los campi. Después de todo, siendo grotesco, el Jefe se creía sublime, como creía verlo la masa alemana. En fin, que los hay que ven en el campus una "decoración absoluta", y sin asomo de duda, porque no dudan de nada, mucho menos de su identidad recuperada.

lunes, 18 de septiembre de 2017

MIGNOLO TAPA RABOS

Para el estadounidense Immanuel Wallerstein, la selección de cuadros por el talento no es lo mejor. Se ajusta al concepto de "meritocracia", lo que se conocía antes, dice Wallerstein en El capitalismo histórico, como "la carriére ouverte aux talents" (la carrera abierta a los talentos). "La cultura científica -prosigue-, creó un marco dentro del cual era posible la movilidad individual sin que el reparto jerárquico de la fuerza de trabajo se viera amenazado. Por el contrario, la meritocracia reforzó la jerarquía".
       Alguna alternativa debía crearse. Trabajando en universidades estadounidenses, Walter D. Mignolo llegó a una conclusión errónea, pero de esas que se llaman "pertinentes": "el imperialismo puede recibir nombres diversos, afirmó, pero siempre conlleva alguna forma de colonialismo: es difícil imaginar un imperio sin colonias, aunque las colonias adopten formas distintas en distintos momentos históricos". Sin siquiera distinguir colonialismo de neocolonialismo (lo que para algunos es una "forma indirecta" de colonialismo), Mignolo olvida que el colonialismo supone colonización, la instalación de colonos con apropiación de tierras. Estados Unidos siempre ha preferido otro tipo de dominio fuera de su territorio, así tenga bases militares un poco por doquier: por ejemplo, el ELA (Estado Libre Asociado), que no es una colonia -Puerto Rico no lo es.
      No importa: hoy, "quienes fueron silenciados cuestionan la epistemología de la diferencia colonial que mantiene la distribución no equitativa de poder". Así que vamos a seguir metiendo luchas de poder donde sea para repartírnoslo de otro modo. "Los movimientos de los pueblos indígenas y los descendientes de africanos de 'América Latina', y de los latinos de Estados Unidos (...), con sus nuevos proyectos de conocimiento, vuelven obsoleta la 'idea de América Latina'", considera Mignolo. Los indígenas viven en realidad en Abya-Yala y los descendientes de africanos en la "Gran Co-marca". En La idea de América Latina, Mignolo sólo menciona en una que otra ocasión a los mestizos y en otra, tiende a confundirlos con los latinos en Estados Unidos, como la "india-mestiza" -como se hace llamar- Gloria Anzaldúa. No es un asunto baladí: se trata de remplazar la meritocracia por la discriminación positiva, una política de "cuotas" activa, con el argumento de que la primera es eurocéntrica, y olvidando que es enajenando a la gente que el soft power (poder blando) estadounidense logra sus fines imperiales sin tener que colonizar a nadie.
        ¿Cómo logra el estadounidense esta enajenación? Dividiendo a partir de "lavados de cerebro" mediáticos, pero de apariencia cultural. "Como los continentes y los subcontinentes, los pueblos, aduce Mignolo, también fueron incluidos en los conceptos europeos más generales como el de 'Ser Humano', que nació de la evidencia empírica y la experiencia de los hombres blancos, cristianos y europeos. A partir de esa definición, la universalidad del Humano se defiende como un modelo que supera todas las diferencias (de sexo, género, raza, nacionalidad o lengua, entre otras)". Así que nada de seres humanos, mucho menos con mayúscula: los "animales humanos", o como quiera que se llamen - los damnés (condenados), parece proponer Mignolo para las minorías- deben agolparse a las puertas de las ofertas de becas y puestos (universitarios, con frecuencia) precisando, en competencia despiadada contra el prójimo (una noción cristiana), si nacieron en Abya-Yala, la Gran-Comarca, el Anáhuac o el Tawantinsuyu. El certificado de damné ofrece una carriére ouverte aux damnés (carrera abierta a los condenados) prometedora, a condición de presentarse en taparrabo y amenazando al hombre blanco culpable, de tal modo que "afloje" la recompensa (calificación, puesto, etcétera...)..

viernes, 15 de septiembre de 2017

WALLERSTEIN TUMBA BURROS

El estadounidense Immanuel Wallerstein ha "teorizado", impulsándolo, el derrumbe de las disciplinas en las ciencias sociales al grado de convertirlas, a lo sumo, en parte de un menú que mezcla de todo sobre tal o cual tema. En El universalismo europeo. El discurso del poder, Wallerstein considera: "(...) es posible que las disciplinas de las ciencias sociales se derrumben en cuanto a su organización y se vean sometidas o tal vez forzadas por los administradores a una profunda reorganización, cuyos contornos son por demás confusos (...) En pocas palabras, estoy convencido de que el último y más poderoso de los universalismos europeos, el universalismo científico, no es incuestionable". Ciertamente no lo es y Wallerstein no se lanza desembozadamente en defensa de los particularismos. Lo que no queda claro, de entrada, es por qué la tarea de reorganización debiera de recaer en "los administradores". Por ahora, éstos administran el caos, los "contornos confusos".
     En otra de sus obras, El capitalismo histórico, Wallerstein escribe: "la verdad, como ideal cultural, ha funcionado como un opio, tal vez el único opio serio del mundo moderno (!)". "(...) Nuestra educación colectiva, prosigue, nos ha enseñado que la búsqueda de la verdad es una virtud desinteresada, cuando de hecho es una racionalización interesada. La búsqueda de la verdad, proclamada como la piedra angular del progreso y, por tanto, del bienestar, ha estado, como mínimo, en consonancia con el mantenimiento de una estructura social jerárquica y desigual en una serie de aspectos específicos". ¿Quien ha proclamado que la verdad y no la ganancia -el "siempre más"- es la piedra angular del progreso y el bienestar actuales? La obra de Wallerstein está llena de este tipo de correlaciones que no constituyen un ejercicio del raciocinio. En última instancia, para Wallerstein, detrás de "la verdad" están cambios que "(...)fueron conseguidos mediante la persuasión de los 'educadores', cuya autoridad estaba respaldada en última instancia por la fuerza militar(!!)". He aquí otra correlación. Quien quiera buscar alguna verdad debe asumirse como mínimo como "autoritario" y como máximo como gorila al servicio de la economía-mundo capitalista. Ya es culpable ante el estudiantado que, efectivamente, no quiere verdades, mucho menos impuestas por el sistema-mundo- sino servirse del menú antisistémico, puesto que "el poder radica en los movimientos por sí mismos", según aduce Wallerstein en otro lugar. Resulta que "las estructuras del saber se han desarrollado históricamente en formas que han resultado de lo más útil para el mantenimiento de nuestro sistema-mundo existente". He aquí el izquierdismo en su forma más descarnada, como para acompañar a Michel Foucault y Pierre Bourdieu en sus obsesiones por las luchas de poder, donde sea: las disciplinas de las ciencias sociales son un ejercicio del poder eurocentrista sobre el estudiante oprimido, que no tiene necesidad de aprender, y a quien ni siquiera se lo piden los administradores "de la confusión".
     Desde una perspectiva crítica contra las "aberraciones conceptuales", por ejemplo sobre el Estado, Wallerstein concluye en Impensar las ciencias sociales: "por lo tanto, hay que rehacer el trabajo de las ciencias sociales de los últimos 200 años, tal vez no desde cero pero casi (!!)". Otra correlación. ¿Por qué no demolerlo todo de una buena vez, puesto que de ésto trata el izquierdismo? Lo bueno de ésto es lo malo que se está poniendo, incluso para el estudiantado antisistémico y sus guías.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

EL DEPENDENTISMO PLAYERO

La fortuna de la teoría latinoamericana de la dependencia se debió probablemente, más allá de sus aportes, a su capacidad para formular estereotipos, que hoy forman parte del acervo del que se puede echar mano para extorsionar al prójimo, en este caso, al del país central.
      ¿Qué es la dependencia? Theotonio Dos Santos, varias veces exiliado y al mismo tiempo cercano a universidades estadounidenses, la definió a mediados de los años '70 (Imperialismo y dependencia) como una situación (condicionante) que conduce "(...) a una situación global de los países dependientes que los sitúa en retraso y bajo la explotación de los países dominantes". "Los países dominantes, prosigue, disponen así de un predominio tecnológico, comercial, de capital y sociopolítico sobre los países dependientes (...) que les permite imponerles condiciones de explotación y extraerles parte de los excedentes producidos interiormente". El asunto sigue más adelante, siempre refiriéndose a países: "la división internacional del trabajo entre los productores de materias primas y productos agrícolas y los productores de manufacturas, formula Dos Santos, es un resultado típico del desarrollo capitalista que asume la forma necesaria de la desigualdad combinada entre los varios países. Esta forma desigual es una consecuencia del carácter de la acumulación de capital en que el crecimiento de la economía se basa en la explotación de muchos por pocos y en la concentración de los recursos del desarrollo económico social en manos de esta minoría".
       ¿Explotación entre países? No puede haberla: los países o Estados-nacionales no se dividen entre explotadores y explotados, países dueños de los medios de producción y países asalariados, países que se apropian de plusvalía y países que venden su fuerza de trabajo, etcétera. Al mismo tiempo, en lo que Mario Campaña ha llamado una "sociedad de señores" que se basa a la vez en la lisonja y el engaño, el estereotipo ("los países desarrollados explotan a los subdesarrollados") permite a la víctima (cualquier habitante de un país dependiente) hacerse del derecho -y hasta el privilegio- de resarcirse del "daño" tratando de "cobrársela" con el victimario (cualquier habitante de un país que sea parte de los "centros de dominación mundial"), sin reparar en la pertenencia de clase. Al habitante del "centro de dominación mundial", quien quiera que sea, no le queda más que sentirse culpable y pagar siempre algún tipo de reparación.
      Dos Santos adelanta el singularismo que predominará después en los campi: "no hay, dice, posibilidad de 'aplicar' los conceptos universales de la ciencia social a los países subdesarrollados, porque los conceptos de las ciencias sociales no se pueden referir a genéricos formales, sino a realidades históricas (...) En resumen: las leyes que rigen el desarrollo de los países subdesarrollados (?) son específicas y como tales deben ser estudiadas como leyes de desarrollo de los países capitalistas dependientes y sus distintas formas tipológicas". Se cierra el círculo: a quien extorsiona desde el subdesarrollo no se le puede echar en cara "su" subdesarrollo porque en realidad, en su singularidad, "el brasileño es así" y no hace más que practicar, incluso con arte,  su brasileñidad. El dependiente no explota a nadie: es simplemente más vivo para las jugadas, como el rey Pelé.

lunes, 11 de septiembre de 2017

CON LAS DAMAS...CABALLERO

El Escuadrón 731 japonés operó al norte de China (Harbin, Manchuria) durante la segunda Guerra Mundial. Tenía un "aserradero" a donde llegaban los "pedazos de madera" o "troncos" (maruta) para los experimentos. En realidad, esos "pedazos" eran prisioneros, en su mayoría chinos, con quienes se practicó lo siguiente:
     -vivisecciones sin anestesia, incluyendo a mujeres, embarazadas, niños y lactantes.
     -pruebas de lanzallamas sobre personas, personas atadas a postes para probar bombas de gérmenes, químicas y explosivas.
     -inyecciones con sueros contaminados con agentes patógenos. Pruebas para regar epidemias de cólera, ántrax y peste bubónica.
     -creación de criaderos de pulgas infectadas de peste que luego fueron arrojadas sobre las ciudades chinas de Ningbo (1940) y Changde (1941).
     -prisioneros colgados cabeza abajo para ver en cuánto tiempo se asfixiaban. Inyección de aire en las arterias para ver en cuánto tiempo se produce una embolia. Inyecciones de orina de caballo en los riñones. Colocación en cámaras de vacío. Exposición a temperaturas extremas, en particular congelamiento.
      -colocación de prisioneros en centrífugas, haciéndolos girar hasta morir.
      -prueba de armas químicas en cámaras de gases.
      -inyecciones de agua salina o de burbujas de aire en el flujo sanguíneo (para simular apoplejías)
El Escuadrón 731 estuvo a cargo del microbiólogo Shiro Ishii y se estima que pudieron haber trabajado unos 3 mil "investigadores" nipones en los experimentos.
      Al final de la guerra, los soviéticos quisieron arrestar a Ishii para interrogarlo, pero fue capturado por los estadounidenses: logró inmunidad ante el Tribunal de Tokio por crímenes de guerra, a cambio de entregarles a los captores los resultados de los "trabajos" biológicos, exactamente de la misma manera en que en Europa el militar alemán Reinhard Gehlen, jefe de contra-inteligencia nazi en el Frente Oriental, fue perdonado a cambio de entregar todos sus datos a sus futuros patrones occidentales. En el caso de Ishii, uno de los que consintieron en protegerlo por su "utilidad" fue el general Douglas MacArthur (supervisor de la ocupación del Japón entre 1945 y 1951), quien pidió esa protección explícita en 1947 y "cerró el trato" en 1948.

viernes, 8 de septiembre de 2017

PROVOCACIONES DEL EUROMAIDAN

El 20 de febrero de 2014 fue el "Jueves Negro" en el Maidán de Kíev, la capital de Ucrania. Para quien la conozca, Maidán es una ratonera. La plaza de la Independencia está rodeada de edificios de tal manera que quienes se manifiesten en ella están cercados.
     El neo-fascista Andriy Parubiy era el autonombrado "comandante" de la plaza durante las protestas que se extendieron por varios meses (desde noviembre del año anterior) en contra del gobierno de Viktor Yanukovich. Dicho de otro modo, Parubiy aseguraba el "orden". Parte del problema era que lo hacía consultando diariamente a la embajada estadounidense en Kíev. Y la embajada estaba interesada en expulsar del gobierno a Yanukovich.
     Ya se habían producido disturbios. Obedeciendo a las órdenes de un jefe policíaco que respondía a su vez a la embajada y no a Yanukovich, la policía ya había cargado contra manifestantes. Hasta ahí había quedado el asunto, mientras se negociaba una salida política al conflicto.
     Hasta ese día de febrero. Los policías se retiraban cuando fueron agredidos a tiros, sin saber con exactitud de dónde les llegaban. Y los manifestantes también fueron agredidos a tiros. Tampoco podían ver bien desde dónde se les disparaba. Cada bando podía creer que era el otro el que disparaba, pero muy pronto se supo qué estaba pasando.
     Parubiy había metido a francotiradores, como mínimo una veintena, en edificios alrededor de la plaza: el de la Filarmónica y el del Hotel Ucrania. Luego se pudo ver a Parubiy controlando la salida de "su gente" con bolsas para transportar armas, ya hecho el "trabajo", el de dispararles tanto a la policía como a los manifestantes. Incluso algunos opositores a Yanukovich (entre los cuales había grupos de extrema derecha) pidieron al jefe de Seguridad Nacional ucraniano, Alexander Yakimenko, que hiciera entrar en acción al grupo de élite Alfa para controlar la situación, pero Parubiy se opuso, "bloqueando" la entrada a Maidán. A partir de la provocación, en la que murieron decenas de personas, tal vez alrededor de setenta (entre manifestantes y policías), Estados Unidos logró su cometido: a las pocas horas, Yanukovich, para el caso, inocente, tuvo que abandonar Ucrania.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

UNOS BALCANICOS

Cada vez que se presentaba ante el tribunal, exigía que Míster Holbrooke intercediera por él.
     A Radovan Karadzic, líder serbio-bosnio que practicó la limpieza étnica en Bosnia-Herzegovina, el enviado del mandatario estadounidense William Clinton para los Balcanes, Richard Holbrooke (luego funcionario del presidente Barack Obama para Afganistán), le prometió inmunidad a cambio de que guardara un perfil bajo. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) condenó a Karadzic -finalmente capturado- a 40 años de prisión. Y Holbrooke nunca llegó. Los serbio-bosnios no ganaron demasiado territorio en Bosnia-Herzegovina. Los serbios  fueron expulsados de Krajina, en Croacia, en un éxodo que nadie condenó en Occidente, y de Kosovo, con apoyo de bombardeos occidentales y del terrorismo islámico (Ejército de Liberación de Kosovo -ELK). Dicho de otro modo, con tal de lograr la destrucción de Yugoslavia los occidentales promovieron la limpieza étnica -en particular, contra los serbios- en los Balcanes.
       El mismo TPIY determinó que Slobodan Milosevic no fue culpable de crímenes de guerra en Bosnia-Herzegovina en el periodo 1992-1995. El tribunal mostró que las relaciones de Milosevic con Karadzic se deterioraron desde principios de 1992; para 1994, la desaveniencia era total. Según el tribunal, Milosevic se opuso abiertamente a la limpieza étnica pro-serbia en Bosnia. El mismo Milosevic no veía por qué los serbio-bosnios, un tercio de la población de Bosnia-Herzegovina, debían tener 50 % del territorio de esta ex república yugoslava, y prefería terminar con la guerra lo antes posible. Por lo visto, Holbrooke tenía otra opinión. Milosevic fue acusado de genocidio -en particular por los hechos de Bosnia- por el TPIY y murió en prisión por un extraño error médico, antes de ser declarado inocente. La "opinión pública" occidental se la pasó recitando, de manera simple o con sesudas demostraciones, que Milosevic era "el carnicero de los Balcanes" y "otro Hitler".
     "Milosevic -explicó una empresa de relaciones públicas- es un hombre esquivo, no le gusta la publicidad, no le gusta mostrarse ni hablar en público. Al parecer, cuando se produjeron los primeros indicios de disgregación de Yugoslavia la agencia Ruder&Finn, empresa de relaciones públicas que estaba trabajando para Kuwait en 1991, le ofreció sus servicios, pero fue rechazada. En cambio Croacia, los musulmanes de Bosnia y los albaneses de Kosovo contrataron inmediatamente a Ruder&Finn por 17 millones de dólares anuales para proteger e incentivar la imagen de los tres grupos. !E hizo un excelente trabajo!". James Harf, director de la empresa, agregó: "logramos que en la opinión pública los serbios coincidieran con los nazis. Somos profesionales. Nos encargan un trabajo y lo hacemos. No nos pagan por dar lecciones de moral". Holbrooke murió. Ya no podrá llegar a defender a Karadzic. Ni siquiera fue su intención.

lunes, 4 de septiembre de 2017

UNA HISTORIA YUGOSLAVA

Es el 12 de marzo de 1991. En un edificio del ejército yugoslavo, en Belgrado, capital de Yugoslavia, han sido citados algunos altos jerarcas militares y la presidencia colegiada del país balcánico. Eslovenia decidió no asistir.
       El ministro de Defensa yugoslavo, general Veljko Kadijevic, hace en la reunión (filmada) un anuncio que podría tomarse como algo serio, puesto que advierte, palabras más, palabras menos: "hay planes para provocar una guerra civil, luego una intervención extranjera, y posteriormente la instalación de gobiernos títeres". Será lo que suceda: hoy Yugoslavia ya no existe, luego de una cruenta guerra civil, de la intervención foránea y la instalación de marionetas incluso en Serbia.      
     Kadijevic quiere evitar lo peor y propone en esa reunión decretar el estado de emergencia. Borisav Jovic, al frente de la presidencia colegiada, llama a votar. Y en éso, el representante croata, Stjepan Mesic, empieza a recitar: en particular, que dar poderes al ejército permitiría "extender Serbia". En la votación final, Kadijevic sale derrotado. En particular, ha votado contra el estado de emergencia el timorato representante de Bosnia-Herzegovina, la república que habría de verse más afectada por la guerra civil, puesto que en ella viven serbio-bosnios, croatas-bosnios y musulmano-bosnios. La "opinión pública" occidental se pasará años repitiendo que en Yugoslavia hay "odios ancestrales"y otras cosas por el estilo, como si toda dinámica destructiva estuviera adentro,  pero cabe preguntarse por qué Kadijevic sabía de antemano lo que iba a suceder. Tenía informes, simplemente. Y el asunto, por ende, estaba calculado y decidido en Occidente.
       Hoy se sabe que desde 1979, año en el cual Klaus Kinkel fue nombrado a la cabeza de los servicios de inteligencia alemanes, BND (Bundesnachrichtendienst), éstos comenzaron a infiltrarse en Yugoslavia -Croacia en particular- para "agitar" entre líderes nacionalistas como el futuro presidente croata Franjo Tudjman. Alemania ya ha decretado que Yugoslavia es un "Estado engendro", es decir, artificial. Será tal el descaro que los germanos armarán más tarde al terrorista Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) con armas provenientes del arsenal arrumbado de la antigua Alemania Oriental. Cuando los militares alemanes lleguen en la "misión de paz" a Kosovo, tendrán que pedirles a los de ELK que por lo menos retiren las insignias alemanas en los uniformes recibidos desde el exterior. Pero el desparpajo lo habían comenzado algunos delegados ese 12 de marzo de 1991, mostrándose indiferentes a la suerte de los habitantes de Yugoslavia y diciendo cualquier cosa para justificarse en el saqueo..

viernes, 1 de septiembre de 2017

RUSIA: CUANDO EL EJERCITO LE DISPARO A SU PROPIO PUEBLO

En octubre de 1993 se produjo en la Federación Rusa una crisis política que mostró, como ya había sucedido con la disolución de la Unión Soviética en 1991, que a Boris Yeltsin no le importaba mucho la ley.
     Con tal de hacer pasar sus reformas estructurales, un grave daño para la economía rusa, Yeltsin terminó disolviendo el bolsón de resistencia que representaba el parlamento, el Congreso de Diputados del Pueblo (y Soviet Supremo). elegido todavía en tiempos soviéticos (1990), pero acorde con la Constitución que regía en 1993. Yeltsin no estaba facultado para tomar esta decisión y el parlamento respondió destituyendo al mismo Yeltsin y nombrando como presidente ruso al vicepresidente Alexander Rutskoi. Este paso sí era legal, según el Tribunal Constitucional ruso. Yeltsin optó por tocar a las puertas del ejército y tomar por asalto, bombardeándolo, el parlamento, conocido también como la "Casa Blanca". Murieron por lo menos 120 personas. Logrado ésto en Moscú, Yeltsin se hizo una Constitución a la medida, con una gran concentración de poderes en el Ejecutivo. El parlamento se convirtió en Duma, como en los tiempos de los zares. En resumen, fue el segundo golpe de Estado, desde arriba, que dio Boris Yeltsin, consultándolo por lo demás con el mandatario estadounidense William Clinton.
      Durante los sucesos en Moscú, fueron mostrados en el parlamento decenas de neonazis de la Unión Nacional Rusa, dirigidos por Alexander Barkashov, de tal forma que la gente pensara que resistían en la "Casa Blanca" los "nostálgicos del pasado", comunistas y fascistas (los "rojipardos"), contra los "demócratas" de Yeltsin. La gente de Barkashov no era en realidad más que un grupo de provocadores, vinculados con el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, y el banquero Guzinski. Estos fascistas cobraron después sus servicios integrándose al servicio de seguridad personal de Yeltsin.
      Otra fuerza operó durante los sucesos. En efecto, francotiradores dispararon tanto contra el ejército (haciéndole creer que le disparaban partidarios de los parlamentarios, lo que le ocurrió al grupo de élite Alfa) como contra civiles, periodistas incluidos. ¿De dónde salieron estos francotiradores? No es de descartar, como lo denunció durante 20 años una parte de la prensa rusa, que fueran mercenarios extranjeros, en un guión algo similar al del Maidán ucraniano. Así nació la "nueva Rusia", capitalista, de un modo que a los occidentales les pareció "democrático", aunque fuera ilegal, militar y paramilitar.

miércoles, 30 de agosto de 2017

UN (VIEJO) DISCURSO DE MARGARET THATCHER

Quien fuera primer ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher, se explayó en 1991 en un discurso en la ciudad estadounidense de Houston sobre la forma en que Occidente ayudó a la desintegración de la Unión Soviética, que por ende no cayó nada más por sus propias contradicciones.
      Thatcher, quien reconoció en ese discurso que los soviéticos no eran una amenaza militar, temía que el poderío económico de la Unión Soviética, "con una gestión racional", le diera "posibilidades de expulsarnos del mercado mundial".
      "Un lugar importante en nuestra política -dijo la primer ministra- era la toma en consideración de las flaquezas de la Constitución de la Unión Soviética. En el plano formal, ésta preveía la salida inmediata de la Unión Soviética por cualquier república que así lo desease, mediante la decisión de su Soviet Supremo y por mayoría simple. Cierto que la realización de ese derecho era prácticamente irrealizable debido al papel cimentador del partido comunista y los órganos de seguridad. Y a pesar de todo, en esa particularidad constitucional, teníamos potenciales posibilidades para nuestra política".
      No hay que olvidar que, de manera ilegal (puesto que la población soviética había votado en sentido contrario en un referéndum de marzo de 1991), Boris Yeltsin, presidente de la Federación Rusa, organizó después del fallido golpe de agosto de 1991 la salida de Rusia, Ucrania y Bielorrusia de la Unión.
      "Teníamos una situación complicada, prosigue la señora Thatcher, sin embargo al poco tiempo nos llegó una información sobre el pronto fallecimiento del líder soviético y la posibilidad de la llegada al poder, con nuestra ayuda, de una persona gracias a la cual podríamos realizar nuestras intenciones en esta esfera". "Esa persona -dice Margaret Thatcher- era Mijaíl Gorbachov, a quien nuestros expertos calificaban como una persona imprudente, sugestionable y muy ambiciosa. El tenía buenas relaciones con la mayoría de la élite política soviética, y por eso su llegada al poder, con nuestra ayuda, fue posible".
     No fue Gorbachov quien tomó la decisión de disolver la Unión. Thatcher termina por mencionar a Yeltsin. "(...)se produjeron los contactos correspondientes, los acuerdos y la decisión de forzar la candidatura de Yeltsin, fue la que definitivamente se adoptó. Aunque con gran dificultad, Yeltsin salió elegido Presidente del Soviet Supremo de Rusia y acto seguido se adoptó la declaración de la soberanía de Rusia". Se logró así lo que la primer ministra británica calculaba y anhelaba. Llama la atención que en su discurso de Houston Thatcher insista en tantas cosas que se hicieron "con nuestra ayuda" (lo cual supone labores de inteligencia y propaganda), hasta llegar a decir que Yeltsin fue prácticamente el hombre ("con los contactos correspondientes") elegido para hacer la tarea de disolver a la Unión Soviética. Si se trataba de "hacer un trabajito", fue sin duda bien hecho.

lunes, 28 de agosto de 2017

SU LUCHA

Cuando llegó Donald J. Trump a la presidencia de Estados Unidos se volvió chic acusarlo de neo-nazi, al grado que incluso algunos izquierdistas vieron en él al nuevo Fuehrer. El "juego" lo llevan los Demócratas estadounidenses y los neo-conservadores republicanos, curiosamente aliados, y los participantes no parecen darse cuenta de lo que podría implicar la caída de Trump para las relaciones internacionales.
       Recientemente, la revista alemana Stern sacó en su portada una fotografía de Trump, envuelto en la bandera estadounidense, haciendo el saludo nazi. Esta portada se acompañó de un artículo llamado Sein Kampf ("Su lucha"), en alusión al Mein Kampf ("Mi lucha") escrito alguna vez por Hitler. El Centro Simon Wiesenthal, una organización judía localizada en Los Angeles y dedicada a estudios del Holocausto, consideró, luego de algunas críticas a Trump, que "pintar al presidente como un nuevo Hitler por parte de una prominente publicación alemana es inverosímil y más allá de lo aceptable". "Los alemanes, agregó el Centro, con toda seguridad saben que al usar indebidamente símbolos nazis se está diluyendo crímenes del pasado". El problema es que muchos no piensan que sea "indebido": Trump es el Fuehrer. Lo mismo se había dicho por cierto de George W. Bush, al grado que en tiempos de este mandatario izquierdistas y portales cubanos buscaron a los abajo-firmantes para alertar contra el "fascismo". Para los admiradores incondicionales de Hannah Arendt, hay que decir que ver en casi cualquiera a un nuevo Hitler es una forma de banalización del Mal.
       Hace no mucho tiempo, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, declaró tranquilamente: "los chavistas somos los judíos del siglo XXI. No llevamos la estrella de David amarilla, llevamos el corazón rojo de ganas de luchar y pelear por la dignidad humana y vamos a derrotar a los nazis del siglo XXI". Si se reconoce que Maduro está, por así decirlo, un poquito "pasado" en sus declaraciones, entonces puede verse también que tachar a Trump de nazi o neo-nazi es igual de "pesadito". Pareciera que hasta con las palabras se pueden hacer burbujas especulativas, que algunos -los abajo-firmantes- confunden por lo demás con el supuesto heroísmo de la Gran Indignación Moral. Es cosa de no quedarse fuera.

viernes, 25 de agosto de 2017

CUANDO OBAMA SE OPUSO AL ANTINAZISMO

Hablar de neo-fascismo cultural es hacerlo de una tendencia, no de "algo total" que ya se haya impuesto, mucho menos en todas partes y para todos. Este neo-fascismo está supeditado más a la oligarquía financiera (o al menos parte de ella) que a un "productivismo" a ultranza, y está por ende supeditado a las características actuales de la gran potencia estadounidense, que se debate a ojos vistas en serias contradicciones. Hay que tener cuidado de no ver fascismos por doquier y es por lo mismo que resulta preferible hablar de tendencia.
        El hecho de que de todos modos existe está evidenciado en sucesos como el siguiente. Desde noviembre de 2014 se buscó votar en la Organización de Naciones Unidas (ONU), a instancias de un grupo de 29 países (la Federación Rusa incluida), una resolución de condena a "la glorificación del nazismo, el neo-nazismo y otras prácticas que contribuyen a formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia relacionada". En el documento de condena, que pedía por igual el cese de la negación del Holocausto, no se hizo mención de ningún país en específico. La administración Demócrata estadounidense de Barack Obama saboteó el documento y Estados Unidos estuvo entre los tres países que votaron en contra de la resolución, junto con Canadá y Ucrania (en Canadá hay una gran comunidad de inmigrados ucranianos). 55 países se abstuvieron: entre ellos estuvieron muchos de los que en Europa del Este y el norte de Africa han formado parte de la reacción en las últimas décadas, coqueteando con el neo-nazismo y sus aliados, como algunos grupos y países musulmanes (Albania, Bosnia, Bulgaria, Croacia, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Montenegro, Polonia, Moldavia, Rumania, Eslovaquia, Libia, Malí, etcétera...). Se abstuvieron también Francia, Alemania, Italia, Austria y España. Insistamos: en todo momento, la administración Demócrata estadounidense estuvo presionando para abstenerse o votar en contra de la resolución.
     A diferencia de lo que sucede ahora, cuando medio mundo ve porque "le suena" o "se le figura"en Donald J. Trump a un nazi, el 17 de noviembre de 2014 únicamente una pequeña cobertura de CBS tituló: "EU vota contra una resolución anti-nazi en Naciones Unidas". El argumento de la gente de Obama fue que Rusia podía usar la resolución para fines políticos propios y atacar a sus vecinos. La rusofobia sirvió para justificar el neo-nazismo exactamente como en el pasado el comunismo sirvió de pretexto para abrirle paso a Hitler, en un ambiente enrarecido. Es la gran potencia estadounidense la que ha enrarecido el ambiente, el cultural incluido, en las últimas tres décadas, y es el "bloque histórico" formado en este tiempo(que incluye a quienes Paul Craig Roberts ha llamado liberal/progressive/leftists) el que no quiere renunciar a su hegemonía y a sus prerrogativas para seguir entre otras cosas en el crimen.

miércoles, 23 de agosto de 2017

EL INTELECTUAL DEL "BLOQUE"

El "bloque histórico" encabezado por la alta finanza necesita de intelectuales. Desde la gran difusión de las obras del italiano Antonio Gramsci, entre los '70 y '80 del siglo pasado, muchos de los intelectuales creen ser quienes aseguran la hegemonía del "bloque" en la "ética del Estado" y en las "fortalezas y casamatas" de la sociedad civil en disputa. Haciéndose los portavoces ya no de las masas ni del pueblo, sino de los ciudadanos y de la sociedad civil, se colocan en realidad por encima del Estado como tribunal -al igual que los medios de comunicación masiva- y para repartir premios y castigos, creyéndose imprescindibles por esa "voz", aunque en realidad sean escuchados por muy pocos. Son los intelectuales mediáticos, el tipo de persona que es "conocida por el hecho de que se le conoce", no por otro mérito. El "bloque" los necesita para crear un "efecto de debate" (estimula incluso la crítica contestataria, izquierdizante), aunque en realidad no lo haya.
       No lo hay porque los intelectuales-vedettes decidieron hace rato que el significante-imagen acústica no remite a la producción de un significado y un referente, a la determinación histórica de las palabras. Remite a otro significante-imagen acústica que se desliza y se insinúa, y que, una vez autonomizado en una lógica de conjunto, cree que tiene poder decisión en la realidad porque tiene el poder de interpretarla al antojo, a capricho. Son los intelectuales del recorte arbitrario de la realidad y del vocabulario de la ficción (narrativa, relato) que se cree capaz de incidir sobre esa misma realidad.
       Como en la alta finanza, aquí, detrás de las palabras, no hay trabajo, ni siquiera el de pensar seriamente- más allá de la mundanidad- lo que se dice en el programa de TV, en el griterío de la radio o incluso por la Web. Lo que hay son alzas y caídas en las cotizaciones por twitter, Facebooks-Bolsas y modas -siempre en la coyuntura, siempre- que como vienen se van. Las diferencias con el entretenimiento -entre lo serio y lo frívolo- tienden a desdibujarse. El "bloque" tiene su lumpen-intelectual, el que sale a marear el punto, al chantaje de todos desde la "sociedad civil", a llevarse su tajada de reputación estando en todas y sin comedimiento, en fin, a intimidar desde las grandes alturas del protagonismo; y el mismo "bloque" tiene al intelectual-gestor que "administra" la forma en que hay que hablar, seleccionando el lenguaje, y por ende lo que hay que pensar. Vaya, el relato que hay que contarse y la narrativa que hay que ostentar, así sean pura ficción.

lunes, 21 de agosto de 2017

LOS EMPODERADOS

En la actualidad hay, en distintos países del mundo, de forma abierta o disfrazada, un gobierno de los negocios que no por ello es productivo, sino que responde más bien a la financiarización de la economía y la toma del poder por parte de una oligarquía que vive de especular. Lo que el economista británico John Maynard Keynes llamara "la eutanasia del rentista" se antoja difícil. "La aristocracia financiera -decía Marx-, lo mismo en sus métodos de adquisición que en sus placeres, no es más que el renacimiento del lumpenproletariado en las cumbres de la sociedad burguesa".
       Estos gobiernos han encontrado respaldo en capas medias igualmente alejadas de la producción, pero que reproducen el mundo de la especulación en todos sus sentidos, y el jolgorio de "la sociedad de consumo". Basta ver, por ejemplo, el modo de presentar las noticias en muchos medios de comunicación masiva: se especula pero no se informa detalladamente ni se analiza. En la especulación se anticipan "las jugadas de los actores" y los "posibles escenarios" con el mismo espíritu con el que se juega a la Bolsa. Este es el mundo de los intelectuales -"funcionarios de la superestructura"- comentaristas en programas de TV y/o radiofónicos, o de las presstitutes. Al mismo tiempo están en estos medios quienes se dedican a la moda, el ocio (los viajes recurrentes como modus vivendi), el "placer", los deportes y, a grandes rasgos, el entretenimiento como sucedáneo, también, de reflexión y organización para la reproducción de la sociedad. Los medios de comunicación masiva están copados de tal modo (y tienen propietarios, muy grandes por lo general) que rara vez dejan espacio para el trabajo, que tampoco interesa a la alta finanza. En estas capas medias, los publicistas, diseñadores, creadores de imagen, cazadores de talentos y demás "nuevas ocupaciones", en plena precariedad, no creen estar trabajando, sino "creando", con algo de "yo no sé qué", con la supuesta estetización de todo. En estas capas medias están también los managers, los encargados de automatizarlo todo para facilitarse a sí mismos su lugar de "gestores". El rasgo de neo-fascismo cultural aparece en que, en la "visión del mundo" de estas capas, la sociedad tiene que rendirles cuentas y no ellos a ella: los políticos, los líderes sociales, los académicos, los deportistas, los actores, etcétera, tienen que enfrentarse al tribunal de los medios de comunicación masiva (en los cuales no hay nadie elegido democráticamente) y al circuito de los gestores (tampoco electos, sino "seleccionados" desde arriba). Otro rasgo igualmente neo-fascista, culturalmente hablando, aparece en los grupos de presión (casi corporativizados, casi "de choque"), empezando por mujeres y jóvenes, lo que da derecho automático a "cortar el cupón" y tomar asiento entre los opinólogos y peor, entre los grandes jueces. Finalmente, este neo-fascismo cultural, que no va más lejos porque no hay país de trabajadores al cual agredir, dada la dispersión del mundo del trabajo, de todos modos lo intimida y le extorsiona éso que para los demás es el "plus", "plus-de-goce".
       Abajo está el lumpen que esas capas medias llegan a celebrar como "liberador", el mundo de la gran transgresión, del estado de inseguridad permanente y/o de supuesta "rebeldía" terrorista, el lugar de los bajos fondos. Es un mundo que, mientras otros se dedican al lujo, vive de la industria de guerra en mayor o menor escala (accediendo ocasionalmente al lujo rápido), de tráficos que igual suponen, aunque con mayor marrullería, "anticipar la jugada" y "posibles escenarios". Tampoco se vive aquí del trabajo.
       Este "bloque histórico de precarios" (porque la alta finanza también lo es), hegemónico (pese a Donald J. Trump o a gobiernos progresistas ahora arrinconados), se hizo del poder con la desregulación financiera de Ronald Reagan a William Clinton y hoy ofrece su Coalición para un Capitalismo Inclusivo (con página en inglés en la Web- Coalition for Inclusive Capitalism) abiertamente, ya sin disfraces de "terceras vías" ni nada por el estilo, pero con el ropaje de que "cualquiera puede ser empoderado", como lo han sido, ciertamente, especuladores, capas medias parasitarias y gente lumpen en las últimas tres décadas.

viernes, 18 de agosto de 2017

¿CUANTAS "CLASES" MEDIAS?

Hablar de "clase" media es un error, puesto que no hay tal clase, salvo que designe a la pequeña burguesía que, como su nombre lo indica, es propietaria de medios de producción (ni "pequeña" ni "burguesía" son aquí insultos). Tal vez a lo sumo pueda hablarse por nivel de ingresos de "capas medias". En su época, al principio de la crisis, Michel Clouscard supo ver en Lettre ouverte aux communistes (Carta abierta a los comunistas) la heterogeneidad de este grupo social y los riesgos de la misma.
       La antigua pequeña burguesía (o, si se prefiere, "clase media tradicional") se vio golpeada por la crisis y la ampliación de poderes para los grandes monopolios, con frecuencia transnacionales (justamente contra los artesanos,pequeños empresarios, pequeños campesinos, pequeños y medianos comerciantes, etcétera). En cambio, aparecieron nuevas capas medias, no propietarias de medios de producción (y, desde este punto de vista, más frágiles): funcionarios, empleados del sector privado, profesiones liberales ampliadas, ingenieros, técnicos, cuadros, etcétera, gracias al cambio tecnológico y su gestión (lo que se dio en llamar la "nueva economía de servicios" y que algunos quisieran prolongar hasta una "economía del conocimiento", todo lo cual germinó de todos modos en la segunda posguerra del siglo XX). Al lado de estas capas surgieron luego las de la "ideología necesaria para la venta de la mercancía", para decirlo en palabras de Clouscard: en las "industrias" del ocio, del placer, de la diversión (entretenimiento), de la moda, de los "plumitivos". Si la pequeña burguesía tradicional tenía por valores el mérito, el trabajo, la re-inversión, las nuevas capas medias han preferido el despilfarro. Clouscard sostenía que las nuevas profesiones estaban sometidas por igual al "management de los improductivos", que haría coexistir el riesgo del desempleo con la automatización de todo (informática, robótica, etcétera).
       Mientras la antigua pequeña burguesía probablemente se fue a la derecha (igualmente tradicional), las nuevas capas medias, que reproducen de las mil y un maneras la ideología de lo que "es", han sido mimadas al punto de llevarse una parte no desdeñable del pastel económico aún sin ser fuerzas productivas directas, y dándose el lujo de criticar incluso la "sociedad de consumo" desde 1968, que Clouscard llamó "el 14 de julio de este grupo". Políticamente, estas nuevas capas medias encarnan lo que se ha convertido en un eterno "centro" (¿pero "centro" de qué?), mezcla de social-democracia, libertarismo y neo-conservadurismo, ingredientes que para Clouscard podían hacer -y ciertamente pueden hacerlo- la mezcla para el neo-fascismo cultural.No hay izquierda, pero sí izquierdismo, el mismo que acusa de "fascista" a la pequeña burguesía tradicional (sin duda protofascista, pero no más) y al empresariado no financierizado. Clouscard temía una alianza -hasta ahora poco probable- de ambas capas medias. Pero parecieran haberse dividido al unísono de una fractura de las clases dominantes que el izquierdismo no ha sabido aprovechar, al identificar "tradicional"/propietario de medios de producción con "fascismo" y olvidar los servicios de las nuevas capas medias "demócratas" ("tercera vía" y cosas por el estilo) al neo-fascismo cultural.

miércoles, 16 de agosto de 2017

RECUPERACION DE LA ECONOMIA RUSA

Estados Unidos y sus socios occidentales siguieron un guión conocido (bloqueo, embargo, etcétera...) al establecer sanciones contra la economía rusa. Sin embargo, esta economía reaccionó sanamente, en particular a la caída internacional de los precios del petróleo empujada por Estados Unidos y los saudiárabes.
      La Federación Rusa, a diferencia de los países latinoamericanos hoy, está dejando poco a poco de ser una economía de renta, dependiente de las exportaciones de hidrocarburos (petróleo y gas). Además de tener autosuficiencia alimentaria, Rusia ha visto crecer la industria manufacturera, entre otras cosas para pedir al mismo sector de hidrocarburos que produce menos para la exportación y más para el consumo interno y que demanda al mismo tiempo productos a sectores como la robótica, la mecánica de precisión y la automatización.
      Rusia está llevando a cabo un proceso algo similar al de los países latinoamericanos en el periodo ISI (industrialización por sustitución de importaciones) en la segunda posguerra, al importar más productos manufacturados (incluyendo bienes de equipo) y promover la inversión extranjera directa de países (como China) que no participan de las sanciones. A grandes rasgos, y a pesar de fallas en lo que se conoce como la "economía del conocimiento", Rusia se está re-industrializando sobre una base muy moderna.
      Si Estados Unidos y sus aliados esperaban un deterioro sin fin de la economía que condujera al caos y la descomposición sociales, las sanciones fallaron y tuvieron algo así como un "efecto de guerra" ante el cual Rusia reaccionó en términos generales bien.

lunes, 14 de agosto de 2017

ELLA ES MI COMPLICE, LA SOCIA DE MIS SUEÑOS

Al final de la Guerra Civil, España se encontraba exhausta, así que se declaró "neutral" ante el comienzo de la segunda Guerra Mundial, para pasar luego a "no beligerante". Con todo, los aliados podían albergar temores: Francisco Franco había ganado el conflicto interno en buena medida gracias al apoyo de la Alemania nazi y la Italia de Benito Mussolini. Franco mandó una "División Azul" (50 mil soldados) con los hitlerianos al frente soviético.
       Gran Bretaña decidió resolver el asunto. Los ingleses contactaron al banquero español Juan March, con ligas en las altas esferas franquistas, para que convenciera indirectamente al Caudillo, el mismísimo Franco, de no entrar en guerra al lado de las potencias del Eje. El primer ministro británico, Winston Churchill, aprobó una operación encubierta que consistió en sobornar al hermano de Franco (Nicolás Franco), a varios generales y a dos ministros, el del Ejército y el de Gobernación (José Enrique Varela y Valentín Garza, respectivamente) para "calmar" al jefe del Estado español. La operación tuvo lugar entre 1940 y 1943 y los pagos se concretaron en 1944.
      Para Gran Bretaña era vital controlar Gibraltar y el norte de Africa, puerta de acceso al Mediterráneo. Si España hubiera entrado en guerra, no era de excluirse que consiguiera -también para beneficio de Alemania- apoderarse del estrecho. Medio millón de libras o un poco más, con depósitos en Suiza y Estados Unidos, evitaron que Franco entrara en guerra.
       Dicho sea de paso, en 1962 se hizo un acuerdo entre Alemania y España (Con Franco siempre en el poder) para que los alemanes pagaran una pensión para ex combatientes, viudas y huérfanos de la División Azul, mientras que España pagaría pensiones a las viudas de los caídos de la Legión Cóndor hitleriana que bombardeó territorio español durante la Guerra Civil.

viernes, 11 de agosto de 2017

TE PRESENTO A MI AMANTE

William Randolph Hearst fue un magnate del periodismo estadounidense que para 1935 era uno de los hombres más ricos del mundo. Hearst se dedicaba en particular al "periodismo amarillo", la prensa sensacionalista, y llegó a tener cerca de 40 millones de lectores en Estados Unidos y millones más en el mundo. Hearst tenía agencias de prensa, revistas como la femenina Cosmopolitan y hacía películas, además de ser poseedor de cadenas radiales.
       En 1934, de viaje por Alemania (ya hitleriana, y que gozaba por cierto de las simpatías del Readers Digest, conocido en español como Selecciones), Hearst se entrevistó con Hitler, ni más ni menos que interesado en "mejorar su imagen" en Estados Unidos. Se hizo un acuerdo para tal efecto, firmado por el ministro nazi de Propaganda, Joseph Goebbels, así que Hearst, a cambio de dinero, modificó por completo la política editorial de sus diecinueve periódicos. Los corresponsales de Hearst en la Alemania hitleriana recibieron la instrucción de retratar al nazismo de la mejor manera posible, so pena de ser transferidos u obligados a renunciar. Hearst también recibió préstamos de la Italia fascista de Benito Mussolini. En los periódicos del magnate estadounidense llegaron a aparecer artículos de Hermann Goering, segundo militar en importancia después de Hitler en la Alemania nazi.
      La principal ayuda de la prensa de Hearst consistió en hacer un retrato de terror de la Unión Soviética, por contraste con la imagen amistosa de Alemania. El Chicago American, por ejemplo, tituló el 18 de febrero de 1935: "Seis millones de muertos por el hambre en la Unión Soviética". El "material" venía de la Gestapo, la policía secreta del Estado nazi. Es la misma cifra que manejó Robert Conquest, un historiador que fue destapado el 27 de enero de 1978 como agente del Departamento de Desinformación -IRD de la policía secreta británica. En los '80, Conquest le subió a 14 millones el número de muertos por la hambruna en la Unión Soviética, Ucrania incluida.
      Hearst, quien por lo demás tuvo su papel durante la persecución macartista (anticomunista) en Estados Unidos después de la segunda Guerra Mundial, explicaba que el fascismo no era de temer, "porque sólo llega cuando un país es amenazado por el comunismo".

miércoles, 9 de agosto de 2017

ELLA ES MI NOVIA

Desde los años '20 y '30 del siglo pasado, Ford y General Motors, gigantes automotrices estadounidenses, entraron al mercado alemán. Hitler le confesó alguna vez a un periodista: "considero a Henry Ford (que era antisemita, nota nuestra) como mi inspiración". Cuando estalló la segunda Guerra Mundial en 1939, entre las dos empresas estadounidenses controlaban el 70 % del mercado automotor alemán. No tuvieron inconveniente en reconvertirse a la producción militar, mientras se resistían a los pedidos de la administración de Franklin D. Roosevelt en Estados Unidos.
     En Alemania, General Motors operaba con la subsidiaria Opel. General Motors produjo el camión de guerra Blitz que fue utilizado por la Legión Cóndor en la Guerra Civil Española y luego en la segunda guerra. Ese camión era idéntico al británico Bedford, otra subsidiaria de General Motors. Esta empresa también fabricó el avión de combate Junkers JU-88, componentes para tanques y motores para submarinos. Cuando los estadounidenses desembarcaron en Europa, los esperaban alemanes montados ni más ni menos que en camiones Opel.
     La International Business Machines (IBM) también tuvo lo suyo. Sus tarjetas perforadas se empleaban en los censos de los campos nazis de exterminio. IBM organizó el censo alemán de 1933, permitiendo recolectar información exacta sobre los judíos. En 1937, el titular de esta empresa, Thomas J. Watson, fue agasajado en Berlín por el mariscal Hermann Goering (el segundo hombre más importante de la Alemania nazi) y condecorado por Hitler (Cruz al Mérito del Aguila).
      Coca-Cola no cerró en Alemania durante la guerra. Había patrocinado las Olimpíadas de Berlín en 1936. Cuando en la guerra se acabaron los ingredientes para fabricar la bebida, se encontraron remplazos para crear Fanta, en el mercado alemán, con el anuncio: "Una Fanta, un Reich...¿juegas?".
      La empresa International Telephone and Telegraph (ITT) apoyó abiertamente al régimen nacional-socialista alemán. Henry Manne, representante de la empresa, se reunió con Hitler en Alemania en 1933. El presidente de ITT, Sosthenes Behn, se asoció en 1938 con Focke-Wulf, empresa alemana constructora de aviones de guerra (en particular aviones caza monomotor). Behn contribuyó financieramente al ascenso de los nazis desde 1930 (con pagos cash al jefe de las SS-escuadrones paramilitares, Heinrich Himmler), antes de que tomaran el poder (1933). Behn era por cierto un militar estadounidense antes de fundar ITT en Puerto Rico. La ITT construyó radios y radares que fueron utilizados por el ejército alemán durante la segunda Guerra Mundial. También durante la segunda Guerra Mundial y para mantener ocultas sus actividades, ITT hizo pagos a la Gestapo, la policía secreta del Estado nazi.
     

lunes, 7 de agosto de 2017

DE LA INSINUACION A LA INTIMIDACION

¿Debate en la democracia? No parece tan seguro, menos cuando el foro-ágora, por el hecho de tener micrófonos y reflectores, además de permitir "relaciones" en el Facebook, hace creer a muchos que son vedettes intocables o que pueden parecérseles desde el anonimato.
       André Perrin explica en Scénes de la vie intellectuelle en France (Escenas de la vida intelectual en Francia) cómo se intimida para no debatir. No se lee a quien se critica, por cierto: agreguemos que no lo hacen ni siquiera dictaminadores ni evaluadores en las universidades, quienes se limitan en cambio a "husmear" la mundanidad del dictaminado/evaluado para pasar a descalificarlo si no es considerado in.
     La descalificación pasa según Perrin por buscar en el otro la supuesta baja pasión "inconfesable". Y hay algo más, lo "políticamente correcto". Según Perrin, esto adultera el debate intelectual que, a diferencia del debate político, no es un combate en el cual hay que abatir al otro, sino una búsqueda conjunta de alguna verdad, admitiendo de entrada que puede haberla, así sea relativa. Debería operar, según Perrin, el "principio de caridad" de Quine, por el cual uno es capaz de ponerse en los zapatos -en las razones-del otro. Pero lo "políticamente correcto" es, como está indicado, "político", por lo que sí se trata cuando menos de excluir al otro (descalificándolo como par en el dictamen y la evaluación académica, por ejemplo). Para descalificar se usa lo que, a juicio de Dominique Lecourt, es un procedimiento favorito de la tecnocracia: poner la moralina por delante. Según Perrin, desde el momento en que se hace esto, ya no hay debate, porque no se trata de saber si algo es verdadero o falso, sino de mostrar que está bien o mal. Lo mismo sucede con el dictamen no argumentado, que se reduce a descalificar el ejercicio académico como tal en el par ("no es un artículo científico sino un ensayo", etcétera...).
      Pongamos por caso que alguien quiera argumentar contra el matrimonio igualitario (de personas del mismo sexo): se le preguntará si "algún homosexual le ha hecho algo" (¿está resentido el interlocutor y habla desde la baja pasión?), o, en idioma "políticamente correcto", se le dirá de entrada que es homofóbico, lo que está mal y ocasionalmente sancionado. El debate se ha terminado.
       En México se presentan con mayor frecuencia estos casos de intimidación. El recientemente fallecido Marcelino Perelló afirmó en un programa de radio que "sin verga no hay violación", remitiendo, como lo precisó después, a la caracterización jurídica del hecho. Perelló se equivocó en el caso de la legislación mexicana, lo que admitió. Pero en vez de discutirse de lo cierto o falso de esta y otras afirmaciones, fue acusado de misógino y sexista, sentado en el banquillo de los acusados en las redes antisociales y expulsado de su programa de radio, además de ser, según él, invitado oficialmente a abandonar "por su seguridad" su clase en Ciencias. No se equivocó: hizo el Mal. Poco tiempo antes, Nicolás Alvarado tuvo que renunciar a un cargo televisivo por haber escrito que el cantante Juan Gabriel, era, palabras más palabras menos, malo y "naco", algo que podía entenderse de distintas maneras. También hizo el Mal. Las redes antisociales no dejaron ningún espacio al debate (pongamos por caso: ¿era vulgar o no Juan Gabriel?), sino que pidieron !el puesto de Alvarado! En ambos casos, la universidad aceptó la intimidación. Ya no queda claro, en este newspeak, si las universidades, por ejemplo, son lugares para elucidar con conocimiento lo cierto o lo falso de lo dicho o lugares para evitar el debate -mediante la mundanidad- de tal modo que no se vean afectados los intereses de ciertos lobbies  -neo-fascistas culturalmente hablando- ni las carreras tecnocráticas que están en el Bien, un Bien de "mucha clase".

viernes, 4 de agosto de 2017

PARLOTEANDO

Una vez que la palabra significa otra cosa que la cosa que designa, esa misma palabra-significante se intercambia en los medios de comunicación masiva y en la academia con un guiño de ojo de clase o, si se prefiere, de estatus, en un circuito cerrado, que es también el de los consumidores que lo son sin producir. Ni siquiera se produce una etimología, ni siquiera tampoco una definición (de lo que sea), sino que se ensamblan-maquilan palabras para generar una "lógica del significante" que termina por ser confundida con lo real y cree, además, !que lo está creando! Como es un poder de interpretación, se cree un poder de decisión. !La palabra decide, el parloteo es real! Los medios y los intelectuales y académicos de hoy terminan así operando en "la realidad" de manera arbitraria.
      Michel Clouscard definió alguna vez en Lettre ouverte aux communistes (Carta abierta a los comunistas) esta manera del "Verbo" de "encarnarse", aun con el contenido perdido, pero mediante un monopolio: la tecnología de lo mundano es "la de la insinuación freudo-marxista, el discurso que sugiere, desliza, insinúa, intimida, que se ha hecho esnob-que hace esnob".
      Como en las pintas de mayo del 68, la pregunta es: !camarada!¿desde dónde me hablas? André Perrin acaba de publicar un libro (Scénes de la vie intellectuelle en France/Escenas de la vida intelectual en Francia) en el cual muestra cómo opera la intimidación, al menos en una de sus formas: ¿quien habla en un debate no lo estará acaso haciendo desde una baja pasión, desde el resentimiento, el odio, la intolerancia, el rencor personal, etcétera? Es una excelente manera de descalificar en un debate de razones en el cual resulta que el intimidado no habla -supuestamente- desde la razón (que en el circuito cerrado se asimila al esnobismo ), sino desde la baja pasión (y por ende, sin "uso de razón"), insinuación para la que sirve de maravilla el freudismo, el psicologismo, el freudo-marxismo. La supuesta baja pasión es "inconfesable" y hay que hacer que el intimidado "confiese", para lo cual puede servir otro "método", lo que Perrin llama "la cacería de palabras". ¿El interlocutor no comparte las vueltas del significante alrededor de la mundanidad, no comparte los términos impuestos? Algo malo tendrá -en lo personal- que no es esnob, que no hace circular sus palabras como se debe, como los demás. ¿No gusta de la frivolidad y la moda? Algún trauma lo volvió serio y reprimido, frío y aburrido. Algo trae. Lo que sea.
   

miércoles, 2 de agosto de 2017

DE MODA

Actualmente casi no hay verdaderas noticias, salvo las que hacen escándalo social o nota roja. No las hay porque se ha perdido la duración. En el mundo de las noticias, todo es efímero, nada parece durar, aunque en realidad pasa otra cosa que explicaba hace ya mucho tiempo Michel Clouscard en Le capitalisme de la séduction (El capitalismo de la seducción).
       La palabra-signo, decía Clouscard, se pone a significar otra cosa que la cosa a la que se refiere. Se insinúa o se desliza, digamos que bajo la palabra, "algo" distinto, en lo cual se insiste y que luego parece por lo demás quedar en el olvido, cuando la moda mundana ha pasado. Así, por ejemplo, se equipara "libre mercado" con "democracia" y "socialismo" con "terror", o "capitalismo" con abundancia y "socialismo" con escasez. No hay aquí ningún concepto en juego: es pura seducción, puesto que la diferencia entre capitalismo y socialismo está en la forma de la propiedad (privada o social). Esto nunca se discute ni sale a relucir, lo que permite la equiparación, igualmente, de "los dos totalitarismos" (el fascista y el comunista). Se machaca hasta que una palabra-signo remita a un arquetipo (un "modelo", o un "ejemplo de ideas") que pasa como tal al inconsciente colectivo.
       Pasada la moda de tal o cual tema, en realidad vuelve a salir a flote, en ocasiones, "la cosa", pero bajo la forma del arquetipo que sólo mueve a respuestas automáticas y a decir "lo que sea" con tal de seguir deslizando "significantes" (palabras) que ya han perdido su significado real. Este deslizarse de los significantes-palabras es posible con mayor fuerza en mundos -como el de los medios de comunicación masiva- en los cuales se consume sin producir, por lo que pasa desapercibido "de qué está hecha la cosa" y se puede proseguir al infinito con este consumo-parloteo. La iniciación a la mundanidad es toda una iniciación al "deslizar" e "insinuar" (otros significados) evitando siempre el referente y "aludiendo", siempre también, a lo que está de moda. Esta funciona justamente así, insinuándose y remitiendo a los arquetipos. Las noticias se vuelven moda: claro que se habla de ellas, pero con mundanidad y de tal modo que muy pronto todo cae en el olvido. De moda en moda y de olvido en olvido, así se ha puesto a funcionar también -al sincronizar con los medios de comunicación masiva- la academia, arriesgando pérdidas infinitas por ganancias finitas.

lunes, 31 de julio de 2017

CONTRA RUSIA: EL NUEVO FULTON

De acuerdo con una entrevista del diplomático soviético/ruso Valentín Falin con Ria Novosti, hace ya algún tiempo, el entonces presidente estadounidense William Clinton dijo, en una reunión secreta en 1997 con congresistas de su país: "con nuestra activa contribución quedó desmembrada Yugoslavia. Nuestra próxima tarea consiste en desmembrar a la Federación Rusa". El plan no era tan secreto, ya que desde años antes aparecía en libros sobre "Las guerras del futuro" y lo esbozó el hoy extinto Zbigniew Brzezinski en su texto El gran tablero estadounidense. Proponía dividir a la Federación Rusa en tres partes. Según Vladimir Putin, líderes mundiales le llegaron a expresar que consideraban que Rusia tenía un territorio demasiado grande. Curiosamente, Clinton hizo su declaración entre dos guerras en Chechenia, parte de la Federación Rusa. y Brzezinski nunca ocultó que quedarse con Ucrania podía ser clave para arrinconar a Moscú.
        La otra "idea" estadounidense que estuvo presente desde hace mucho fue "decapitar" nuclearmente a la Federación Rusa. Interrogado hace poco por el cineasta estadounidense Oliver Stone sobre si debilitar a Rusia y tirar a su actual mandatario podía ser parte de un plan para apoderarse del arsenal nuclar ruso, Vladimir Putin contestó: "esta opción es posible". Estados Unidos no dejó de coquetear con la posibilidad de una "revolución de colores" en la Federación Rusa, por lo que Moscú puso límites a las supuestas "organizaciones de la sociedad civil", organizaciones no gubernamentales financiadas desde el exterior, y a la oposición directamente vinculada con Occidente.
       Pese a la reiteración de las sanciones antirrusas, la Federación Rusa no ha salido mal librada de este otro plan para afectar su integridad y provocar un caos que justifique alguna forma de intervención, pongamos por caso "humanitaria". Falin había dicho que las palabras de Clinton fueron un nuevo Fulton, en alusión al lugar del discurso de Winston Churchill que inauguró la llamada "Guerra Fría" en 1946. En cierta medida, así ha sido, aunque las batallas del cerco comenzaron antes (probablemente entre la invasión a Panamá y el primer ataque a Iraq): no ha habido "cambio de época", sino aceleración de los planes que Occidente albergó desde la segunda posguerra del siglo XX y que empiezan a mostrar fallas y probablemente también cuarteaduras en el "establishment" estadounidense y europeo.

viernes, 28 de julio de 2017

RUSIA-EU: ¿FIN DE LA IMPUNIDAD?

Contra la opinión latinoamericanista, convencida de que el "nuevo enemigo" para Estados Unidos había pasado a ser (y es) China, el jefe del Estado Mayor del ejército de Estados Unidos, el general Mark A.Milley, aseguró hace poco que "Rusia es el único país que representa una amenaza para nuestra existencia" (la existencia estadounidense). Antes, esta enemistad estaba escondida detrás de una supuesta prioridad en la "lucha contra el terrorismo", pero Milley tuvo la virtud de ser claro. "Unico país", dijo refiriéndose a la Federación Rusa. La declaración fue desde luego descabellada, puesto que no hay ninguna amenaza de Moscú contra Estados Unidos y las historias de "hackeo" son inventadas. Milley pareció referirse sobre todo al hecho de que Rusia es el único país que puede devolverle eficazmente un ataque nuclear a Estados Unidos, que puede perder.
       Con todo, hay algo más sorprendente. Milley subrayó que Rusia y Estados Unidos "no son enemigos". "Una competencia sin conflicto es nuestro objetivo deseable", dijo. Esto bien podría querer decir, junto con la declaración anterior, que Estados Unidos no ha renunciado a ponerle zancadillas a Moscú. Al mismo tiempo, Washington habría comprendido que un primer ataque nuclear dizque "preventivo" contra Rusia podría traer más desventajas que ventajas o, dicho de otro modo, más costos que beneficios, por lo que no entraría en una dinámica capitalista y sería por ende un "absurdo". Como sea, no faltan en el Deep State (Estado profundo) estadounidense, en Europa y en Asia quienes estén convencidos de la gratuidad del fin de la contienda entre capitalismo y sovietismo, y de que por ende se puede seguir en la impunidad.

miércoles, 26 de julio de 2017

ESTADOUNIDENSES CONTRA EL MILITARISMO

Un estudio estadounidense citado por Russia Today (elaborado por Douglas Kiner, de la Universidad de Boston, y Francis Shen, de la de Minnesota) analizó condado por condado y estado por estado la baja en los votos para el Partido Demócrata en Estados Unidos entre 2012 y 2016, y lo relacionó con las tasas de mortalidad en los mismos por causa de las guerras en Iraq y Afganistán (pérdida de soldados estadounidenses). El estudio demostró que a mayores pérdidas de estos soldados en esas guerras, menor fue el voto para Hillary Clinton y mayor para el actual mandatario estadounidense, Donald Trump. Fue en particular el caso de Pensilvania, Michigan y Wisconsin.
     Dicho de otro modo, estos tres estados y algunas variantes más -sectores pobres y trabajadores- contribuyeron más a la victoria electoral de Trump que el muy supuesto "hackeo ruso".  La clase trabajadora con más víctimas por causa del militarismo estadounidense se inclinó por Trump, mandando lo que hoy suele llamarse "un mensaje" de rechazo a la guerra, justo cuando los protofascistas neoconservadores/clintonianos se aprestaban a complicar el conflicto bélico sirio y a emprenderla con mayor fuerza contra Rusia.

lunes, 24 de julio de 2017

FRANCIA, UNA PLUTOCRACIA MAS

El gobierno francés de Emmanuel Macron tiene una extraña representatividad, lo que dice mucho de las democracias actuales, llamadas con frecuencia "representativas" (y, erróneamente, liberales, porque el liberalismo tocó a su fin con la crisis de finales del siglo XIX). Etimológicamente, la democracia es el "gobierno del pueblo" (el "demos"), aunque de este no se sabe bien a bien en dónde quedó. A lo sumo, la democracia es ahora el gobierno "de la mayoría", pero...ni siquiera esto es seguro.
      En efecto, en la segunda vuelta de las elecciones francesas, los electores se equivocaron de sentido del voto, y, como lo ha dicho la periodista francesa Natacha Polony, confundieron una elección presidencial con un referéndum sobre el Frente Nacional (FN), de derecha, algo que aparentemente nadie les estaba preguntando. Pareciera en efecto que les hubieran preguntado a los electores: ¿quieren ustedes al FN "fascista" en la presidencia? Muy "heroicamente", los bobos de "la mayoría" se cargaron a favor de La República en Marcha (LRM), de Macron. En la primera vuelta, Macron obtuvo apenas el 16 % de votos de los inscritos en el padrón electoral (del total del padrón): 32 % de los votos emitidos, porque hubo un 50 % de abstenciones. En la segunda vuelta, Macron obtuvo 66 % de los votos, pero con un tercio de votos nulos, en blanco o de abstenciones. Las elecciones legislativas dicen aún más: en la segunda vuelta votaron apenas 43 % de los inscritos (récord histórico de abstenciones: 57 %), y los ganadores obtuvieron alrededor del 55 % de los votos, por lo que, de acuerdo con la resultante presentada por Alejandro Teitelbaum en el portal de Alainet, representan...el 25 % del padrón electoral. En el mejor de los casos, LRM representa a un tercio del electorado, pero tiene 60 % de los diputados.
       Hace rato que categorías enteras de la población francesa no están representadas en ninguna parte. Los obreros representan el 20,5 % de la población activa francesa, pero en la Asamblea no hay ni un solo representante obrero. Obreros y empleados suman 50 % de la población activa, pero cerca del 80 % de los diputados franceses que entraron al Parlamento entre 2007 y 2012 provenían, siempre según Teitelbaum, de las llamadas "categorías superiores" (industriales, jefes de empresas, cuadros superiores, profesiones liberales...), que no pasan de entre el 13 % y el 14 % de la población. Hoy, ni el partido comunista tiene a obreros entre sus cuadros dirigentes (en la primera Asamblea Nacional francesa de posguerra, los obreros y empleados representaban 18,8 % de los diputados y los comunistas tenían 150 parlamentarios sobre 522).
       ¿Mayoría de qué? De los votantes, no tanto. Y representativa de las categorías socio-económicas de la población, menos. A lo que se parece mucho Francia es a una plutocracia -un gobierno de y para una minoría de ricos (es de lo que se trata en un país como Estados Unidos, cualquiera que sea el ganador).
   

viernes, 21 de julio de 2017

RUSIA-OTAN: HACE BUEN TIEMPO (GRACIAS AL SOL)

A partir del próximo año, la Armada rusa comenzará a estar equipada con misiles hipersónicos Tsirkón. Entre el año 2018 y el 2020, se equipará además no sólo a los grandes buques (Almirante Najímov, Piotr Veliki- Pedro El Grande, Almirante Kuznetsov), sino también a otros más pequeños.
       El Tsirkón alcanza una velocidad de Mach 8 (ocho veces la velocidad del sonido, hasta 7.400 km/h, o 2,5 km por segundo), vuela dos veces más rápido que la bala de un francotirador y no puede ser detenido por el escudo antimisiles de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), incluyendo los sistemas de detección Aegis. El Tsirkón hará inútiles los sistemas de defensa antiaérea estadounidenses para los próximos años (hasta 30). El Tsirkón tiene la ventaja de ser maniobrable (puede cambiar de dirección). El alcance es de 500 kilómetros y tampoco puede ser alcanzado por interceptores terrestres.
     Es el Washington Times que reconoció que el Tsirkón es un arma asimétrica que puede contrarrestar eficazmente un ataque nuclear. El mismo rotativo constató: "en este contexto, el sistema de defensa antimisil estadounidense parece obsoleto". Iván Konoválov, director del Centro de Análisis Estratégico de Moscú, declaro a la cadena rusa Zvezda sobre los sistemas antimisiles estadounidenses: "van a verse obligados a gastar su dinero en crear nuevos sistemas. Si desean gastarse el dinero, que se lo gasten. Es su problema". En efecto, parece que el problema ha caído del lado de Occidente y sus aliados. Y no es un problema menor.

miércoles, 19 de julio de 2017

LA OTAN SE PONE PARDA

Recientemente, la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) divulgó, en nombre suyo, un vídeo de homenaje a los llamados "Hermanos del Bosque", que después de la segunda Guerra Mundial crearon destacamentos de guerrilleros para luchar contra las autoridades soviéticas en los países del Báltico: Lituania (donde los "Hermanos del Bosque" tuvieron la mayor fuerza), Estonia y Letonia. El vídeo, de unos ocho minutos de duración, incluye testimonios de combatientes sobrevivientes que hablan gozosos y que han sido reconocidos oficialmente por sus respectivos gobiernos.
      Distintas autoridades rusas se manifestaron en contra de este vídeo, que en efecto, plantea problemas de interpretación histórica.
      Antes de que terminara la segunda Guerra Mundial, los "Hermanos del Bosque" participaron por miles en los rangos de las Waffen-SS nazis (un cuerpo de élite hitleriano), consideradas como organización criminal en los juicios de Nuremberg. Esta alianza atacó no nada más a los soviéticos, en el Frente Oriental, sino que se dedicó también al exterminio de judíos del Báltico (80 % de estos judíos fueron exterminados por los "Hermanos del Bosque"). Los judíos eran civiles. En las Waffen-SS participaron, además de los "Hermanos del Bosque" de los tres países del Báltico, hombres en armas de Ucrania, Croacia y Bosnia. Dicho sea de paso, después de la guerra hubo importantes jerarcas de los "Hermanos del Bosque" entrenados por la Central de Inteligencia Americana y los servicios secretos británicos (M-16, mediante la "Operación Jungla").
       Queda claro que el antisovietismo-anticomunismo termina invariablemente -como ha sucedido entre los ucranianos, los croatas y los bosnio-musulmanes- en la reivindicación del pasado nazi, por lo que, de nueva cuenta, cabe señalar que no hay la tal equivalencia entre los "dos totalitarismos". El asunto nunca fue así. LA OTAN hace proselitismo pro-nazi, así sea de manera indirecta, y reina en Occidente el mismo silencio que cuando la primera ministra británica ofrece "ataques nucleares preventivos" como quien ofrece dulces a la salida de una escuela.

lunes, 17 de julio de 2017

EL QUE SABE, SABE

Eso que tú quieres, éso tengo yo. Tal vez ha caído en el discurso del Otro, Big Mother. Y lo vive a plenitud.
     El perverso no tiene falta en ser, no le falta nada, no está nunca en falta, no es, a diferencia del común de los mortales, un ser incompleto. Vive a plenitud, a todo lo que da, al máximo, como si se tratara de velocidad, de estar a full. Es feliz, diríase que a ultranza, y lo ostenta con estetización en su Facebook. No hay grietas, no hay fisuras, ni fallas, ni "lapsus". Un neurótico puede envidiarlo. De hecho, el perverso se le cruza en el camino al común de los neuróticos para que éste lo envidie, para que envidie el saber-gozar, porque el perverso "sabe cómo hacerlo", y busca demostrarse y demostrar que "sí se puede". El tiene el saber sobre lo que tú necesitas. "Lo que tú necesitas es...".
     ¿Cómo le hace? Tapando la falta con poder y con la puesta en escena del poder. No, no está en decadencia. No, no hay graves problemas sociales, por ejemplo en la educación y en la salud, o en una industria en muchos lugares en ruinas, o por la violencia. No pasa nada, porque son "accidentes" o "daños colaterales", no muestras de que algo falla adentro. Adentro todo está completo, y hay que seducir al otro para "capturarlo" en la hipnosis ante ésta completud. Pervertir es, por etimología, "darle la vuelta", digamos que "sacarle la vuelta". El poder es el del "excepcional" y el de la "nación indispensable", Big Mother lo dijo. El poder te escucha, mientras no tengas nada qué decirle de alguna falla, ya que en éste caso le "sacará la vuelta" con un discurso de puesta en escena prefabricado, una desmentida o una denegación. No importa qué es la falta, importa taparla, no importa la "falta en ser", importa taparla con algún "tener". Eso que tú quieres, éso tengo yo. Pobres de los países y de las personas que no son, sino que aún tienen por hacer.

viernes, 14 de julio de 2017

ARROJADOS AL MUNDO...

Y arrojados a la victoria, nacidos para la gloria. El sistema que se declaró vencedor y el país que lo encarna muestran, cada vez que pueden, que no se trata de transformar nada, sino de garantizar el Dasein, el "estar en el mundo", el "estar-aquí", un "plantarse", para decirlo de modo más prosaico. La esencia del ser del vencedor consiste en "existir", en ser real y no ideal, en rechazar este ideal o lo que se le parezca (una convicción, un principio) y en reivindicar cualquier cosa que sea real, hasta un reality show. "Al ser le va el ser", así que al ser le va el american way of life. Se está "al modo de la existencia" en un mundo que "mundea" (!).!Pues que mundee!
      Así las cosas, a pesar de estar arrojado y caído, a pesar de la angustia (tal vez por el hecho de que el "ser" del campeón y número uno algún día no lo sea más), no hay de qué preocuparse, ni mucho que justificar ni argumentar (el que argumenta es porque no es). Se es para sí en tanto que se es único. Sólo hay que "develar lo oculto" del ser, con maneras estéticas, con algún "arte"o un "manifestarse" que sea tomado como tal. El ser se puede develar con el bello espectáculo bélico, la puesta en escena, al modo de la operación Tormenta del Desierto. Nada de razones. Simplemente un "i am tired of Saddam Hussein" ("estoy cansado de Saddam Hussein"), al modo de George H.W. Bush. O mostrando alguna fotografía de armas de destrucción masiva inexistentes. Ni quien reclame, porque lo que es, es, y cada quien es lo que es, "lo que hay", como diría mi compadre. Sí, "es lo que hay", así que toma lo mejor y manifiéstate, exprésate, pregúntate what's in it for me (que hay para mi en éste "estar aquí"). Quien diga que "no es lo que hay", sino que algo falta, que en realidad podría ser de otro modo o volver a ser de otro modo, está, como lo sugería Barack Obama, hoy ex mandatario estadounidense, en el "lado equivocado de la Historia". No es que Estados Unidos deba volver a ser algo en grande. Es que lo es y a "este ser le va su ser", por lo que sólo hay que existir.

miércoles, 12 de julio de 2017

EN ARAS DE LA PAZ

El fin del equilibrio bipolar creó la creencia en una paz universal (se hablaba entonces de los "dividendos de la paz"), algo así como la "paz perpetua" de Kant que Domenico Losurdo discute en Un mondo senza guerre (Un mundo sin guerra). ¿Es posible un mundo sin guerra?
       Estados Unidos ha estado inmiscuido en prácticamente todos los conflictos bélicos desde 1989-1991. Pero esta presencia no ha aparecido -ni siquiera entre la intelectualidad, la izquierdista incluida- como agresión imperial, sino como ánimo de preservar la paz, el "orden mundial" y "la seguridad" contra toda suerte de amenazas, entre las cuales no falta ahora "la amenaza rusa". Dicho de otro modo, Washington no aparece en esta serie de actos bélicos (Panamá, Iraq, Somalia, Yugoslavia, Afganistán, Libia, Siria, Ucrania...) como un atacante y un factor de desestabilización, sino como una gran potencia que tiene que -por deber- intervenir militarmente para preservar la paz, evitar todo tipo de discordias (étnicas, religiosas, etcétera) y por "razones humanitarias". En otros términos, las intervenciones y ocupaciones de Estados Unidos y sus aliados y socios parecieran destinadas a preservar la paz y evitar conflictos. ¿Cuál paz? La del vencedor de 1989-1991, desde luego. Desde este punto de vista, las acciones militares de Estados Unidos resultan ser, a los ojos de la supuesta "opinión pública", un factor de estabilización, y entiéndase que de paz. No hay imperialismo, salvo el ruso en Ucrania y Siria; y no hay un gran trouble maker (perturbador), sino "amenazas" de "parias" y "canallas" para un mundo como el de Imagine, de John Lennon, de fraternidad universal y sin fronteras. En este orden de cosas, una agresión -un primer golpe nuclear, pongamos por caso- contra la Federación Rusa o contra China sería un acto defensivo contra "el zar hackeador de la democracia" o, muy secundariamente, contra el "peligro amarillo". ¿Acaso ese "zar" no amenaza nuestra seguridad y, sobre todo, nuestra paz? La "opinión pública" está lista para creérselo, entre otras cosas gracias al modo en que los medios de comunicación masiva y las presstitutes presentan el mundo: un lugar lleno de "peligros" para la pax americana.

lunes, 10 de julio de 2017

PRETTY BLUE EYES

Desde principios del siglo XX, Estados Unidos no ha podido recuperarse de sus crisis económicas sin guerra. Como lo recordaba hace algún tiempo Myléne Gaulard en una conferencia sobre Rosa Luxemburgo disponible en la Web, en 1914, al inicio de la primera Guerra Mundial, Estados Unidos se encontraba en recesión y la tasa de desempleo sólo pudo bajar espectacularmente para 1918 gracias al conflicto bélico. También según Gaulard, el New Deal de Franklin D. Roosevelt sólo pudo funcionar a medias y los niveles de actividad económica (como la inversión) a finales de los años '30 no eran mejores que los del comienzo de la Gran Depresión. El asunto puede seguir: aún recuperándose con la segunda Guerra Mundial, Estados Unidos volvió a tener tendencias a la recesión en la posguerra y salió a flote parcialmente gracias a la guerra de Corea y luego a la de Vietnam. A principios de los '80, el entonces presidente Ronald Reagan llegó con una recesión y lanzó la "Guerra de las Galaxias"-aunque no se concretó- contra la Unión Soviética; algo similar pasó en vísperas de la primera guerra de Iraq.
      Cabe señalar que Estados Unidos ha ganado casi todas sus guerras (incluyendo las de Iraq y Afganistán), salvo en Vietnam. La primera guerra del Golfo estuvo destinada a que los estadounidenses se deshicieran del "síndrome de Vietnam". Esto quiso decir "volver de nuevo aceptable la guerra" (make war great again!) siempre y cuando volviera a ser rentable (con todos los inventos a prueba en la operación "Tormenta en el Desierto").
       La guerra ha sido propuesta por varios economistas -John Maynard Keynes incluido- como una forma de salir del atolladero de la crisis. Hace poco (2011) lo proponía medio en broma medio en serio (contra una "amenaza alienígena") el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman.
     El armamentismo (la industria militar) supone, según Rosa Luxemburgo, una "punción" -vía impuestos - sobre el salario para trasladarlo al gasto que crea demanda para las empresas militares, una nueva "salida" de inversión. Es por este motivo que terminar con los complejos militares-industriales podría ayudar en cambio a gastar en otras prioridades para salir de la crisis (sacando a mucha gente de la pobreza), según la argumentación que defendió largamente, por ejemplo, Fidel Castro. Pero el capitalismo prefiere resolver antes los problemas de ganancia, recuperándola, cuando tiende a caer, con la guerra, el negocio con la muerte, digamos que "el último negocio" (contrarrestar con la muerte la caída tendencial de la tasa de ganancia, incluida la que puede provocar la sobre-producción en la industria bélica). La guerra permite efectivamente destruir la sobre-producción, el exceso de mercancías y (supuestamente) de hombres, y "recomenzar el ciclo" de acumulación. Es probable que el capitalismo deje de incluir entre sus negocios las grandes guerras -que no son una fatalidad histórica- cuando se le aparezca que no son rentables, sino que pueden conllevar más costos que beneficios.

viernes, 7 de julio de 2017

SEDUCCION

La destrucción de la Unión Soviética y el bloque socialista no fue violenta, salvo excepciones. Se pareció más bien a un acto de seducción en el cual, con tal de estar a la moda, buena parte de los habitantes del otro lado de la Cortina de Hierro no tuvo ninguna dificultad en dejarse persuadir. El mundo capitalista venía construyendo un escaparate desde tiempo atrás: se sabía así, por ejemplo, que Berlín Occidental era una "vitrina" para deslumbrar al Este "gris".
       En la seducción, el ser de quien seduce parece perderse escondido en el parecer. Así que el mundo capitalista no enseñó los dientes ni las garras, sino las mercancías y el dinero, al punto que en 1991, poco antes de ser objeto de un "golpe de Estado", el líder soviético Mijaíl Gorbachov estuvo cerca de conseguir algo así como un Plan Marshall para su país en una reunión del G-7. Y es probable que muchos soviéticos lo desearan. Tenían ante sí, más allá de escaparates locales semi-vacíos o vacíos, un gigantesco "mercado del deseo" exterior, hecho más de publicidad y de mensajes subliminales que de propaganda directa, a diferencia de la propaganda soviética, que nada o casi sabía de mercadotecnia. Si el apoderarse del bloque socialista fue una "promoción de venta", funcionó a la perfección. Fue al mismo tiempo una "promoción de venta" y una compra (algo así como una OPA, Oferta Pública de Adquisición), más que un acto de guerra.
      Después cambiaron las cosas. El ser despuntó detrás del parecer, con su naturaleza y sus propiedades. Acabaron tocando a las puertas de la otrora Rusia soviética no los Reyes Magos ni Santa Claus cargados de regalos, sino tropas, buques de guerra, cazas, escudos "anti-misiles" y toda una parafernalia bélica, sin que los rusos tengan una explicación convincente, porque decir que el mundo capitalista "se quedó  en la época de la Guerra Fría" y que "los tiempos han cambiado" no es un argumento, sino una pirueta retórica o un mal intento de revire. Simplemente, aunque existan otras posibilidades y tendencias hoy, la guerra es inherente al capitalismo, no por cuestiones de "mala intención", sino de sobre-producción, exactamente el mismo motivo por el cual hubo la "promoción de venta" previa que tanto encandiló a los soviéticos y los atrajo por lo menos desde los años '70.

jueves, 6 de julio de 2017

ESPECIE DE...

Hace algunos años, no tantos (por lo menos hasta la década de los '70 del siglo pasado), no se estilaba, mucho menos con la frecuencia de hoy, hablar de "la especie", en referencia a los habitantes del planeta. Hoy no escasean las preguntas sobre "la sobrevivencia de la especie", el "futuro de la especie", etcétera, de un modo claramente darwiniano. ¿Está "apta" la "especie" para sobrevivir? Es posible pensar, por lo demás, que dentro de la "gran especie" hay distintas "especies", para beneficio del "pluralismo". Dicho sea de paso, al hablarse de "especie" se deja suponer que se está en "evolución", como todas las especies, y no en "revolución", algo que no ocurre "en todas las especies", salvo en la humana.
      Hasta los años '70, en efecto, muchos preferían hablar de "la Humanidad", con mayúscula. ¿Iba a sobrevivir la Humanidad a un conflicto nuclear, por ejemplo? Hoy, muy llamativamente, casi nunca se habla de "la Humanidad", ni se dice de alguien que tiene "humanidad" (con minúscula), sino que se menciona su "lado humano", como si el otro fuera animal -lo propio de la especie biológica. Así, tal o cual "dejó ver su lado humano", o tal o cual tiene "un lado muy humano". Esta forma de hablar asocia "lo humano" con el Bien, aún cuando el siglo XX demostró que el ser humano -no la especie- es capaz de los actos más inhumanos, de comportarse peor que un animal (ningún animal crea cámaras de gas para matar en serie, industrialmente, por ejemplo).
      Se habló de "Humanidad" cuando existió la idea de que el ser humano se distingue por su capacidad para hacerse consciente y emanciparse -del comportamiento inhumano- y cuando el peligro del aniquilamiento nuclear requería un grado de conciencia muy alto para evitar lo peor., lo que se logró gracias al periodo de Mijaíl Gorbachov en el liderazgo soviético.  Cuando había Humanidad, era además en común, por la destrucción mutua asegurada (MAD, por sus siglas en inglés) en caso de guerra nuclear. La vuelta a "la especie" es a la "sobrevivencia del más apto", incluso en caso de conflicto nuclear, por lo que "la especie" busca deshacerse de "los más débiles", o los que cree tales. Se perdió de este modo la idea de una Humanidad compartida entre iguales, para que quede claro que, al mismo tiempo que unos creen ser más aptos que otros ("excepcionales", "indispensables"), en realidad pueden estar mostrando que son más inhumanos, o simplemente humanos inhumanos a quienes, por lo demás !los vasallos reclaman liderazgo! La vuelta a "la especie" es así, desde los privilegiados, una petición -aunque recubierta de moralina o incluso involuntaria- de deshumanización. !Vaya evolución!

lunes, 3 de julio de 2017

DE POSTRE

Es mediante el lenguaje -y el "significante"- que se encuentra en la universidad pública el modo de "deslizar", pero sin decir. Hay que estar en el significante y hacerlo circular. En apariencia, no hay modo de establecer significados, pero no importa demasiado: en efecto, se ha instituido la moda de que, ya que la realidad no se puede conocer, lo que cuenta son los "juegos de lenguaje" y las convenciones (por lo demás arbitrarias) sociales que deciden el punto en el cual, para decirlo en términos del psicoanalista francés Jacques Lacan, la palabra/discurso se "atornilla" o se "acolcha" (por ejemplo, socialismo=escasez o mercado=riqueza).
     Gracias a la intrusión de estas "corrientes" en la universidad pública, ésta terminó por no definir por sí misma el significado y el sentido de lo que hace, delegándolo, supuestamente, en "la sociedad a la que se debe", aunque se trata en realidad de los medios de comunicación masiva y los organismos internacionales. Son ellos los que determinan mediante ventrílocuos "la agenda". El eco que encontraron estuvo en la filosofía universitaria en MBP, los filósofos analíticos, los de los "juegos del lenguaje" e incluso, a final de cuentas, entre los nietzscheanos sueltos por ahí, puesto que para Nietzsche, la "lectura" del mundo (por llamarla de algún modo), un mundo que no se puede conocer, no es más que un interminable juego de metáforas, metonimias, etcétera. ¿Qué es lo que importa? Cuando no el informe experto (algo sí como el briefing), el comentario del opinólogo o cafetólogo ante los reflectores, en ambos casos "en torno al significante" designado desde fuera. En medio queda -sobre mujeres, jóvenes, indios, negros, gays, etcétera- la exégesis o la glosa que inventara el franquista catalán Eugenio d'Ors. Es también desde fuera -puesto que ya no se produce en función de necesidades internas, las disciplinarias incluidas- que se lanzan los temas de consumo, por lo general, de coyuntura. Los universitarios públicos consumen los objetos designados desde fuera por el neo-fascismo cultural de los medios de comunicación masiva y las redes, confundiéndolas con "la sociedad". Se va "de caso en caso" como en la canción se va "de golpe en golpe": en la sincronización y con ritmo por las urgencias de competir ("no quedar fuera") y por la atracción del neo-fascismo cultural, al grado que, volcados hacia fuera, los académicos suelen ser los primeros en lanzarse contra la academia y contra el raciocinio, vendiéndolo para comprarse algo en el consumo foráneo.

viernes, 30 de junio de 2017

A GOZAR

La universidad pública no lo es desde el momento en que introduce en su funcionamiento criterios de mercado (el intercambio entre dos partes privadas, quien ofrece y quien demanda): hay una "oferta" académica para estudiantes que sienten así que "el cliente es rey" ("al cliente lo que pida"), incluso cuando no hay mayores pagos de por medio (ni de promedio, a diferencia de la universidad privada).
        Aunque el psicoanálisis no se enseña en esa universidad, en los últimos años fue deslizándose con la moda lacaniana la de insinuar el goce (o "plus-de-goce", con el "plus" de "plusvalía") incluso pese al psicoanalista francés, para quien el goce estaba asociado al usufructo (en el límite, digamos que una forma de renta) y al gasto. Más de un universitario usufructúa (una "posición") y gasta, para no decir que, mientras se pide dinero del Estado, hay un despilfarro monumental, mismo que da la impresión de que la ruina académica no es tal, o de que en todo caso importa poco ante la fiesta de los reconocimientos mutuos ("universidad de compadres" para "capitalismo de compadres") y los viajes al mundo entero. La universidad, pues, es gozosa, está para ser disfrutada (lo que sugiere de por sí un esfuerzo menor).
      Para Jacques Lacan, al goce se renunciaba porque el individuo está siempre "agujereado" por la falta, está "con falta en", "tachado", algo que podría ser también el principio del productor/trabajador, en el recomenzar infinito de la creación y la reproducción. Al universitario que goza, en cambio, no le hace falta nada, ni esforzarse mayormente: vive "a plenitud" del erario, del Otro que le dicta "!goza!" como lo haría cualquier anuncio publicitario. "!Goza!" y deja hacer negocio (es también el sentido del anuncio publicitario). El estilo neo-fascista cultural hippy puso el goce (¿acaso no es una moda entre otras pasarse el tiempo en el derecho al cuerpo?), y entretanto la burocracia dejó de serlo: se convirtió en tecnocracia encargada de brindar "servicios expertos" al exterior de la universidad, digamos que "ofertándose" y olvidándose de funciones sustantivas internas. Y como diría HM: "para terminar, una pregunta: ¿y el arte?¿Helarte?, !jamás!, ¿Calentarte? !Siempre!". ¿uh? A gozar.

miércoles, 28 de junio de 2017

THERE'S A KIND OF HUSH, JOHN, ALL OVER THE WORLD...

Tal vez papá quiso ser activista. Después de todo, muchos consideran, como lo hace CAAR, que 1968 fue una "revolución mundial", y ser activista es una manera de rejuvenecer, algo que a papá sin duda pudo interesarle. Así que tuvo otro hijo pródigo, un joven Quetzalcóatl al que le fue reconocida la obra jurídica antes mismo de haberla hecho. Ya nada más falta que, en una pausa del activismo, JMAR haga algo de academia, en serio, la obra de investigación incluida. De otro modo, pudiera parecer que la universidad pública "paga para que le peguen", o que se confunde academia y activismo (y se premia el activismo a favor de todas las buenas causas que proliferan en el mundo actual, desde las mujeres hasta los jóvenes). No es nada más JMAR: en realidad es toda una empresa familiar (algo así como una Pyme, pequeña y mediana industria) que incluye a la esposa, sus dos hermanos, el padre difunto, el abuelo y los padres del premiado, unos ocho en total. Quetzalcóatl ha demostrado que se puede hacer activismo y alguna clase de negocio al mismo tiempo. Papá seguramente no debe molestarse tanto y el asunto pudo haberle parecido en realidad hasta atractivo. Uno privatiza soterradamente y al mismo tiempo brega por las causas más nobles de la especie. Es más, uno hace su propio activismo para presionar al sistema.
      JMAR, a quien algunos consideran hoy un "agente ruso", tiene una vídeocolumna en RT (Russia Today) en español, en la cual, en vez de informar, analizar y/o brindar algún servicio, gritonea berrinche tras berrinche, en aras de lo que él mismo llama un futuro "libertario", tal cual. Tira manotazos, da de patadas y cree que es parte de "La batalla por México", el tipo de mentira que puede contarse a sí mismo quien, en lo fundamental, está librando una batalla a favor suyo y del propio vedettismo. La universidad premió como si fuera investigación a alguien cuyos intereses fundamentales son su propia persona y el activismo rayano en provocación (para hacer una "revolución de colores"). En suma: papá ni investigó al investigador, simplemente porque no importa, sino que había que seguir en la doble "revolución permanente" de la privatización y el libertarismo.
     

lunes, 26 de junio de 2017

TOP OF THE WORLD

Regresó el hijo pródigo. Papá dirige una universidad pública y el hijo propone en la selva Lacandona "hacer pedazos" al Estado, como supuestamente lo hubieran propuesto Marx a propósito de la Comuna de París y Lenin a partir de los soviets. De manera increíble, papá premia al hijo, con reconocimiento y emolumentos, para que siga prestándole voz a los neozapatistas. No, papá no es autoritario, no reprime, no coerciona: tolera que su hijo proponga "destruirlo", hacerlo añicos, llenarle la entrada de indios levantiscos, etcétera, en plena provocación, y lo recibe (los recibe) con fiesta y comida opípara en casa.
       El hijo pródigo se ha desprendido, él también (lo hacen todos) del marxismo tradicional y propone que los "movimientos sociales", así de telúricos, se organicen solos, sin vanguardias, sin líderes, "sin Comités Centrales", etcétera, en pleno espontaneísmo. En el fondo, no es anarquismo, como ciertamente lo dice el señor, convencido de que en América Latina están "los movimientos sociales más importantes del planeta" (pudo agregar que intergalácticos) y, por cierto, uno de los máximos pensadores universales "de todos los tiempos"- no es otro que BEA, el lector de Sartre y Heidegger. En vez de anarquismo, es la creencia libertaria (y no liberal) de los neocons estadounidenses: el mercado, supuestamente, se auto-organiza, se "autorregula", y a menor intervención estatal, mejor. Lo mismo dice el hijo pródigo de los "movimientos sociales". Y está la misma insinuación que en el supuesto "neoliberalismo": que haya alguna forma de organización estatal o algún liderazgo es una potencial traición, el riesgo de sacrificar a subalternos y otros en el altar de los intereses "del Comité Central" o instancias por el estilo (líderes charros, etcétera...).
      CAAR, el hijo pródigo, es antisistémico, anticapitalista y, sobre todo, modesto: seguidor de "uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos", estudioso de "los movimientos sociales más importantes del planeta", publica a los "grandes clásicos" de nuestro tiempo y no aparece como mitómano, sino como alguien "que se atrevió a trascender", dizque sin vanguardismo, pero con esa manía latinoamericana de superarlo todo de antemano. El gauchisme, en el caso de CAAR, dice para los "movimientos sociales" lo mismo que dicta "el mercado" para la vida en sociedad, así que, después de todo, bien vale la pena que papá se haga de la vista gorda ante los escándalos vandálicos de su hijo pródigo.